domingo, 29 de enero de 2006

Dos almas


[...]

"Disculpa que apague mis cigarrillos sobre las pieles de tu alma
Los días arden mientras consumo mi vida entre oxigeno fracasado
Sonrisas vulnerables, palabras de las que hacer una religión
Palabras, que de un segundo a otro pueden dejar de valerme"

[...]


Goethe

Suma incontinencia

Madrid. Gente. Mucha gente. Y en un paso de peatones estoy yo, junto a diez o quince personas, esperando a que el muñequito rojo se ponga verde cual manzana. Era tarde, y mi sonrisa en la boca anunciaba una noche tranquila y sosegada. Lo que no sabía es que mi cabeza estaba a punto de archivar un momento asombroso que nunca olvidaré..., mientras me acuerde. Pero volvamos al paso cebroso. En la espera hago un escáner de mis compadres cruzadores. Bien... Todo parece normal. Todo excepto el señor que tengo a mi derecha... El tipo, de unos cincuenta y muchos, con panzón y chupa negra, no para de gemir y dar saltitos tocándose el paquete, me recordaba a mí en momentos de orgasmo o de excitación cinematográfica. Pero no, era más exagerado, sobreactuaba, y no doblaba aparentemente los dedos de los pies hacia dentro.

El semáforo parece no ponerse verde nunca, y el hombre no cabe ya en su desesperación. Da mini-giros sobre su eje, se retuerce la zona pollil, resopla por la boca y la nariz lanzando entrecortados ah's, uy's y oh's. Sus ojos desorbitados buscan un sitio apacible, y cuando al fin lo encuentra se dirige hasta allí: el palote de al lado del cruce... Amigos... ¡Amigos...! Debía tener un balón medicinal por vejiga, porque allí está él, sacando su miembro viril y dibujando en el aire una perfecta parábola uniforme de orina. Mira al cielo. Mientras mea, escucha el pitido del semáforo abierto. Guarda su pene mojando parte de la indumentaria y cruza desesperado, pasando del trote al galope. Pero sigue sufriendo a cada paso, y nada más llegar a la otra acera vuelve a sacar su empapado soldadito en busca de otro discreto sitio donde orinar: el cartel de publicidad junto a la boca de metro. Cumple con su ritual y mira al cielo, pero rápidamente interrumpe de nuevo su desaloje vejigal, guarda su mini-yo y continúa corriendo calle abajo...

La gente procuraba mirar hacia otro lado, escandalizada, pero yo no podía. Estaba allí, perplejo, privado de toda capacidad de raciocinio, en el mismo sitio donde esperaba junto al personaje a que se abriera el semáforo. Era demasiado fuerte como para ser obviado. ¿Tendría un problema vejigoso? ¿Mucha prisa? ¿Iría a un sitio desprovisto de servicios? ¿O simplemente tenía un problema vejigoso y como tenía mucha prisa decidió mear en un sitio desprovisto de servicios? Maldita sea, aún lo veo correr entre gotas amarillas, subiéndose la bragueta y esquivando a la gente mientras dejaba atrás un rastro de inequívoca orina...

sábado, 28 de enero de 2006

Lo reconOrozco

Perdón por las molestias creadas a aquellos puños cerrados a los que irrumpí trayectoria. Disculpen aquellos a quienes mi actitud pasiva molestó dando lugar a insultos de variada gravedad.


Excúsenme, amigos y amigas..., conocidos y conocidas..., amantes y amados..., por tener que reconocerme frente al reflejo de un vídrio, entre tiriteras por esto del invierno, como aquella oveja negra que era el blanco, como la estrecha huella del calzado del resto.

Lou, va por ti... Perdones existen, los hay de miles formas.

viernes, 27 de enero de 2006

Por las aceras

Al borde del abismo me declaro
Por vez segunda adicto a tu cintura,
Pues no hay mayor pecado que el descaro
De andar con esa tan tuya frescura.

