martes, 23 de mayo de 2006

Ya están aquí

Se acercan. Están en forma. Son rápidos. Tienen las esquinas afiladas y vienen a por nosotros… Sí, amigos, son los exámenes examinísticos y examinosos. Llega la época estudiosa. Lo que os propongo es revisitar uno de los comentarios clásicos del Weblog SDA. Y para ello quisiera dejar claro, antes de nada, que mía no es la autoría de este pequeño saco de verdades que vais a leer, sino del gran Bayo. Tan sólo algunas palabras y expresiones imposibles, así como fallos de acentuación han sido modificados y amoldados cariñosamente para poder así ajustarse a la norma sin que pierda ni un ápice jachondil. Sirva, pues, este párrafo de introducción, y los siguientes… de post:


Paso a dar mi opinión acerca de lo que son las temporadas de exámenes, en una de las cuales nos hayamos hoy unos cuantos...

Todo empieza allá por septiembre, cuando entras de nuevo (después de otras jornadas de exámenes) a la universidad con esperanzas renovadas, pensando que este cuatrimestre sacarás dos asignaturas más que el año pasado, que te pondrás a estudiar y repasar desde el primer día que tengas apuntes, que vas a echar dos horas diarias, que piensas entrar a todas las clases, que te apuntarás a todas esas prácticas y opciones para subir nota…

Los primeros días te dedicas a pasar a limpio los pocos apuntes que vas recogiendo, pensando que este curso va a ser la hostia. Todo de momento te parece fácil. Llegas a casa diciendo que no tienes nada que hacer porque acabamos de empezar. Lo malo es que esa misma excusa nos dura por lo menos hasta mediados de noviembre… Cuando te quieres dar cuenta, te encuentras ya en noviembre y con un pequeño tocho que uno dice que se lo come en poco rato. Así acumulas tochito a tochito, hasta que consigues un tochaco.

Durante el día te dedicas a asistir a clase y por la tarde a repasar algo que te preguntarán al día siguiente, o el parcial que tienes la semana que viene, y, por qué no, la práctica obligatoria que tienes para viernes. Pronto, llegas a principios de diciembre y ves cómo todo lo que pensabas se empieza a ir a la mierda. De la materia que tan fácil veías en octubre ahora en clase no entiendes ni papa, porque te perdiste en noviembre. Ya corre por tu mente la idea de dejarla para un tal junio o, en el peor de los casos, para el sufrido septiembre.

Y cómo no… llega la Navidad y sus vacaciones. Todo son fiestas, reencuentros con amigos…, piensas que ya es hora de empezar a estudiar para que cuando llegue enero sólo haya que repasar. Bueno, la cosa se inicia con el sorteo del niño y termina con el post-reyes magos. En ese transcurso de tiempo, sinceramente, no se hace ni el huevo. Todo lo que uno se propuso se va al garete. Y estamos en enero cuando, de nuevo, te planteas (ya sin tan siquiera ir a clase) a cuántas te vas a presentar. Dices “más vale ir por seguro, me presentaré a las que me sé fijo… mejor será presentarse a pocas pero aprobarlas”.

Nos encontramos a mediados de enero. Nuestra vida se limita a visitar rutinariamente la biblio y recoger fotocopias caducadas de octubre con las que sólo consigues preguntarte “¿qué cojoño es esto?”. Con la tontería llegamos a una semana antes de febrero… Algunos, como yo mismo, tenemos los exámenes a finales de enero. Es entonces cuando viene la etapa de planificación. Te dices “me levantaré a las ocho, y pa las ocho y media me pondré a estudiar”. ¡JÁ! Sabes que no te vas a levantar a esa hora, y que en media hora no estarás vivo ni de coña.

Te pones a las diez, colocando los apuntes esturreados por toda la mesa para así parecer que lo controlas todo. La cosa empieza normal, con mucha tranquilidad. De pronto, te abren la puerta y te dicen que cojas los calcetines y los coloques en su cajón, y dices... "¡OK!". Al rato, te levantas y te preguntas “¿qué tal algo para tomar?”. ¡Claro que sí! Vas al frigo y lo pillas. Pasas por la televisión y ves a la Quintana hablando de un suceso que pasó en el “Tomate”, lo cual hace que uno se entretenga y pierda sus minutos…Total, que vuelves a tu mesa, te reincorporas y echas un rato. Cuando ves que es la hora de comer lo dejas por un momento (que es lo que uno piensa) y a jamar.

Ya al finalizar la comida que pregonaba tu madre, si es que no se ha tenido que cocinar uno el asuntillo, ¿quién tiene ganas de seguir estudiando? Dices “voy a descansar unos treinta minutos”, lo cual se traduce en una hora. La tarde la echas. Cenas y piensas “mira por dónde me voy a quedar a estudiar de noche”, plan con el que no aguantarás hasta más de la una. ¿Por qué? Porque te dirás que mañana te levantarás a las ocho… Y así sucesivamente durante esa semana anterior al examen.

Y al fin llega el día. Te dices “VAYA PUTA MIERDA, no me sé nada, no he tenido tiempo, es muy difícil, no hay quien lo apruebe…”. Lo que en septiembre te parecía tan fácil ahora lo ves de color negro. Si uno no se hubiera dejado todo para el último mes (si es que alguno estudia el último mes), todos esos momentos de angustia no nos habrían afectado. Pero nos aplicamos el “ya si eso…” y seguimos viviendo.

Tras los exámenes vienen las malas noticias. De las cuatro a las que nos presentamos hemos aprobado sólo una. Nos toca el duro momento de comunicárselo a nuestros padres… Empiezas diciendo en plan héroe que has aprobado unas prácticas con la mejor nota. Seguidamente, les metes el rollo de que el examen fue bastante difícil, que hasta los que más controlaban también han caído en batalla… Hasta que llegas a soltarles que has sacado un “4.25” en el examen de economía. Uno siempre suele suspender por los pelos, ¿o no? Es un buen truco para dar pena a los familiares. Una vez que se lo comentas a tus papis, éstos, furiosos o no, te comprenden, no sé cómo.

Pero lo mejor no acaba ahí… Una jodida semana después viene todo este rollo otra vez. Nos encontramos en un nuevo cuatrimestre y parece que no escarmentamos. Volvemos a repetir todos nuestros errores, lo que en junio nos pasara factura. La pagamos y terminamos como siempre: concentrando nuestras últimas esperanzas en septiembre… Nos jodemos el verano, sí, aunque claro, siempre lo dejamos para el mes de agosto…

¿Quién dijo que la vida de estudiante fue la mejor? Pues quien lo dijo llevaba razón. Se vive cojonudamente, y porque un mes cada cuatrimestre se joda uno por no haber trabajado durante el año no quiere decir que andemos jodidos y que nuestra vida sea una mierda. Si todos nos organizamos bien y dedicamos cada momento a lo suyo disfrutaremos de nuestra famosa vida del estudiante. Tiempos peores nos vendrán cuando acabemos los estudios.

He relatado mi experiencia universitaria en estos párrafos, y creo que más de uno se sentirá identificado… Espero haberos entretenido.


Gracias, Neto, por dejar aquel comentario y por permitirme mentalmente recuperarlo para la ocasión y tunearlo.


INFO:
AQUÍ tenéis el enlace al post que alimentó
el teclado bayense, así como al comentario
original sin traducción ni edulcorados, el
cual vió la luz un martes 31 de enero.

viernes, 19 de mayo de 2006

Transexual powa

Bayo y sus visitas a la Seguridad Social

¿Iba yo?

¿Por dónde? Sepa diox. Me pierdo entre tanta palabra compleja que contiene más bien poca información. Rellena ese vacío con palabros que te hacen lucir, muestra más aún tus carencias que quieres maquillar y aparentar complejas. Son simples, incluso llanas. Cuéntame otro cuento con el que irme a dormir... Sale más barato que el café.

jueves, 18 de mayo de 2006

...lo cualo?

No comprendemos la existencia del universo, tampoco el sentido de la vida, lo que hay tras la muerte y ni mucho menos lo que es una placa base.

¿Cómo cojones vamos a comprender tales conceptos si no partimos de una base? Es imposible que podamos cultivarnos cual planta de maría si no tenemos una buena maceta que nos ofrezca libertad de expansión paulatina o posibilidad de crecimiento. Nadie sabe por qué hace todo lo que hace. Te pasa algo por la cabeza y piensas "oh, cielos, cuán curioso resulta el pensamiento que ha cruzado transversalmente mi mente en milésimas de segundo". Acto seguido pasas del tema y vuelves a subirte el pantalón: has terminado de cagar.

A pesar de que consideremos estos planteamientos como curiosos, los abandonamos tras la meada de rigor... Nuestro interés desaparece como lo hace la fibra por el inodoro.

lunes, 15 de mayo de 2006

Humoristas pensionistas

Casposidad abusiva, macro arrugas, piel masiva, acercamiento indiscriminado a jovencitas, sospechosa artritis crónica, pelos orejiles, incipiente falta de apetito, tendencia a extremismos, aburrimiento en grandes dosis… y la firme postura de no dejar de aceptar que lo sabes todo. Esos vienen siendo los rasgos básicos del anciano medio, de la ancianidad. Eso y unos ochenta años, claro. Algún día nos convertiremos en viejos cascarrabias, si la salud no nos lo impide antes o una dieta a base de polvos salvajes no acaba por provocarnos el infarto sexual. Una vez definida esa etapa a la que todos optamos, diré que pese a que en su mayoría los viejetes son personas adorables y ejemplos a seguir, también hay otros casos en los que se convierten en joputas de mucho cuidado.

El asuntillo es que iba yo cantando mi canción favorita, con silbido y zapateo calidoso incluido, cuando llegó por fin el metro. Por desgracia la cosa venía llena hasta la bandera. Cuando la puerta se abrió muchos individuos salieron disparados precipitándose sobre lámparas, escaleras mecánicas y carteles publicitarios. Uno tuvo suerte y le llovió una rubia pechugona (ahora, que estaba operada, que a mí ésa no me engaña). Pero la historia es que tras el traqueteo logré entrar y hacerme hueco con la ayuda de un machete. La cosa olía a gimnasio y no había asientos disponibles, así que opté arriesgadamente por sentarme en el suelo, en el último vagón del metro y en una esquina. Otra chica siguió mi ejemplo y depositó sus posaderas a mi vera. Los dos íbamos dándole al mp3 y disfrutando de la travesía. Pero no todo iban a ser risas, música y baile en mi historia, amigos, ahí estaba la ancianidad para repasarme el escroto…

En la siguiente parada salió bastante gente, así que aproveché para estirar las piernas. No duró mucho mi relax piernil, pues una chica con carrito acechaba en la puerta. Me recogí en mi sitio y dejé espacio suficiente como para que pasara el carrito (la chica que tenía a mi lado imitó mis movimientos). Yo por aquel momento lo único que escuchaba era a Pearl Jam. A continuación siguió un auténtico festival del humor. La del carrito haciendo maniobras y nada, que no entraba (pensé que era subnormal, pero no). Debido a ello, su novio, un completo gorila, decidió aparecer en escena. Pues bien, coge el tío y roza toda su jodida zapatilla contra mi pierna a la vez que va entrando el carrito, como obligándome a echarme hacia atrás, donde había una magnífica y sólida pared. ¿Os pensáis que cedí? Una auténtica puta mierda, queridos, por allí podía pasar un jodido tanque si quisiera, con un poco de vaselina. Yo rollo estatua, el tío en plan apisonadora. Al final logra entrar el musculitos, el carrito (que igual no había ni bebé dentro, sólo latas de anchoas) y la zorri empujadora. Detrás de ellos, un par de abuelos.

Al rato contemplo atónito junto a mi compañera culera cómo el vagón entero se deshace en risas y carantoñas con la pareja del carrito mientras que a mí y a la otra nos vomitan visualmente. Decidí bajar el volumen de mi “given to fly” para ver qué cojoño se cocía por allí… Sí, amigos… Despotriquing powa.


MUSCULITOS
Si por lo menos se hubieran levantado…



Ese maldito cabrón de plástico rebozó a posta e incluso adrede su puto pie en mi santa pierna… ¿Era necesario que me levantara? No. ¿Lo pidió amablemente? Los cojones. Se iba a levantar la puta de su madre, nos ha jodido.


MUSCULITOS
Pero nada, siguen ahí sentados. No tienen vergüenza.

VIEJERAS 1
Ya… Ni educación.

VIEJERAS 2
No tienen educación.

VIEJERAS 1
Los jóvenes ya se sabe, no tienen educación.

VIEJERAS 2
Es que no tienen educación…

VIEJERAS 1
Ninguna…

VIEJERAS 2
Nada…

VIEJERAS 1
Y qué le vamos a hacer.

VIEJERAS 2
Es que no tienen educación ninguna.


La gente asentía sonriente a los abuelos y su festival de jolgorio rebosante.


VIEJERAS 1
De lo contrario, se hubieran levantado.

VIEJERAS 2
Sí, se hubieran levantado.

VIEJERAS 1
Sí. Y nada, míralos.

VIEJERAS 2
Ahí están.

VIEJERAS 1
Eso es la educación que les hayan dado.

VIEJERAS 2
Lo que les han enseñado.

MUSCULITOS
Pues sí, tienen ustedes razón.


Ah… Respiré más tranquilo, la culpa no era mía, sino de mis padres, amigos y familiares. Aunque no por ello volví a estirar las piernas. Mi padre siempre me dijo que de violar a alguien que fuera a una monja, y que si tiene que entrar un carrito en el metro no puedo estirar las piernas… Unas paradas más allá los humoristas pensionistas se despidieron de los del carrito y del pasaje al completo (“haz amigos, ven a METRO”) y se fueron, alegres y satisfechos tras contribuir a la sabiduría popular. Justo detrás les seguía la pareja del carrito, que a su vez se despidió también del público asistente a la función, menos de los dos antagonistas cuyos culos besaban el suelo. Seguramente se intercambiarían los móviles nada más salir. Subí el volumen de mi Elliott y, ahora sí, estire las malditas piernas.

Mi duda es si lo que hice fue descabellado o no, si podían descalificarme como hicieron por aquello. A mí no me pareció infringir la ley. No soy inhumando, tengo mis sentimientos y esas cosillas fluorescentes, si de verdad hubiera obstaculizado lo más mínimo os digo que mi ano se habría desplazado o subido un piso. En fin… No sé quién será más maleducado, si yo por no moverme, aquella zapatilla musculosa o el dúo de las dentaduras intercambiables despotricando de nosotros en voz alta. Lo cierto es que no les puedo tachar de nada, la culpa en todo caso es de sus padres, abuelos y demás antepasados, que en paz descansen, y con los cuales se unirán pronto para gusanear en el subsuelo. Servidor no tiene caspa, ni arrugas, ni artritis, ni tiende a chochitos de nueve años, ni a extremismos… no tengo pelusa en las orejas ni me aburro demasiado. Y, maldita sea, sí que tengo apetito. Lo que no tengo es ni idea de nada. No es que naciera ayer, pero sí anteayer. Con suerte nos veremos pronto en el otro barrio, siempre y cuando se trate de la que me gusta llamar “muerte dulce”, que no es otra que la del citado infarto sexual. Mierda, y sin sobredosis de Viagra.

jueves, 11 de mayo de 2006

Me encuentras

Tal es la racha que sigo contigo
Que ni coraje ni pañuelo ni hambre
Sólo ganas de arrancarte el abrigo
Tratando de evitar algún calambre

Tener lo que es tenerte... ¿Lo consigo?
Hay tanto "picha brava" en el enjambre
Bailando a un par de cuartas de tu ombligo
Desarmas este corazón de alambre

Te adueñas de mis sanas intenciones
De todas esas risas y emociones
Prométeme que si yo cierro tú entras

Más tuyo que de nadie es mi susurro
Mi haber, mi cosa, mi alma, mi churro
Promete que si te busco, me encuentras

Holmes

Benz-R

All seeing Eye

God of War

Autopsia

Fíate y serás traicionado. La avaricia por querer llevar la razón cuando no se lleva o el egoismo que supone no dar el brazo a torcer llevan al mismo sitio. Explicarse sirve de poco y no hablar te acerca al caos.

Tener que acabar destripando hechos hasta el más mínimo detalle machacándolo para que pueda ser masticado... no es fácil. Limpiar nombres, no esbribirlos en tinta que desaparece en diciembre. Perder la calma por motivos estúpidos. Trepar por frases con papyrus, malversar con hechos que jamás han pasado.

¿Solución? Autopsia.

Una vez muerto, se puede saber sin prisas ni tensiones cuál fue el problema.

martes, 9 de mayo de 2006

Oh, sí


En ocasiones, los más desgraciados accidentes dan lugar a hechos como este, un encontronazo fortuíto con una más que adorable propaganda acerca del blog.

La jachonda de Khia lanza hábilmente un link que se dirige directamente a este espacio.




Un detalle muy bonito, sin duda.

Pelillos a la mar

Estando así como cinco minutos pensando sobre lo que escribir al final he llegado a la conclusión de que no sabía sobre qué diablos escribir. ¿Un viejo poema? Sí, esa era la idea, pero los guardo en casa, y esa casa está a casi dos horas de aquí... Así es que no me ha quedado más remedio, amigos, hoy os traigo un trabajo de investigación. Os pondré en situación:

Hace ahora poco más de un año me vi inmerso en una cruzada correística de grandes proporciones gracias al apreciado por todos correo spam. Veréis, resulta que existe una maravillosa empresa que se dió en llamar TOPPSA y en la que se debían pensar que este que escribe es todo un viajante viajantoso. ¿Por qué? Sus madres lo sabrán, porque yo lo que es yo nunca me he vinculado de forma alguna con dicha entidad. Pues bien, me empezaron a llegar correos de sus promociones traveleras un día sí y otro también. En un primer momento pensé que ya se hartarían (imbécil de mí) y que con sólo ir borrándolos la cosa sería más o menos llevadera. Jo, jo, amigos, un pimiento morrón. La cosa se hizo cada vez más masiva, si cabe en el término. Decidí poner su cosa en correo no deseado, sí, pero no fue suficiente. Todos seguían llegando. Las ferias y los hoteles seguían apostando por mi Visa. Fue entonces cuando tomé la decisión de pringarme en su salsa y hacer uso de ese link que adjuntaban en todos sus correos llamado "desuscribir". El link me enviaba a mandar un correo a una tal "Soraya" con la intención de que me desuscribiera. OH, SÍ, les mandé un correo perfectamente educado en el cual les pedía que por favor me sacaran de su "lista negra". Hasta me vestí de etiqueta para la ocasión...

Pasaron los días y la cosa evolucionaba correctamente. Hasta llegué a pensar que me hicieron caso. Pero nada más lejos de la realidad, pues a los dos días me llega un nuevo correo con sus interesantísimas promociones. "¡Qué afortunado soy!", grité al viento. Pero no me consideraba tan privilegiado como para recibir sus emilios, así que decidí contraatacar, de nuevo con la educación por delante, como me enseñaron en la escuela y bebí del seno familiar. Total, pudo ser un error, o simplemente que no hubieran actualizado sus asquerosas listas. Esperé, de nuevo.

Al fin me hacía pajas con la idea de que mis correosidades hubieran hecho efecto. Y estaba ya pensando en la Soraya desnuda, tostándose en la arena y esperando a que yo trajera su zumo de piña del chiringuito cuando, un día, al abrir mi bandeja, observé que tenía un correístico no deseoso... "No tendrán huevos", me dije al hacer click, "mmm... pues sí que los tienen, sí... y bien GORDOS". En efecto, me avisaban de que con ellos viajar con hijos no era motivo de desagrado. Y no me limité a darles las gracias...

Lo que sigue a continuación son los correos, originales y copiados al completo, que nos intercambiamos TOPPSA y yo. No me di cuenta de conservar mis dos primeros arremetidas, pero os puedo prometer y os prometo que fueron del todo respetuosos, en uno llegando a la súplica incluso. Total, que al verme frotado por sus respectivos escrotos y labios mayores, contesté:


De: Marcos <******@hotmail.com>
Enviado el: Tuesday, April 19, 2005 6:20:50 PM
Para: Soraya
Asunto: "Desuscríbanme por favor..."


Me cago en las putas de las madres de los respectivos causantes de que me lleguen estas putas mierdas de correos. Se lo he pedido de mil formas y me han dado bien por el culo. Como no me desuscriban después de este aviso me pensaré muy en serio cómo cojones joderles bien.
Mi falta de respeto se debe a la total falta de respeto por parte de TOPPSA tomándome el pelo con sus putos correos propagandísticos.

Espero una rápida solución.