Que fueras del menú el plato más caro
Te digo no influyó en ponerla dura,
Más bien fue hacerme ver todo tan claro,
Contigo no hay ni cuenta ni factura.

El patio de mi casa está maldito
Cada vez que lo dejas tan solito,
Minutos después de Valdeacederas.

Maldigo cada día que no veo
El cuerpo del delito de este ateo
Que pasa junto a ti por las aceras…

jueves, 26 de enero de 2006

Rollo Patiño

No se puede ya andar a gusto por la vida, se sospecha leve o gravemente a cada paso que se da. Las traiciones están cerca... ¿Ambiciones? No hacen falta. El fin que es perseguir una meta, sea como sea. Ya no se acaba de tener seguridad en las personas, ni se empieza tampoco.

Hay que disfrazarse para evitar el desgarro anal furtivo, poner papeles y pruebas sobre la mesa, tener más ancha la vena del cuello antes que cualquiera de la mismísima polla. Desenmascarar el rostro ajeno que no vemos, estropear la reputación de uno mismo y la del resto consigo. Problemas de espalda por exceso de peso... Demasiado has cargado tu espina dorsal.

Apunta una, dos, tres mil si quieres en tu cuenta, que yo pago. A ver si el cansancio hace mella en el corazón, y las mentiras se convierten en verdades.

lunes, 23 de enero de 2006

Grissom

Me encanta esa serie, me encanta la actitud del grupo. Me encanta Gil Grissom. Es alguien que me atrae de un modo psicológico impresionante, me engancha y no puedo dejar de escuchar lo que dice. Es un personaje de televisión, e incluso (sí, amigos) de comics, lo sé… No obstante, como personaje es de los más atractivos que he visto, sin olvidar al carismático Colombo, al que siempre adoré.

El caso es, que poco a poco, conforme más veo actuar a Gil ante las situaciones, las reflexiones y demás actos de ingente esfuerzo mental, descubro que soy, en cierto modo, como él. No quiero caer en la pomposidad que representaría el hecho de decir: “Eh, soy como dios, porque me siento Grissom”, no, desde luego, pero la forma de actuar, pensar o incluso de retraerse, son las mismas salvo alguna diferencia como que a él le encantan las montañas rusas y yo tengo vértigo… Aunque lo que más nos une, quizás, sea nuestro problema auditivo, degenerativo en cualquier caso.

También es cierto, que una de las cosas que más me gustan de la serie CSI, es que se valora más el esfuerzo intelectual, antes que el muscular. No suele verse últimamente.

Cuanto más le veo en acción, más me conozco… Menuda gilipollez, pensará alguno que otro, y tendrá razón.



Para conocerte a ti mismo, primero debes aprender a conocer al resto. Aunque ese alguien sea irreal.



Es curioso dedicarse a coleccionar insectos siendo

un bicho raro… Engroso las listas del aficionado

común a la entomología.

domingo, 22 de enero de 2006

Nada tiene sentido

Con la furia del viento
O el más amargo suspiro
Lanzo mi último aliento
Aire en los bolsillos

Mi danza del vientre
Me guía por el camino
Me siento algo impaciente
Nada tiene sentido

Éste es mi último café
La última cuenta, el último después
Pronto habrá un recibo más
Cartas que nunca voy a contestar

Todo está desierto
Idóneo para un descuido
Cada noche despierto
Yo, que nunca he nacido

En mi andén nunca para el tren
Una tarea difícil de entender
Mi destino pasa a ser fatal
A veces sabes dónde está el final

A la hora estimada
Cuando me embargue el olvido
Me quedaré sin coartada
Ya está todo perdido

A pesar del lamento
Del detalle escondido
Casi nunca frecuento
El valle del afligido

Éste es mi último café
La última cuenta, el último después
Pronto habrá un recibo más
Cartas que nunca voy a contestar

Empleando la escala
Del que pende de un hilo
Mediré mis zancadas
Nada tiene sentido

viernes, 20 de enero de 2006

Maremotos verbales - Vol.10

Por vía telefórnica, una noche cualquiera:


Marcos
Me quiero dormir...
Ramón
Cómo se llamaba la película esa..., sí...
Marcos
¿Me has oído?
Ramón
Ya... "Salvar a la orca de los huevos".
Marcos
...
Ramón
...
Marcos
"Liberad a Willy".
Ramón
¡Bah!, la esencia sigue intacta.