PD: Soraya, deje de joder al prójimo y haga su trabajo.



Sí... Un pelín violento, lo reconozco, pero buscaba que me hicieran algo de atención, ya que parecía que le estaba escribiendo todos aquellos correos a la jodida pared. Ya lo creo que contestaron...


De: Ing. Juan Sebastián*** ***<******@hotmail.com>
Enviado el: Tuesday, April 19, 2005 7:05:43 PM
Para: Marcos ******@hotmail.com
Asunto: QUE TE HAS CREIDO !!!!

QUE TE HAS CREIDO PARA TRATAR ASI A LA GENTE ???? SI NO TE GUSTA RECIBIR SPAM SIMPLEMENTE NO TE CONECTES A INTERNET. Y DEDICATE A OTRA COSA.


No me pareció una explicación válida. Comprendí que les había tocado los cojoncillos, pero parecían querer hacerme quedar como un capullo mal hablado... Contesté.


De: Marcos <******@hotmail.com>
Enviado el: Wednesday, April 20, 2005 3:13:30 PM
Para: Ing. Juan Sebastián*** ***<******@hotmail.com>
Asunto: Pelillos a la mar


Estimado Juan Sebastián:

La violencia verbal de mi mensaje se debía única y exclusivamente a que tras un gran número de intentos para desuscribirme, el correo de TOPPSA me seguía llegando. Creo que en las anteriores ocasiones hice las cosas bien, sus correos traían inscrita la opción de "desuscribirse", y será por algo ¿estamos de acuerdo?

Me dediqué a desuscribirme unos cuantos meses, pero no me hicieron ni caso (me consta que en un email casi se lo pido de rodillas). Harto, decidí empañar un email con palabras malsonantes y parece que ahora sí me están escuchando. No puede decirme que si no me gusta el SPAM que no me conecte a internet porque demostraría que en su empresa están de broma al poner la opción "desuscribir" en los emails. Ojalá todos los emails de promociones llevaran adjunto ese link para desuscribirse. Ya que ustedes lo tienen, hagan buen uso de él y desuscriban a la gente que se toma su tiempo mandándoles la petición. Les aseguro que no se ganarían enemigos, al contrario.
Sin ganas de continuar esta "guerrilla" me despido, pidiendo disculpas a los ofendidos.

Entiéndanme, antes me ofendieron ustedes a mí.



Y el jachondo del Sebas, muy acertadamente, decidió poner su última gota de humor al asunto de la siguiente forma:


De: Ing. Juan Sebastián Miño Rivadeneira
Enviado el: Wednesday, April 20, 2005 5:18:42 PM
Para: Marcos ******@hotmail.com
Asunto: RE: Pelillos a la mar

Estimado Señor,
No se puede justificar de ninguna manera las palabras tan grotescas con las que se ha referido a todas las personas que estamos involucrados en la empresa. Una cosa es INSULTAR a la gente y otra es AVERIGUAR EL POR QUE se produce el envío a de información a su mail. La informacion que usted ha recibido es turística, no lesiona con mensajes pornográficos ni información mal intensionada.


Nos ha jodido, si al menos me mandaran pornografía otro gallo me saldría. En fin, me habría gustado seguir con la cruzada, pero no sé por qué no lo hice. Los correos dejaron de llegar, que era lo que quería, ¿para qué seguir? Pero lo que me ha llevado a escribir este mamotreto ha sido encontrarme estos días de nuevo con mis amiguetes de TOPPSA. Sí... Me dicen que "festeje a mamá en la quinta de la giralda", ¿cómo sabrían ellos que eso es justamente lo que buscaba? Estos tipos son, además de jachondos consumados, tipos listos. ¿Y qué hago yo ahora? ¿Inicio una nueva cruzada? De nuevo aparece el link para desuscribir...

lunes, 8 de mayo de 2006

X l cul0 te la ink0

Soy un vicioso, me encanta pegarme palizas de horas y horas frente al monitor con algún juego que me entretenga, o con el que disfrute bastante. Sin embargo, el hecho de que me quede horas mirando este cristal no significa que no piense en mis cosas mientras. Doy vueltas, busco ejemplos, comparaciones de todo con todo. Cuanto más entretenido y original es el juego (suelen ser los más simples) más le doy al coco (WARNING: chiste malo oculto).

Estando ya con una poderosa instalación ejecutándose, me hacía pajas, en este caso mentales, acerca de las posibilidades del mismo, sus gráficos, su manejo, su personalidad, su trama... Había oido delicias acerca del DVD que se ejecutaba en mi lector.

Si planeas algo, siempre alzas por las nubes cualquier posibilidad. Puedes pensar en la cantidad de maravillas que pueden ocurrir, y que todo salga a pedir de boca. Puedes pensar en la cantidad de mierda que puede llover, y que todo salga como esperabas... sumad mezclas y ya lo tenéis.


5 horas tardé en pasarme el juego. Una portentosa muestra de poderío gráfico y multiplataforma, grandioso el chapucero sistema de control... 5 horas de mierda.


Los planes jamás salen como se espera que salgan. Siempre existen variables que varían constantemente a merced de acontecimientos incluso ajenos a tí. Ya sea una fuga, para pedir un préstamo o declararte... independiente. Existe el sí, existe el no, existe el bien y existe el mal. Eres tú quien debe poner la pregunta correcta en su sitio, y quien debe decidir el cómo.

domingo, 7 de mayo de 2006

Aceptación

Más y más hechos no tan insólitos pasan en la vida de la gente que te rodea. Sufre igual que puedes sufrir tú, sólo que, además, por cosas distintas o parecidas. No necesariamente iguales.

El desamor, la muerte, el odio, la desgracia, el abandono, la depresión... Todo esto son cosas que todos pasamos y que de un modo u otro olvidamos parcialmente para quedarnos con lo que nos interesa. Lo mejor y lo peor, en extremos, suelen ser los más elegidos.

En cualquiera de los casos anteriores, y más que no apetezco añadir, puedes con algo de esfuerzo hacer un camino lógico, un razonamiento.

Y llegas a una conclusión final, la única en exclusiva para Interviú... Aceptación.

sábado, 6 de mayo de 2006

Blues Brothers


Mi pasión por esta pareja musical que dió lugar a la creación de dos películas se remonta a tantos años como años pueda llevar buscando esas gafas de sol. Se imponen el rollo Neo, Morfeo, y su puta madre antes que cualquier otro estilo. Vamos marcando tendencias, qué guays somos por llevar unas gafas como en tal película. ¡Qué emocionante! Es una gilipollez. No obstante, si tenemos en cuenta que la imitación es el primer síntoma de adoración o idolatría, no está mal. Apreciamos nuestro afán por determinado héroe de cómic (otros tantos prefieren la heroína), una vieja gloria de la televisión, o cualquier personaje que imponga en taquilla. ¿Quién no se ha querido dejar ver algún ramalazo de personajes que le han gustado? Otra cosa es la edad, o la carencia de personalidad... pero básicamente hablamos de lo mismo. Otra cosa sería a la condición de pavo, o subidón de soplapollez que se albergue en cada uno.


Tengo dos figuras de la primera película de los Blues Brothers y es como con las gafas. Flipadura total, aunque... con tantos años de pasión blusera a las espaldas... ¿no será que me gusta simplemente ese estílo antes que los actuales? Me ando demasiado por las ramas últimamente, escribo demasiado, me preocupan demasiadas estupideces, a lo mejor soy humano y no me había dado cuenta. Qué putada.

viernes, 5 de mayo de 2006

House



La sinceridad es dura de llevar. Te llevas respuestas ofensivas, recuerdos para tus padres y otras tantas consecuencias que normalmente son duras de apaliar. Entonces... ¿qué cojones tiene de bueno? No lo sé, supongo que lo mismo que mentir para quienes aman este verbo. El caso es, que en mi experiencia de sinceridad me he llevado hostias de todos los tipos, cuando se trata de puñetazos (verbales o no), no existen los clasicismos, la única variable es la fuerza del propio hostión a recibir.

En especial estos meses, dicha sinceridad me ha llevado a enemistades con unas 4 personas, las bajas siguen aumentando... es impresionante. Escribo esto para que la gente sepa al menos que no me empalmo cuando digo lo que pienso, o respondo con sinceridad aquellas preguntas que me plantean. No es por ofender, pero no puedo decir "oh, qué bien te queda esa chaqueta" cuando pienso que pareces el Fary sentado sobre la pata de una silla... ¿Preferís mentiras de pacotilla o de las buenas? ¿Sinceridad con verdades a medias o puras? Seguro que alguien comenta: "Pues hombre, eres tonto, y ya de paso contesto: lo suyo es saber cómo decir las cosas, con sinceridad, pero con tacto". Cierto, ése es el punto perfecto, pero reconozcamos que adornar una verdad es equivalente a algo similar como mentir y dejar pistas para que sepan que mientes... Una gilipollez, según mi parecer.

Por otro lado, miento. No soy un malabarista de la Razón enviado por diox, ni mucho menos. Mis mentiras suelen ser las obligadas...


Madre Desconsolada: "Hijo, ¿de dónde vienes?, que es muy tarde."

Yo: "De un sitio llamado Auditorio, me voy a mi cuarto. Nas noches."

M.D: "¿Has fumado algo raro?"

Yo: "Pues..."

[...]

Mentí hasta que me eché al tabaco solo.


Ya sabéis, a ver quién me contesta las preguntas anteriores, me encantaría saber gustos y opiniones: cebaos con el tema (no conmigo, que ya huelo la sagrada hostia calentándose y lista para repartirse).


Muy a pesar de todo, pienso seguir con mi forma de ser: extraña, sí, pero es lo único que tengo.


PD: Esos dos rectángulos de arriba son dos vídeos. Atentos, lo haré siempre que pueda hasta que aprenda a poner los vídeos en plan guay.

miércoles, 3 de mayo de 2006

Lonliest number = ?

La putada de saber cómo acaba la historia, es que no la vives como realmente debería ser.



Caso 1: "Y al final el secreto es la llave que guardaba con recelo la anciana, ¡ésa que tan poco tenía que ver con la prota del libro!, pues eso, que se la da y abre la puerta."

R. Caso 1: Aquí cuando lees el libro aún puedes aguantar la credibilidad con que dotarías tus horas de lectura hasta que ves que lo que te han contado encaja, y pierde interés, coges otro libro, lo acabas porque sí, o lo abandonas hasta una próxima vez si la hubiera. También te puede dar igual y acabar el libro como un campeón.



Caso 2: "Bahhh!! Es una mierda, al final se mueren todos y tal, que era de esperar, pero no sorprende eso de que se suicidaran los siete a la vez. Ni la veas, que es la peor película que he visto en años."

R. Caso 2: O no la ves, o si la ves lo haces con una impresionante falta de emoción. Ya sabes que es una mierda... la ves porque lo mismo te gusta... pero en cuanto la empiezas a ver ya le pones pegas por todos lados.



Caso 3: "Se muere."

R. Caso 3: Aquí sí que sabes el final, y es sencillo, al menos tu parte. ¿Vas a hacer las cosas que harías sin saber que mueres? Imposible.




Tu escala de valores cambia radical o parcialmente según qué cosas descubras o te digan. Hay quien prefiere mentiras, engañifas o cuentos bien contados que aderecen la mucha o poca fe que tengan. Yo particularmente, prefiero ir directamente. Ya de pequeñitos nos enseñaron nuestros adorables profesores y padres que en línea recta, se llega antes.

martes, 2 de mayo de 2006

Menos de lo mismo

¿Egocentrismo? No lo sé, pero razones puede haber. Los fallos los cometo porque soy un mierda, las verdades las suelto, porque soy un jeta. Aspiro a nada porque considero que es lo que necesito, lo que merezco. No toco, tampoco muerdo a móviles... menos a fijos. Demuestro con hechos lo que suelo pensar, pero esta vez no lo he hecho bien. La cuestión no es reconocerlo, sino enmendar: yo me aplico este cuento.

Porque la he cagado lo siento, por otro medio escrito lo expreso. ¿Un café? Tú decides, yo propongo... joder, qué perro soy.

Te quiero sin llegar a excesos de besos en la boca y lo sabes, no dudes tanto y pregunta. Llegarás igual de lejos en coche que andando, decide cómo llegas antes al mismo punto.



A LN.

viernes, 28 de abril de 2006

Ilusiones ópticas

Bien, amigos, una vez comprobado que nuestro blog lo visitan en la "Harvard University" (dato real), puedo dormir tranquilo. Y ya de paso relataros mi última jugada, precisamente en mi university particular.

Como es bien sabido por los visitadores de este rincón concreto redoso, mi falta de internet casero ha hecho no sólo decrecer el ritmo de masturbaciones diarias, sino algo mucho peor... acostumbrarme a ello. Sí... Ya pasaron aquellos días de mono total en los que trataba a base de hostias a mi monitor para hacerle pagar por esa falta de flujo cibernético, pobre de él. Suya no era la culpa, cojoño. Pero no entremos en culpabilidades. El hecho es que me vi obligado a gorronear la gratuitosidad de mi facultadera facultad. Y fue durante mi última sesión chupóptera cuando viví uno de esos momentos de película (barata).

Como decía, estaba yo dando mis últimos clicks cuando noté una presencia en la sala. Eran las virgen y media, así que no podía ser ningún jachondo estudioso. En efecto, se trataba de una limpiadora... En un primer momento me quede quieto (captan el movimiento). A continuación decidí recoger el mobiliario lentamente antes de que me echara... Cogí postura andadera y me dispuse a salir.


LIMPIADORA
Oh, no, puedes quedarte.
MARCOS
No, si ya me iba...


Tenía acento extranjero. Estaba junto a la puerta y pasé a su lado.


LIMPIADORA
(Señalando mi cabeza)
¿Es caro?
MARCOS
¿Lo qué?
LIMPIADORA
¿Es caro?
MARCOS
Hombre... Tampoco... ¿Lo qué?


Ahora sí, señaló mis gafas.


MARCOS
Ah, que si son caras, ¿no? ... Pues... Hombre...
LIMPIADORA
Gafas.
MARCOS
Eso. Pues sí. Pero vamos, que yo no sé cuánto...
LIMPIADORA
Gafas.
MARCOS
Sí...
LIMPIADORA
Se me han roto las mías...
MARCOS
Ya... Bueno... Yo no he sido.
LIMPIADORA
¿Es caro?
MARCOS
Pues sí que lo son, sí...
LIMPIADORA
Gafas.
MARCOS
Ahí está.
LIMPIADORA
Se me rompieron limpiando.
MARCOS
Vaya por diox... Yo es que... Ya... ¿Pero la montura o el cristal?
LIMPIADORA
¿Lo qué?


Me quité las gafas para la ejemplificación.


MARCOS
(Señalándolos)
"CRISTAL". "MONTURA".
LIMPIADORA
(Manoseándolos)
"CRISTAL". "MONTURA".
MARCOS
Olé tus dedos... A ver, CRISTAL caro, MONTURA barata.
LIMPIADORA
Ah... CRISTAL, cristal...
MARCOS
A joderse. Es lo caro.
LIMPIADORA
Ya...
MARCOS
Y eso... Voy tirando.


Se dio la vuelta y siguió con sus brillosidades.


MARCOS
Adiós.


No hubo respuesta. Agarré mis apechusques y busqué cobijo en tierras mostoleras.


Bien. ¿Qué hemos aprendido una vez leída esta cosa? Seguramente nada, salvo el tema "CRISTAL" y "MONTURA", para los más torpones. Éso y que a la pobre señora se le rompieron limpiando. Diréis que os la tuerce todo esto, pero tenía la imperiosa necesidad de relatar mi momento más surrealista en mucho tiempo, cubatazos aparte...

jueves, 27 de abril de 2006

Maremotos verbales - Vol.15

Por conducto telefónico, allá por primeros de año:


Manuel
¡Oye! ¿Has visto "The Ring"?

Marcos
¿"La Señal"?

Manuel
No... ¡Claro!

Marcos
Sí.

Manuel
Vale.

Marcos
¿Por qué? ¿Tú la has visto?

Manuel
No. Bueno. El principio.

Marcos
¿Y para qué me preguntas?

Manuel
...Ya...


INFO:
Un maravilloso ejemplo de estupidez y
repentina bajada libidinosa unidos.
"The Ring 2" es pura basura.

lunes, 24 de abril de 2006

Bayilla

Momentos de relax en el water

sábado, 22 de abril de 2006

Cmetraje

Perdí el juego que gané jugando, oculté nubes del cielo volando.


Aprendí del ego ajeno mostrando el propio, sacrifiqué a mujer, hijo y novio.


Lecciones, no aprendo; acciones, malvendo; suspiros... aun quedan muchos.

Eco

Los cañones que disparan voces, salvas al aire en el entierro del caer. El hastío, la envidia de ver que solo no es lo mismo que acompañado, o que los sueños entre dos son mejor. El arma en la derecha, el corazón en la izquierda. Pulgares juegan a palpitar.

Extreamaunción preventiva, bomba nuclear que crea el Edén. Sofisticados manjares que permiten saborear de otras formas lo que significa perder.

Te parto

De un pollazo. ¿Acaso no decías que la culpa era mía, que iba a reventar? Es verdad, lo aseguro: Perderé la razón, me volveré loco ¿Y la motivación? De esa... queda poco.

Es cierto que cuando ni siquiera era liberto pudiera agobiar. Del resto simplemente: Amistad. Cuajadas danone, el novio de acero sin paracaídas sentado en su Frozen Throne. A estas alturas me la pela, me da igual, quereros, me da igual. No hay necesidad de una presencia como la mía en vuestro mundo, ni tampoco ganas... seamos sinceros.

Con mi sombra hablando más de lo debido me despido ahora, sangrando reventado... ojos, orejas o zona anal, por fuerza puertas de salida de forma ocasional.

jueves, 20 de abril de 2006

Cerrado por defunción

Vivo, que no es poco, y en este tiempo muchos han sido los cariñosos "eh, tú, sí, tú, cabrón, ¿por qué coño no escribes, pedazo de zorra?". Así que he decidido quitarme el pijama y remojarme un poco. Salir de la cueva, vaya. Lo que os brindo es un post blasfemo. Absténganse obispos recién comidos, monjas embarazadas, monaguillos en prácticas y cristianos en general.


Menuda puta mierda, amigos. Tras días de perrerismo avanzado, de neveras llenas, de cariño inusitado y dardos de amor... terminó la jodida Semana Santa. Diox (que está vivo y tiene un chalet en La Moraleja*) y los suyos han colgado el cartel de "cerrado por defunción" y descansan tras unos días de sumo ajetreo. Los tronos que pasaron la ITV se cubren ya de polvo en el garaje. Vestidos de gala, velas consumidas, fe ciega, disfraces nazarenos... Todo se guarda hasta el año que viene. Se abre la veda del pecado. Ya podemos volver a masturbarnos con asiduidad, niños y niñas, no hay por qué echarse encima sábana, colcha, cojín y osito...

"Pero sita Marcos, diox sigue siendo omnipresente, ¿no?"

Tranquila, hija, nadie niega que sea un pervertido... Pero de ahí a pedófilo... Tú a lo tuyo, y a discreción... [...] Atrás quedarán ya las lágrimas sevillanas. ¿La culpa? Del hombre del tiempo, hombre por diox. Vuelta a las emociones contenidas, a renovar el carnet de cristiano, a cometer tropelías y a librarse de las mismas en el confesionario Renault más cercano. Tambores y platillos. Incienso y plegarias.

"¿Qué hay de mi milagro, sita Payne?
No se ha cumplido en absoluto..."

Pues la sita Payne no está por aquí, corazón, pero puede que hablaras demasiado bajo y no te oyera, o puede que jugara el Madrid a esa hora... Por no decir que la lista de espera es criminal. De todos modos no veo que sea suficiente con esa hemorragia... Pásate al soplo de ceja suicida, resulta más fiable...

"¿Y por qué mami no me dejó comer aquel cerdo agridulce?
Vicente sí y yo no..."

A joderse, niña, que yo también chupé rueda los viernes en mi querida universidad. Vamos... No te me pongas así, ya pasó todo... Venga... Ven a mi regazo... Eso es, mucho mejor. ¿Me dejas seguir? [...] Por si te interesa, Vicente tendrá que pasar consulta en el purgatorio, que se chinche. [...] Bien... ¿Y qué nos queda? Calles enceradas, postales del Papa en la cartera, la mesita y la guantera, caras largas, caras de felicidad, almas más puras, pieles tostadas por el Sol del Mediterráneo, gente satisfecha y tipos que se dedican a escribir este tipo de basurilla.