INFO:
Estábamos profundamente dormidos, aunque bien es
cierto que Ramón nunca recordó correctamente
un título en lo que a cine se refiere.

miércoles, 18 de enero de 2006

Una de despotismo

Ésta es buena, amigos. Quedáos con esta cara:

Hotel Silken Puerta Castilla
Torres Kio. Ya sabéis: / \. Justo al lado asoma la fachada del vigoroso edificio donde está el Hotel Silken Puerta Castilla de cuatro estrellas (no tres ni dos, sino cuatro: ****). Al lado estoy yo, solo, con un móvil totalmente descargado en la mano y un cargador en la mochila. Bien, ¿estamos situados? Pues al tema.

Diez y media de la noche. Pese a que dicho hotel está pared con pared con mi McDonalds favorito decido llevar a cabo mi hazaña con el robusto edificio; las letras gigantes iluminadas con el nombre del hotel me daban sensación de calidez y comprensión. Aposté por ellos. Pero aún no tenéis ni idea de lo que va todo esto... Os daré lo que queréis. Pues resulta que tenía una llamada pendiente de hacer. Mientras hablaba, unos minutos antes de quedarme quieto ante aquella fachada, la batería de litio (yo me cago en el litio) me dejó en la estacada y quería acabar esa llamada. Podría haberme ido a mi casa (tardando una jodida hora) y seguir allí, pero como os digo el hotel me hizo un guiño. Así que tenemos un hotel, un móvil descargado y una llamada pendiente.

Entro al Silken Puerta Castilla por su puerta giratoria. El lujo me desborda (un servidor está acostumbrado a hostales de mírame y no me toques). En la recepción hay un par de atractivas El escenario del crimenmuchachas, bañadas en maquillaje y vestidas de uniforme. Me dirijo a ellas. En mi corta andadura reparo en que hay un enchufe vacío a mi derecha, empiezo a jadear y llego a la recepción. Ocultando la baba con el brazo, entro en acción:

MARCOS: Por favor...

Una de las chicas de uniforme me contesta empuñando una dulce sonrisa. La llamaré amistosamente Zorra Nº1.

ZORRA Nº1: Sí, dígame.

MARCOS: A ver... Resulta que me he quedado sin batería, y era una llamada importante. Me preguntaba si podría usar alguno de sus enchufes para poder cargar el móvil. Será sólo un minuto.

Me pongo la cara de perro degollado. Nunca falla.

ZORRA Nº1: Pues... Sí, claro. A ver, dónde hay uno...

Me hago el longuis como buscando, aunque lo tengo calado desde que he entrado. La chica de detrás hace su intervención estelar:

ZORRA Nº2: (Mirándo el rodapié de detrás del mostrador) Por aquí no hay nada...

MARCOS: (Cara de sorpresa) Aquí, aquí hay uno libre.

ZORRA Nº1: Ahí lo tienes.

De entre las sombras emerge la figura de un tipo bonachón, con bigote, edad y barriga abundantes. Le llamaré amistosamente Doberman.

DOBERMAN: (A la Zorra Nº2) ¿Qué quiere?

La chica cuchichea con el viejeras.

MARCOS: (Al Doberman) Sólo buscaba un enchufe. Aquí hay uno. ¿Puedo usarlo?

DOBERMAN: ¿Está usted alojado en el hotel?

MARCOS: No.

DOBERMAN: Entonces no.

MARCOS: Es importante. Y sólo sería un minuto.