Sin embargo allí estaba yo, en medio de una multitud y de la mano de nuestro Bayo favorito. Tratando de atravesar calles llenas hasta la bandera, riadas de gente comiendo pipas ante trozos de madera, kioscos improvisados, hombros para el desguace, globos de Doraemon, gordos con puro, pieles de gallina, soldados romanos en plena edad del pavo, zorris embutidas en lo que consideran trajes de domingo, gallazos saeteros, Judas consagrados, abuelos y nietos, madres, padres, hijos... gente de condón. Todos tan parecidos a mí y sin embargo tan distintos durante siete días.


Marcos
¡Mierda! ¡Una procesión!
Juaneto
¡Mira hacia otro lado!
Yisus
¡Bajadme de aquí!
Marcos
¡Joder! ¡Joder!
Juaneto
¡No mires!
Yisus
¡Sádicos!


Perdonad a este engreído que entiende tal celebración como un show de lujo, o al menos no me odiéis... Compadecedme más bien, pues este que escribe hace tiempo que sabe que arderá en el infierno.


* FUENTE: Lydia Lozano.

lunes, 17 de abril de 2006

Nones

Toda una vida dedicada a la colección de etiquetas, a las reuniones sociales, a las largas horas de charla.

Toda una vida de esmero para cagarla, pisotear lo que se pueda, machacar entrañas, leer con las manos cerradas.

Nada de dobles al pócker, ni de billetes que sobres, la economía bajo cero, el frío nos dormita entre el alboroto.

Nada o casi de mentiras, que va. Ni de metas que dejaban de ser reales, promesas que esperaban en el salón hasta tarde.

A medias quedaba el vaso, con su sangre corriendo por las venas, horas de penas que eran de todo menos buenas. Ceda el paso, el cruce salta y el semáforo.

A medias lo deja, el corazón sin llenar hasta el borde, otro exprime falsedad para llenar el suyo de veneno. No hay envidia, sino pena.

Muere quien quiere como quiere, ojalá. No hablo de fallos hepáticos, alzheimer ni sepa diox qué más, menciono inconvenientes de la ebriedad.

Muere si es que este rollo te va. Eres un suicida, el amo de la ambigüedad, escóndete si te conviene. Callado antes que de blanco... mejor sin duda será.

Entre las dos y las tres

Resulta que no suelo decidirme con prisas, a veces las palabras que tardan más en salir de mi boca tienen más lógica, pero no por ello se entienden mejor. Medito innecesariamente lo que no hace falta, adjudico personalidad al desconocido, doy por hecho que la hora de comer es cuando tengo hambre... craso error, pero no por ello me equivoco. Permito excesivamente lo que no hace falta, explico con pasividad al desconocido, hoy echo la hora de comer por la ventana porque no tengo hambre... craso error, pero no por ello acierto.

Resulta que, muy a menudo, me decido sin prisas... elijo tarde. Resulta que, muy a menudo, lo pierdo todo.

lunes, 10 de abril de 2006

Como siempre

Pase el tiempo que pase, digas lo que digas siempre es lo mismo: el estilo Patiño se transforma en una extraña moda dedicada a unos pocos. Papeles en mano van sin siquiera saber leer, tiñen el color de la sangre y la hierven a más no poder. Aludidos se unen sin saber por qué.


No llevo una buena racha precisamente, se me juntan temas, soluciones, problemas y gilipolleces. Tengo pocas ganas de escribir... y de más cosas. No tengo ganas de arrastrar las palabras, mejor veo yo que será hacer acto de ausencia, bueno, seguir haciéndolo.




Que si eso... luego.

jueves, 30 de marzo de 2006

Buenafuente

He sido y sigo siendo fan confeso de Buenafuente. Desde el primer programa, y con la suerte de no haber llegado a conventirme en un friki por ello. Simplemente me encanta, se ha convertido en mi rutina de los martes, miércoles y jueves por la noche. Únicamente me lo salto por causas de fuerza mayor. Y cuando digo mayor digo mayor (no me valen los exámenes). La gente se queja de que siempre es lo mismo, de las entrevistas condescendientes del bueno de Andreu, de la clara tendencia política... Paparruchas. Hacer un monólogo todos los días, renovar personajes, conseguir invitados de prestigio internacional o nacional o pueblero, actuaciones musicales casi a diario y en directo... Puede que ciertas partes flojeen más que otras algunos días, pero en conjunto me parece un producto totalmente óptimo con el que desviar las ansias de pajilla en las nocturnidades.


Logo Buenafuenteño


Tras estas palabras chupapolliles pasemos al plato fuerte:

Fui agraciado, junto con otros tres individuos de mi clase, con una visita al programa del martes día 21 de este marzo que se acaba. Sí, amigos... el 3% (coña buenafuentera). Tras unas diez o doce horas de autobús hasta Barcelona, entre las cuales tuve la gran oportunidad de saborear un trozo de tortilla de patatas mohosa, llegamos los cuatro pinchauvas al sitio en cuestión. Por el camino asimilamos una gran decepción: el programa era un falso directo. Comienza a grabarse así como a las nueve y termina cerca de las once (véanse los chistes buenafuenteros con el público en plan "¡Uy! ¡Qué tarde es! ¡No, no quiero ver ni el reloj!"). Pero al fin llegamos al lugar, un polígono barcelonés con todo tipo de naves. Antes de entrar al programa teníamos una recepción en un jotel lujoso cercano donde degustamos patatilias, frutos secorros, cervezuela y refrescosidades de forma gratuíta y sin pagar. El cebamiento por mi parte fue colosal. De allí nos trasladaron al estudio propiamente dicho, el cual asombrosamente se encontraba a pocos metros de donde Sardá y sus secuaces inundaban la televisión de aquella sabrosa y deliciosa telebasura (me la tragaba por doblada estuviera). Una vez dentro nos etiquetan, nos hacen rellenar un formulario en el cual cedemos nuestro careto para todo tipo de posterior explotación y nos ofrecen más suministros ingestivos. Sángüiches y botellas aguosas cayeron en nuestras manos y estomagos de manera automática. ¿Algo más? Pues sí, aún se permitieron el lujo de ofrecernos cava catalán. Y qué rico que estaba.

Llegó la hora, todos en fila y entrada a plató. Oh, amigos... Aquel sitio que había estado viendo por televisión cada semana, que me conocía al milímetro, ante mis ojos. Una de las colocadoras nos llama y nos pone justo en medio de los asientos publicosos. Enfrente quedaba la mesa de Andreu y advertí que era zona "Follonera". Pero, desgracias del destino, otra chica nos coge y nos lleva a los peores sitios del plató: zona alta y a la izquierda. ¿Qué pasa? Que nos olvidamos de salir por televisión. Puta mierda. Una vez hubimos acomodado nuestras posaderas en aquellos odiosos sitios la banda empezó a caldear el ambiente, con Mónica Green a la cabeza (qué bien me cae esa negra, maldita sea). Más tarde el "Licenciado" nos dio unas pautas a seguir por ser público primerizo y, al poco, salió Andreu a escena. Empuñó el micro y lanzó algunos chascarrillos. Todo estaba a punto.

Se encendieron los pilotos. El caso es que como buen jachondo que soy intenté sacar el pescuezo lo máximo posible para que viérais mi maltrecho careto, cual follonero graduado, pero no hubo forma. Los invitados no fueron de mi agrado, pero se intentó disfrutar, y de hecho lo conseguí. Pude ver al "Follonero", mi personaje favorito, pero entre bambalinas, ejerciendo su labor de guionista mirón. Odié más de lo que odiaba ya previamente al barbas de Upa Dans (ese tal Muñoz). Saludé a Agustín Jiménez justo antes de que hiciera su monólogo (Splunge powa). Comprobé que el plató es infinitamente más pequeño de lo que parece en pantalla, que el famoso equipo de 144 profesionales lo son de verdad y que las "estrellas del programa", efectivamente, eran inaccesibles. Pero en resumen se trató de una experiencia reconfortante, un "sueño" (no tanto) cumplido y un plato que me dejó buen sabor de boca, el necesario como para querer repetir... Si acaso algún día, con ese Payne de mis amores...

lunes, 27 de marzo de 2006

La pulsera

Si quieres desnudar mi muñequera
Deberás luchar por tu cometido,
Pues no puedo sacar de mi chistera
Otra joya como la que he perdido.

La bolsa, la vida, la billetera...
¡Fue sólo un comentario mal tejido!
Te digo, Paula, dame la pulsera.
A veces voy más cuerdo si he bebido.

Eres libre, quítamela, fue tuya.
No dejaré que el arrebato influya
En la media raspada de mis notas.

Recordaré con cariño los días
Que la he llevado puesta (no te rías).
Para otra vez tendré atadas las botas.

viernes, 24 de marzo de 2006

jueves, 23 de marzo de 2006

Claroscuro

La técnica que define el uso del carboncillo. El edén del aficionado al dibujo. Poder en tus manos no hay, pero arte... ¿Por qué no?

Aplica la técnica que dé más color a esa pintura, si te llena el negro, ¡adelante!, pasa al fondo y coge tus herramientas, ponte a trabajar. ¿Te gusta el azul? ¿Importa que no me guste a mí? ¿Me deja ciego? ¿Me deslumbra?

Pregunta, y obtendrás respuestas. Alza como arma el símbolo de la interrogación, sé más tonto que el listo. Ajusta el cinturón sin apretar más de la cuenta, respira e inspira... otra vez.

jueves, 16 de marzo de 2006

Eclipse

La estupidez, el burdo, el parado, la sosez, el absurdo, el acabado.

El rico y el pobre, el castaño y el oscuro,
El pico y cobre, el estaño y el cianuro.

El amargo, la tristeza, la desdicha, el letargo, la pereza, la avaricia.

La pala y la hoz, el blanco y el negro,
La escala y la tos, el palco y el clero.

La tontería, el espacio, la gloria, la armería, el silencio, la escoria.


Somos lo que decimos, lo que bebemos, lo que pensamos. Somos quienes queremos, quienes podemos, lo que nos dejan ser. Esperamos el tiempo que nos den, expiramos si perdemos el tren. Nadamos entre arbustos y alzamos la voz en la ducha. Nacemos cuando nos apuntan al cráneo, extirpamos los órganos que no tocamos de esta estirpe infiel que en seguida nos define. Primero o segundo da igual, porque prefiero ser último, penúltimo que cierre, que se una a la cola... la cola que se rompe si no pides la vez.

lunes, 13 de marzo de 2006

Maremotos verbales - Vol.14

En clase, un día de tantos:


Profesora Comunicativa
(Dictando)
Y el autor es... Zimmerman. Con dos emes.

Alumna Aplicosa
¿Cyberman?

Profesora Comunicativa
ZIMMERMAN.


Figura de acción ya a la venta
Cyberman, el héroe judío.


INFO:
Y así nació Cyberman.
La ilustración corre por cuenta Kikosa.

domingo, 12 de marzo de 2006

Pinturas jachondiles

Bayarte
Pese a tratarse de una dura competencia (esas artes del Payne inigualables), tras comprobar que mi aburrimiento en clase está dando sus jachondos frutos he decidido publicar mis pinturas. Cuento para ello con el apoyo de un amplio sector de jachondos y con el de los viejos recuerdos que me dicen que mis caricaturas eran en ocasiones aplaudidas con carcajadas, más o menos sonoras, sonrisas e irritaciones (todas bienvenidas). No pretendo reflejar defectos, los dibujos están basados en amigos o conocidos pero con el tiempo han resultado tener vida propia convirtiendose en personajes alejados por completo de donde partieron. Si por algún casual alguien quiere que quite un dibujo que me lo diga. Ni que decir tiene que se aceptan peticiones y retos por igual.

Por lo demás, creo que aquí nace el bayarte, o, más concretamente, las Pinturas Jachondiles. Es un aviso.

viernes, 10 de marzo de 2006

Extrañas coincidencias

Sí, amigos, otro capítulo empleando el metro como escenario:


"Venía por mi coincidencia con el africano"


Resulta que, en apenas cinco días, he tenido dos extrañas coincidencias relacionadas... Ambas en el metro. Por un lado están los pantalones... Veréis, el otro día me puse unos pantalones que ya tenían su solera mensual y me senté en el único hueco libre del vagón (me los puse en mi casa, se entiende). Cuando me fijé en el compadre de delante vi que tenía unos pantalones iguales, del mismo color, marca y modelo. "¡Diox!", pensé, "es un tipo con clase". No me comí demasiado la pelota (de hecho nada) y continué mi andadura hacia tierras insospechadas. Hasta aquí el bingo viene siendo correcto. Pero es que AYER, justo antes de hallarme paseando melena al viento por la Gran Vía, en el asiento de delante otro tío llevaba los mismos pantalones que yo (esta vez los míos no tenían tanta ancianidad), igual color, marca y modelo... "¡Cojoño!", grité asombrado ante un público estupefacto y señalando el paquete de aquel menda. Aquello me hizo pensar.

Por otro lado está la chica... En uno de los múltiples y sangrantes trasbordos que hago a lo largo del día vi a una chica, esperando junto a otros cientos de viandantes. Como quien ve llover. No con ello contento, el azar quiso que la volviera a ver al día siguiente, a distinta hora y en el mismo trasbordo. Simplemente sonreí mentalmente por el hecho de coincidir dos días con alguien en este pedazo de monstruo de ciudad. Pero no era suficiente, así que dos días después vuelvo a coincidir con esa chica, en el mismo trasbordo y a otra hora. Teniendo en cuenta que hay trasbordos cada cuatro o cinco minutos, ¿qué probabilidades había? Pues bien, quiso el azar cachondearse de mí otra vez y anoche volvió a ocurrir lo mismo... Doctor, ¿qué me pasa? Cuatro veces en una jodida semena... ¿Qué hace? ¿Espera a que yo aparezca? Maldita sea, es jodidamente raro.

Visto así pueden parecer gilipolleces. De hecho, creo que lo son. Quizás mis múltiples neurosis hayan intervenido en el resultado de este crucigrama casuístico, haciendo que la paranoia se adueñe de mí. O quizás todo esto forma parte de un complicado entramado existencial que se me escapa de las manos... Lo que está claro es que me aburro en el metro. Sí. ¿Y quién no?

- Utiliza la prensa gratuita...
- ¡Vamos, no me jodas!

jueves, 9 de marzo de 2006

El diario de Marquicia

Cogí un autobús cuyo recorrido daba un repaso a las casas ricachonas que hay en las inmediaciones de mi universidad. Fui listo y me monté en el bus que hacía el recorrido más largo (muy mío). Pronto advertí que de viajar solo había pasado a estar rodeado de chicas sudamericanas, alternadas caprichosamente con viejas armadas contra el frío con aparatosos abrigos de pieles. Las arrugas de sus caras no contrastaban en absoluto con dichas pieles y parecían más bien una continuación de esos zorros y cabritillos muertos para la causa. El caso es que no me cuadraba que tanta sudaca viajara en aquel autobús y empecé a atar cabos. Eran casi las tres, supuse que aquellas chicas abandonaban las casas de los ricachuelos tras haberlas limpiado a conciencia y se dirigían a sus barrios pobretones. Limpiar a los ricos para poder pagar los apechusques que usan para limpiar también sus hogares.

Otro día, en el metro, una señora de color (negro) revienta burbujitas de esos plásticos que envuelven los cosos frágiles en las cajas. Hay gente que hace crucigramas. Ella no. Me distrae tanto que me veo obligado a dejar mi lectura. Compruebo que todo el vagón la está mirando en plan “me estás jodiendo”. Ella para, y todos los que teníamos un libro en la mano nos miramos victoriosos. Menuda gilipollez.

Sin duda, el hecho que dotó esa semana (o cualquiera que fuese) de un halo hollywoodiense fue mi encontronazo con… ¡Javier Aller! Sí, amigos. Ése. ¿Qué? ¿Ni zorra? Tranquilos… Seguro que alguno de vusotros habrá visto alguna vez “El robo más grande jamás contado” o “El milagro de P. Tinto”, ¿no es así? Pues bien, es uno de los marcianos de P. Tinto, el bajito macarra de la gaseosa. El tema es que Javier Aller, un crackiba yo a coger un metro y tengo siempre la costumbre de irme desplazando tontuelamente a un lateral, la cosa del pasito a pasito para matar el tiempo. En mi andadura reparé en un tío de larga melena y chaqueta vaquera al cual le colgaban las piernas en el banco de espera. Estaba escuchando música y parecía un Rosendo en miniatura. Cuando quise darme cuenta había parado el ritmo y estaba mirándole la cara, ensimismado, como diciéndome “¿es quién creo que es?”. Pero no sabía de qué cojímenes me sonaba aquel hombrecillo. Tampoco tardaría demasiado en hacer memoria y recordar aquella frase de “pedazo de invento la gaseosa” y su eructo final… era él. Me quedé rondando por la zona hasta que llegó el metro, pero no me fijaba en él, sino en las reacciones de la gente al verlo. Me interesaba saber cómo actuarían tras reconocerlo. Pude darme cuenta entonces de que ni dios le miraba. Todos iban de un lado a otro sin darse cuenta de que tenían delante a ese maravilloso actor. Me sentí un tanto apenado, me habría gustado saludarle yo al menos y cantarnos un “a lo loco, a lo loco…”, pero no hubo resquicio. El tren avanzaba haciendo sus paradas, la gente salía y entraba, yo seguía enfrascado en mi lectura y él, supongo, en su música. Llegó a su estación y se marchó raudo, subiendo las escaleras con una agilidad envidiable. Y mientras el tren se alejaba pensé que a veces las celebridades son sólo cosa de uno.


Todo esto sucedió la semana pasada y lo
escribí el domingo, si no me folla la memoria.
También vi a una chica barbuda en el bus...
Bueno, bueno, una cosa...

miércoles, 8 de marzo de 2006

Maremotos verbales - Vol.13

En mi casa madrileña, hace cuatro semanas:


Marcos
¿Qué habéis hecho hoy?

Pedro
Chupar pollas.

Marcos
Ya... Y... ¿Qué habéis hecho hoy?

Pedro
Chupar pollas te digo.

Marcos
Eso.


Bonus Track:

Pedro
Marcos... Esta semana me acordé de ti. Creo.


Limited Edition:

Pedro
Oye, Marcos... Los macarrones... Cuando los echas son pequeños y tienen agua... Y luego no hay agua y son grandes... ¿Eso es porque quieren parecer seres vivos?


INFO:
Tenéis otra gloriosa colaboración pedrosa
en el primer episodio de maremotos: Vol.1.
Sencillamente magistral.

martes, 7 de marzo de 2006

El tren de la bruja

Una señora muy aseñorada se me acercó esta mañana a mi asiento. Olía a vieja y sus dientes anunciaban talones de importantes sumas invertidos en el dentista. "No deberías tener los pies ahí puestos". Yo estaba en mi mundo. Qué demonios, en mi galaxia. Por razones ajenas a mi empresa me veía obligado a acudir esta mañana una hora y cuarto antes de la cuenta a la universidad. Me había levantado a las jodidas seis y media de la mañana, durmiendo por ello tres horas escasas. No tenía ganas de nada ni de nadie. Los continuos bostezos interrumpían mis pocos minutos de sueño en el trayecto, y ahora esto. "Los que se sientan después se van a manchar por tu culpa", seguía diciéndome aquella voz quebrada. En ese momento reparé en que la arrugada señora se dirigía a mi persona. Ladeé mi cabeza y allí estaba ella. No pude responder nada. Francamente, me importaba tres, o incluso cuatro pares de cojones lo que me dijera aquella buena señora. Me limité a entonar un "vale" a lo que velozmente contestó "no, vale no, quita ahora mismo esos dos pies del asiento". Eché un vistazo. Nuevos Ministerios había dejado pelado el vagón, no asomaba ni una sola corbata por la zona. ¿Quién iba a emplear aquel jodido asiento en el cual reposaban mis pies tan alegremente? Salí de mi sueño y razoné. Mis botas estaban perfectamente limpias, estaba realmente a gusto, no había nadie alrededor, mi humor era el de un tipo que se acabara de quedar sin mujer, sin trabajo y sin coche, y (sobre todo) no había ningún maldito poli por la zona. Y una polla.