DOBERMAN: ¿Está usted alojado?

MARCOS: Que no.

DOBERMAN: No puede usar ese enchufe.

Me quedo de piedra, con el móvil en la mano y junto al mostrador. El capullo en cuestión se da la vuelta y vuelve a las sombras, la Zorra Nº2 se había esfumado previamente y la Nº1 vuelve a sus asuntos. Yo sigo allí, digiriendo el picatoste. La sonrisa de esa chica era simplemente un vago recuerdo, y mientras la observo noto cómo esquiva mi mirada escondiéndo sus sonrojadas mejillas entre los papeles. Salgo de ese cubo de basura.

Cierto es que mis pintas de indígena ruandoso no ayudaban en el conflicto, pero no salía de mi asombro. Aún con el suceso caliente en mi cabeza decido tomar el metro y terminar la llamada en mi casa. No sin antes jurar venganza a ese Doberman, a esas zorras, a la política del Puerta Castilla y a la santísima puta que los parió a todos.

martes, 17 de enero de 2006

Resta y sigue

De mis años como Valero, de los cortos a corta edad, de las risas entre amigos. De la escasez de sed, traiciones o ambición. De la alegría en pareja que ojalá no fuera común, de los párpados abiertos como platos, de sorpresa, el viento sudando la espalda. De las horas, la puntualidad, del cuarteto de pulmones límpios. De el viejo silencio, la inconsciencia musical o las hostias, poco queda.

Como pocas horas quedan de vida, que siguen contando hacia atrás. Como estrictas son las reglas del juego. Como lentas son las secuencias de los sueños, aunque no des cuenta. Poco y pocas quedan.


Menos aún serán.

Veo borroso

Con la fémina asiática de ojos achinados y la hoja quizá perenne acabada en X puntas con las que se hacen flautas de Hamelin… qué bien me lo paso, cielo santo… sobre todo, si es antes de dormir.

Concilio el sueño, jamás el Vaticano, nunca fui de predicar, tampoco me va ese rollo de ir a la iglesia a rezar.

Explotemos el dulce sonido de esta flauta, una vez más. Prende con tu llama, toma la postura y vámonos a viajar. Píllate una maleta, no hace falta nada más, que esto ahora no hace, ni mucho más ni mucho menos, que simplemente comenzar.


El estado del Blogger tan solo era aliñado
con un cigarro de baratas marcas.

lunes, 16 de enero de 2006

Maremotos verbales - Vol.9

Por vía telefórnica, este sábado:


Marcos
Pues ya te digo...
Juaneto
Y eso.
Marcos
¿Anoche qué tal? ¿Se te dejó o no?
Juaneto
Pues tu sabrás.
Marcos
¿Cómo que yo sabré?
Juaneto
Como me estás preguntando...
Marcos
Juan, por eso te pregunto.


INFO:
Peligro de incendio esa noche.
En el asiento trasero de un coche.

sábado, 14 de enero de 2006

Sin sentido

"Si Dios me hiciera una señal, como abrirme una buena cuenta en un banco suizo".

Woody Allen


Nunca me convencieron las religiones, sea cual sea. Hay demasiadas para elegir... ¿hay alguna definitiva?, ¿las hay mejores o peores? No las entiendo. Venden la felicidad como bien. Opacan la realidad de una forma, eso sí, discreta. Aluden las unas a las otras porque hay elementos comunes.

En el caso del cristianismo, que es la que mejor conozco, te puedes encontrar con cosas increibles. Dios creó al ser humano, luego le quitó una costilla y creo otro ser humano... ¿Para qué?, pues muy sencillo: Yo hago lo mismo con Los Sims y procuro que procreen lo más que puedan, es entretenido, desde luego, sólo que yo a mis Sims, no les saco de su casa por comerse una manzana.

Ahí queda después la explicación de por qué estamos todos aquí... Adán y Eva copularon por doquier y así creció el número de seres humanos que pululaban por la tierra. Se dice en la ciencia que venimos del simio, y que evolucionamos hasta lo que somos de él..., según la religión deberíamos haber tenido algún parentesco cercano más que al mono, al conejo..., si no, no se entiende que copularan a tal velocidad. Pobre Adán, la tendría escocida. Pobre Eva, andaría tal que los pingüinos de tanto dar a luz.

No quisiera cebarme ni en el cristianismo, ni en cualquier religión. Este simplemente era un ejemplo de lo que nos cuentan explicando que son metáforas. No me lo creo de todas formas.


Un abrazo.


Este post contiene altas dosis de aburriento y soplapollez varia,
perdonen al escritor.

Conservado en alcohol

Corren tiempos en los que la gente se atribuye glorias caducas. Tiempos donde los batidos de distintos sabores, ajenos por completo al complot, tiznan el paisaje de negro cobalto. Se insinúan prostituciones, se invierte en viajes, se compran cinturones de castidad, se habla mucho. Pero todo sin descuidar las viejas tradiciones ni las formas. Se exalta la figura del corrupto y se conservan amistades en alcohol, del malo.


Y batalla tras batalla, el enemigo, que eres tú y también de ti mismo, supera sus miedos y se va haciendo con el control de su guerra personal. Aborda el barco con soltura en una maniobra que parecía cuestión de tiempo, mientras su traje va adquiriendo medallas a las que saca brillo tecleando relatos imposibles en los que todo lo que se toca se convierte en oro. Estaba escrito. ¿Y el que es proclamado titiritero del reino por boca ajena pasa a ser el Urdaci de turno? Resplandece en la noche la luz de un móvil al que le sobran contactos.

Su icidio y el mío

"Se suicidó, era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía 'salgo por la ventana' "
Woody Allen
El suicidio es una idea altamente tentadora, y como idea, ha pasado por miles y millones de cabezas, unos la llevan a cabo, y otros prefieren atenerse a la experiencia. El suicidio es como un famoso, cada uno tiene una opinión propia. Hay quien la considera como solución definitiva en caso de problemas, y también está el colectivo más numeroso, que la tacha por completo. La eutanasia es lo más parecido que veo al problema (cuidado, amigos, porque no es el mismo concepto con nombres distintos), y tal como acepto la eutanasia, acepto el suicidio. Que venga si quiere... será bien recibido.

Pero mejor que avise y tener tiempo para comprar té, pastas
y unas cuchillas de afeitar.

¿Dónde estoy?

"¿Puede el hombre conocer el universo?, Dios santo, no perderse en Chinatown ya es bastante difícil."
Woody Allen
Cada vez que salgo a la calle, conozca o no la ciudad, la calle o la avenida, mi sentido de la orientación se resiente. No consigo dar dos pasos sin preguntarme, primero, a dónde iba, y acto seguido, si llevo el tabaco. Es al ir por las callejuelas que me rodean, cuando me doy cuenta de este acto de pérdida de memoria instantáneo (como el colacao), y me preocupa hasta un punto bastante alto, puesto que cuando voy a comprar una triste barra de pan, ni sé a por lo que iba, ni sé si llevo el mechero encima.
Siempre procuro llevar en la mente el lugar al que voy, y a qué. Aunque no sería la primera vez que quedo en algun sitio como Cubero... y acabo esperando 40 minutos en la entrada al Corte Inglés.
¿Qué le vamos a hacer? Iré mejorando con el tiempo y la práctica, espero.
Siempre me quedará la residencia...

He ahí el error

Quizás, por variar, debiera acostarme a la misma hora que mis allegados. Podría dejar de pensar en mis cosas mientras hago que escucho a tales. Quizás, por variar, debería dejar de soñar depierto. Podría dejar de escribir de esta forma tan poco optimista... Pero, por desgracia propia, o más ajena tal vez, no me sale de los cojones realizar las proposiciones que me planteo.
He ahí el error, amigos. No corregirme, por el egoismo que supone no querer mejorar para nadie y ser feliz conmigo mismo.
Elijan ustedes mismos, donde empieze y acabe su error.

miércoles, 11 de enero de 2006

martes, 10 de enero de 2006

Gilipollas

Infravalórate, vive pensando que la mierda que eres huele peor que ninguna otra.