La pasa con patas y abrigo de piel se dirigió a su asiento (justo en la hilera de mi izquierda) con aires victoriosos y se puso a comentar con su compi del geriátrico su impresionante labor policial. Mientras tanto mis pies continuaban "manchando" el próximo culo sentante. Me dije "ni pa ti ni pa mí" y bajé sólo una pierna. Su mirada entonces denotó indignación, pero no volvió a sacarme la porra verbal. Básicamente se dedicó a despotricar durante el trayecto contra mí y mi pasotismo para más tarde generalizarlo a la juventud. Yo desenvainé desafiante mi periódico y me puse a leer el artículo sobre los Oscars. Quizás fue aquel aire rebelde en plan “la abuela rockera” lo que me hizo mantenerme indiferente ante tal reproche, o puede que mi espíritu contestatario y pancartista, no sé. Lo cierto es que no me paré a dialogar con mi yo aquella escena porque simplemente sabía que la vieja llevaba razón. Pero no me importaba. Sólo me hizo pensar que muy probablemente mi culo se estuviera manchando en aquel momento con la mierda de perro que pisó el nieto de aquella torrentiana buena señora ayer por la tarde. Son riesgos que debemos asumir.

jueves, 2 de marzo de 2006

/Pain/




Imagen robada no con demasiada discreción de un blog que me cautivó...
Reconozco que menos que esta imagen.


La imagen está cambiada de sentido, antes señalaba hacia la izquierda.

miércoles, 1 de marzo de 2006

Ocaso

Puedo oír el murmullo cerca de aquí
A la vez que llora el payaso que hay en mí
Pensé que podría soportar toda la carga
El cuchillo reservaba otra vez la parte más amarga

Mi ángel de la guarda lucha contra algún mito
Trata de no estar presente cuando más le necesito
Cuando la luz del ocaso baña mis arrugas
Siempre hay algo detrás de los verbos que conjugas

Y vuelvo a la ciudad que me vio crecer
Te veo en cada esquina, en cada amanecer
Detrás de mí en todos los espejos
Que guardan dentro nuestros recuerdos más añejos

Paseando cicatrices aún sensibles
Son reflejos quizás para muchos invisibles
Pero siempre hay algo que esconder
Qué refugio puede haber tras ver mi casa arder

No puedo seguir con este juego ni un día más
Sus estúpidas reglas envenenan el pan que me das
Mis dudas legitimaban lo pactado
¿Podré seguir sintiendo tenerte de mi lado?

Me enrolé en la cabalgata del Gran Coloso
De donde fui expulsado por demasiado vanidoso
Saludé a quien seguro fue el verdugo
Que abusando de su sonrisa me desheredó como drugo

De mis vestimentas sólo quedan algunos hilachos
Traté de hallar la razón en círculos borrachos
Mi cabeza siempre busca algún culpable
Pero mi corazón es más que nunca material inflamable

El barco fantasma acaba de zarpar
Se encarga de lanzar mi mierda al mar
Algo me dice que soy el último en tu lista
Quizás va siendo hora de que insista

Una vez más, tú y yo, frente a frente
Sin maquillajes que evidencien qué es urgente
¿Bajaremos del trono en que nos sentamos?
Quizás ya no somos los que estamos

Bed-on Soldier

lunes, 27 de febrero de 2006

Maremotos verbales - Vol.12

Por la cosa del teléfono (cuando lo tenía), hace vete tú a saber cuánto:


Ramón
Pero vamos, no siempre.

Marcos
No le das, eh.

Ramón
No, si yo de eso no...

Marcos
En fin. La, la, la...

Ramón
...

Marcos
"Expediente X: la verdad esta ahí, perra".

(Risas)

Marcos
¿A que no te lo esperabas?

Ramón
Sí. Era lógico y evidente.


INFO:
Una de esas mágicas conversaciones sobre nada.
Me pongo nostálgico, esto de ser un moroso pasa factura (jojo).

domingo, 26 de febrero de 2006

sábado, 25 de febrero de 2006

Vuelta de reloj

Mira todas esas carreteras
Desplegadas en círculo entre las aldeas
A punto de tomar la última milla
Una vuelta de reloj y te haré mía
Una vuelta de reloj y te haré mía

Soy la persona que nadie sería
Invisible para las mentes sencillas
El mayor perdedor que cruza la avenida
Una vuelta de reloj y te haré mía
Una vuelta de reloj y te haré mía

Uno de tus viejos CD's
Estalla en mi cabeza
Rompiéndome en mil piezas
Y tú, olvidas quien eres
Para mostrarle a un tuerto
Un libro abierto

Alguien que no pudo amanecer
Contigo el día que cumplías veintitrés
Un chico más de la generación perdida
Una vuelta de reloj y te haré mía
Una vuelta de reloj y te haré mía

Como una de esas canciones
Que murieron sin gloria en los cajones
Pero ésta parece una noche tranquila
Una vuelta de reloj y te haré mía
Una vuelta de reloj y te haré mía

Death to Birth

La gabardina se manchó con sus lágrimas... la primera gota se dejó caer por uno de sus brazos, conduciendo el cuero, a su vez, despeñó aquella miserable cantidad de líquido. Solo ella lo consolaba, le daba un cobijo que nadie le podía dar. Enredado, el pelo tomaba una postura angular con respecto a la cabeza, apollada en el hombro izquierdo de la chica.

De espaldas ella, de frente a su culo él... comenzó la reconciliación. Las manos, que en su momento se hospedaban en la cintura de la chica, comenzaron a bajar de una forma tan lenta que a penas era perceptible. Mientras que una viajaba al espacio exterior, Monte de Venus, la otra se regocijaba en la periferia del muslo, intentando alcanzar, quizás, la rodilla.

Frente a su inclinada cabeza, el brazo de la chica lo sostenía, defendiendolo así de cualquier caida desafortunada. Sus piernas comenzaron a ser consumidas por la espesa chaqueta de cuero... los gemidos, consecuencia de la excitación, o del previo llanto, toman el protagonismo.

Es entonces cuando algo de aire es tomado y se devuelve con el sonido del "lo siento". "No pasa nada", recibió como respuesta. "Morir no es tan malo si estoy contigo"...Se escuchó entre portazos y disparos.

Él
Siento no poder cumplir con la promesa

Ella
¿Qué promesa?

Él
No puedo protegerte de la muerte, al menos, lo haré del dolor

Ella
Comprendo...

Él
...Lo siento...

Ella
...Te quiero...

Él
...Yo tambien...


-Disparo de pistola-



Acto seguido entraron, sobresaltados, los soldados para acabar con su meta. Arrasaron con todo aquello a su paso, y entre todo lo que hubo a su paso, se encuentran los huesos y vísceras que dejan la huella del paso del tiempo, y del te quiero.

viernes, 24 de febrero de 2006

Mi legado

Me quedan pocas cosas por hacer que quiera. Andando paso a paso el camino hacia Laso, poco a poco y sin prisa dejo, algunas huellas en el camino trazado aunque me tomen por loco. Hoy puedo despedirme de vosotros y del mundo con una sonrisa. Sin más intención que no ser recordado ni por aquellos por los que de verdad me sentí arropado por todos ellos puse empeño pero no quiero dejar sello, recuerdo en ningun lugar guardado.

No dejaría más que unos cuantos textos escritos por este que no es diestro, un teclado algo oxidado y unas frases o expresiones entre estrés sin pasiones. El mechero sin piedra, el que la tiene gastada. Procuro escalar como la más alta hiedra que prende sin embargo con la llama apagada. Tampoco logro avanzar a Laso, quiero y paso, no me importan las cosas que me envuelven, que no quienes. Estas prosas no pretenden alegrías en penes, ni tampoco que llenes o apartes el eclipse que ilumina al espía de Aura Ímpía. No pía la cría que dormía sobre su cálido nido, no pide alimento ni charla ni caricias. Pálido me encuentro con esta hemorragia intestinal... cagarla no es sinónimo de penetración anal.

miércoles, 22 de febrero de 2006

Crónicas del cómo pasó

Queridos reyes majos:

Este mes he sido bueno. He estudiado mucho y he mirado por el bien ajeno. No he infringido la ley. No he operado por llanuras más allá de mis dominios. He distinguido el bien del mal, inclinándome por el primero. A mi entender creo que, en definitiva, he obrado correctamente, y con el deseo de ser considerado modelo de ejemplo, tan sólo me queda por pedir paz en el mundo, amor para todos y el nacimiento de un sentimiento común que nos implique cada vez más en la labor medioambiental y en la lucha por los derechos de los animales… Y todo esto está muy bien, cachondos míos. Yo lo único que pedí fue tener internet y tele por cable. ¿Y qué es lo que recibo? Una patada en el escroto y el ruido seco de un portazo. Así que para el mes que viene me reservo una quema de apuntes, zancadillas callejeras, conducir por encima del límite en las escaleras mecánicas, cruzar charcos y barrizales morales, poner a dieta mi conciencia mientras alzo orgulloso la bandera pirata, desear que el mundo se venga jodiendo tan bien como lo ha hecho hasta ahora, escribir solamente por una cara en los folios, limpiarme el culo con papel de corazones y comprarme videos de zoofilia.

Sí, amigos, me encuentro sin internet. De ahí la falta de postes y el monopolio Paynero que reina en el blog. Ruego disculpéis mi demora a la hora de postear, pero es que me veo obligado a recurrir a cybers, ordenadores prestados o mangoneos públicos para meterme por estos lugares. Hoy día no soy nadie sin internet. Nadie somos nadie sin nuestro ratito diario de buceo, de chateo o de porno (un abrazo, Payne)... Y es que estos también han sido días de estudio extremo, aunque sin llegar a sufrir amputaciones. Días de incertidumbre y meteduras de pata. Días... que han pasado de la noche a la mañana. Tuve tiempo de ver la cabalgata de Rajoy cosechando firmas de manera ruinosa en Móstoles, sufrir taquicárdias calzando deportivas, ver a gente gilipollas de verdad y a gilipollas disfrazados de gente. Miles de historias que podía haber relatado estos días y que pasarán a los anales de mi memoria hasta que caigan en el olvido, sin requerir para ello más de unas horas.

Y con la prespectiva del que ve pasar los toros desde la barrera, los días se me escurren como si de mantequilla se tratara. Pronto llegará marzo de la mano de abril, que, si nadie lo roba antes, siempre va atado a mayo, con junio pisándole los talones semaneros, y otra vez exámenes. Hasta que las aguas manantiales del ciberespacio me arropen puede llover, no nos engañemos, pero quiero seguir dejando mi huella. Amén de que ya me tiraba de los pelos cada vez que veía ahogadas mis horas muertas, tiñiendo con sangre en forma de minutos esas mismas aguas bañadas por posts ajenos... y... No, amigos. Voy a intentar colarme desde mi amada universidad para meter mis morcillas. No os libraréis de mí tan fácilmente... Al menos sin dinero de por medio. Tampoco mucho.

FetuSdlow

martes, 21 de febrero de 2006

Horóscopo

En el interior de cada cual arde un verdadero yo, un original del que no existe más copia que lo que haya en su capa exterior, eso con suerte.

Somos lo que comemos, se dice. Tambien somos lo que bebemos, pensamos o sabemos. La persona no acaba en la apariencia, ni tampoco en lo que pueda ser, puesto que existe un punto exacto en el que se descubre la original realidad, la perspicaz sagacidad, la más olorosa de las bolsas de basura.

"Yo creo en Bruce Lee y en sus verdades: Que los demonios contra los que luchamos son los que llevamos dentro" Escuché aderezado con rimas en una canción sabor hip-hop.

Todos luchamos con lo que existe en nuestro interior, hacer caso omiso de esto es sinónimo de huir, cometer ése error al pisar una tranpa peliculera... caer en el hoyo más grande, no poder salir y morir de inanición expuesto al gélido calor, al frío abrasador sin más recuerdos que los prestados.

El camino fácil. El camino dificil. El híbrido que nos parió. Luchar contra viento y marea. Dejarse vencer. Pensarselo dos veces antes de echar las cartas o jugar con el azar. Esperar que el horóscopo se cumpla. Que Escorpio de un picotazo mortal a Géminis y Leo se ahogue en el Acuario mientras Piscis se ríe. Que Tauro vaya a suicidarse porque Aries le pusiera los cuernos aquel día con unas copas de más... Sagitario Libra hoy porque Virgo, tiene Cancer.

lunes, 20 de febrero de 2006

Loser

De vuelta

Por problemas no internetescos ni psíquicos, sino físicos, me vi obligado a ausentarme de este amado hueco en la web. Me separó el repentino ingreso a un hospital que es más bien poco hospitalario, de prestado en una habitación y una planta... que no me correspondian. Es una larga historia que no tengo intención de contar.

En fin, simplemente anuncio mi vuelta y declaro la reanudación del ritmo postero de este, vuestro blog.



Palpita, luego inspiro.

martes, 14 de febrero de 2006

Oyulcniem

Por todos es bien sabido que nos pueden gustar unas manos, una cintura, un trasero o una bonita cara… el aspecto físico, ya sean expresiones, indumentaria o forma del cuerpo es lo que acaba reteniéndose como primera impresión al ver a una persona, y al conocerla. Nos basamos de lleno en esa información… podemos padecer enamoramiento sin poder curarlo en la cama y pensar que un tipo que nos pide la hora nos a matar sacando un arma blanca en cualquier segundo.

Sin embargo, no solemos pensar, que tras esa marca impuesta por nosotros, se haye nuestro amor definitivo, que tras esa gabardina roída, se esconda un erudito… Ambos, sin intención de dar malas impresiones, ambos, dibujados en un folio aparte que lanzamos arrugado en la papelera.

Venganza

Es al recibir ese daño que tanto te marca cuando te dices a ti mismo que con la misma moneda has de pagar el hirviente café derramado sobre tu entrepierna... A partir de ese momento ves las cosas un tanto diferentes. Quieres aclarar las cosas, quieres lavarlas con lejía y ya puestos, embadurnar los ojos de quien hizo uso de jodienda con el corrosivo producto en cuestión. Esperas con más o menos paciencia a que ese momento en que lanzarte a su yugular sea el más propicio. No lo consigues, y cuando has tenido oportunidad, casi mejor dejarlo para otro momento, uno en que hayas traído el escroto y sus dos protuberancias contigo.

sábado, 11 de febrero de 2006

Disparo



No es un efecto hecho con programa alguno, simplemente
una tonteria que se me ocurrió hacer
y me gustó el resultado.






Las fotos las hago con una triste webcam...
de ahi la cutreza.

viernes, 10 de febrero de 2006

Acabado

Todo lo que empieza, se acaba. De una forma u otra lo hacen, puede que acabe completo, puede que acabe incompleto, pero acaba. Los mejores sueños o las peores pesadillas, amistad o enemistad, amor u odio. Nada deja de ser una especie de colección de la que no das demasiada cuenta principalmente por la falta de valor que se suele prestar a dicho pensamiento que redacto.

El cigarro encendido que se topa cerca de la mitad con un chaparrón acaba, no se puede acabar, pero ahi está la cuestión... ¿A acabado el cigarro ahi a pesar de rondar la zona céntrica, o por el contrario no se a acabado, puesto que está incompleto?¿Ésa colilla a medias quedará con un inacabado permanente por los restos?

Cada cual lo puede mirar como mejor se acerque a su criterio. No puedo evitar la relación que hago con el ejemplo de la botella medio llena o medio vacía. Supongo que estas son cuestiones que varían conforme el estado de cada cual, con sus ánimos altos o bajos... con el comienzo del fin y el fin del comienzo.

jueves, 9 de febrero de 2006

Insomnio

La escasa luz de la mañana comienza a molestar. La noche la has aprovechado en cualquier cosa, más bien encarcelado entre las rejas del modem que te guiña su LED ambar casi con cariño, habituado a tu paso durante lasgas horas ante él. Aceptas su coqueteo... pero no consumas, faltaría más.

Primera noche. Se a echo corta experimentando con la literatura. Has hechado unas horas frente al ordenador y ya son las dos del medio día... hay que ir al estúdio diario. Las faltas de asistencia cobran factura dentro y fuera.

Vuelves al hogar que supone tu habitación tras la jornada obligada, toca la voluntaria. Más lectura, más explotación del google.

Segunda noche. Las horas vuelven a pasar rápido, pero viendo que hoy te quedabas más serio, mirando al monitor con más feracidad de lo habitual, decides poner algún juego que consuma esa ira estúpida. Son las una y media del medio día, de nuevo te rindes ante tus quehaceres diarios.

Llegas a tu casa algo más lento de lo habitual, con mayor tranquilidad.

Tercera noche. Pasas de leer, los ojos están irritados, tampoco tienes muchas ganas de hacer nada. Piensas cada cosa que haces envuelto en un foco a lo matrix que resulta extraño, pero a la vez te resulta curioso porque no lo experimentas a diario. Andas como dormido, procuras ponerte música con paso fuerte, sin cesar, para espabilarte. Ves páginas web como nunca, lees lo que puedes, no entiendes demasiado. Son las tres menos veinticinco, te vas.

Al fin en casa... por el camino has dado vueltas a cómo puedes conseguir andar tanto, cómo funciona todo, dando una explicación que puede ser más o menos lógica, frente a la puerta de tu casa detienes ese pensamiento y lo sustituyes por cómo has llegado hasta allí si ni te has dado cuenta.

Cuarta noche. No paras de hablar contigo mismo. Te planteas grandes y pequeñas cosas con una facilidad pasmosa... todo lo haces con lentitud y mesura, la música ya la pones al máximo volumen para no escucharte. Cuando consigues pasar de tí mismo ejecutas algún tipo de entretenimiento informático, consigues más frutos de lo normal. Te da por recordar entre canción y canción que llevas varios días sin dormir, de los que no recuerdas nada... tampoco importa. Intentas leer pero lo dejas a los pocos minutos, no te gusta tanto como para esforzarte tanto... vas al servicio entre la oscura madrugada y antes de orinar estás por mirarte al espejo, y ves tus ojos enrojecidos sin necesidad de cualquier cigarro aliñado con algo del perejil que no usa Arguiñano. Vuelves a tu cuarto y sigues pasando las horas escribiendo o dibujando mientras pones una pelicula que ya has visto mil veces, pero que te gusta ver y oir a pesar de todo. Tres y cuarto del medio día... te vuelves a ir.

No sabes ni cómo has vuelto a casa ni porqué saliste, mucho menos quien eres o qué pensaste por el camino.

Quinta noche. Intentas aguantar como puedes, vencer al cansancio y al tiempo... esta vez ganan y decides dormir a las tantas de la madrugada... despiertas a las tres y media con un sueño aturdidor, has dormido pocas horas, pero has dormido. Te vas a cumplir tu estudiantil fin.

En casa, te sientas frente al ordenador, ves las descargas... oh, si... se ha descargado una porno. La ves y te dedicas un rato de cinco contra uno. Tienes sueño, y optas por dormir, otro día.

miércoles, 8 de febrero de 2006

MIeRROR

Como reflejo de mí mismo me espero hasta que mire en el espejo. Encerrado en este marco, en este haz de luz que se abalanza sobre mí y a la par me evita. Esquivo las miradas desde la otra dimensión, que es la misma que esta pero fuera del estado ON.

Roto el espejo salgo, vuelvo a la vida normal, al ajetreo, a las pegas y demás. Cuando paseo aguanto un tiempo sin insertar monedas en las máquinas que me ofrecen la facilidad a cambio de dinero, que felicidad.

Entro a ver los trozos del cristal que fue reflejo de mi faz y mofas del resto. Los pedazos a miles se encuentran por lavabo, ducha y suelo. Con ellos me corto a cada paso, descalzo. Comienzo a asimilarlos, cortan piel y venas para diluirse lentamente en mi cuerpo.



Ahora yo soy yo y mi feflejo, que me protege de la circunstancia.

martes, 7 de febrero de 2006

Te espero

No pertenezco a ese colectivo de altivos pendencieros llamados caballeros, mucho menos a supergañanes con pasión de gavilanes. No actúo con sentimientos, palabras o movimientos. Efectúo mis actos sólo como pienso, procurando no joderla, no estancar la banca. Vivo sin guión pero con actores a granel, no conozco el teatro ni tampoco la función, solo espero que el Kernel de mi corazón se actualice y gire como la hélice rota del helicópteró que no mató a Rajoy, ni su compañía del anillo. Hoy no me levanto, esta apatía por todo y por todos, un paquete de Ducados que me pillo y el mechero comprende que no podré respirar, entiende mi decisión de expirar. No creo en el dicho "Aquellos que viven hoy, vivirán para luchar mañana". Explícame el valor añadido de la frase, por bellos que sean planteamientos internos no tendrán futuro más duro que comer su podrida manzana. Pasa de fase, los destellos te hacen girar, no ves curva ninguna. Experimentos como esos jamás tuvieron éxito. Deposito mi último aliento en forma de experiencia que recorre tu espalda, ¿amarte, herirte o perderte? El único propósito existente de mi espada... es protegerte.