No haces las cosas bien, te caes sobre el suelo liso y llano. No te acabes el exquisito postre... el caviar no es el mejor manjar. Cuando sales la gente escupe el suelo que vas a pisar, y con suerte caerás sobre algún cristal roto que te logre cortar sino de forma completa, al menos parcial de una extremidad cualquiera. Depierta con amor en el corazón para que te lo rompan con ese cuchillo que ya te has clavado más de una vez...

"Basura fue al nacer, escoria de olor a plástico quemado murió" - Rezará tu epitafio. Nubla tu vista para que no puedas ver bien. Eres estúpido, eres subnormal, eres un parásito...

...no, no, no... eres gilipollas.




Dedicado a aquellas personas que vemos el mundo distinto.
Lo de gilipollas va con saña.

El burdo, el burdo

Desde hace unas semanas tengo pocas o ningunas ganas de escribir, pensar y mucho menos de padecer... no me siento agusto con nada ni con nadie, aunque este sentimiento no es nuevo, me sorprendo a mí mismo viendo como en vez de perecer, esta actitud crece a la par que mi pena (aunque en rigor no es mejor, por ser mayor o menor) ... no es un burdo rumor. No encuentro tampoco una explicación, si es que la hubiera. No encuentro mi sitio, no encuentro ése ahuecado cubículo, oscuridad que pierde la guerra contra una bombilla. Me uno a los chats que poco tienen que ver conmigo... no hablo, tan solo leo o escucho las conversaciones que se cruzan por mis ojos y oidos. Poco mérito puede tener.

No me salvan ni esta tiritera provocada, ni el vómito que la sigue. No me sirven los ánimos, ni mucho menos las servilletas... papel o tela, da igual.

Pensé, e incluso comenté entre algunos lectores del blog, acerca de dejar de escribir en el weblog, de ahí mi gran pausa cercana al mes de falta de asistencia. Al final lo ví estúpido, aquí es donde puedo hablar, comunicarme, estar en contacto (aunque en rigor no es mejor, por ser mayor o menor) ... aunque a veces soy muy cumplidor. No quiero perder esto, tampoco me gustaría perder a los desconocidos que quizás me conozcan. ¡Bah! ... no doy pie con bola.



Aunque en rigor no es peor, por ser mayor o menor... debí consultar al doctor López Ibor...




Las morcillas incluidas las dedico al Webmaster&Commander Marcos.

viernes, 30 de diciembre de 2005

En Navidad

Últimamente todo lo que escribo es mierda. No me sale nada de dentro porque lo de dentro está podrido. Notan que voy cabizbajo a todos sitios. Me cuesta ser positivo. No puedo regalar sonrisas. No puedo ocultar estar "deprimido", aunque lo correcto sería decir "de bajón". Tristeza y preocupaciones fundidas entre mis retinas.

Menuda gilipollez. La gente no sabe qué es estar deprimido. Yo no lo sé, y mira que practico ese deporte con más asiduidad de la aconsejable. Hay gente que muere de tristeza, que está jodida realmente, las veinticuatro horas del día, y tienen que soportar que el llorica de turno vaya por ahí diciendo que tiene depresión cuando en realidad ha perdido el cordón de un zapato. Pero es que... joder. Las navidades pasadas no eran así. Eran... ¿felices? Pues yo diría que sí. Han cambiado tantas cosas... O quizás hoy lo veo todo negro. Puede que cuando cambie de lentes todo brille ante mis ojos, que todo lo bueno esté por llegar. De momento hago guardia en la óptica.

Sí. Estoy de bajón. Pero cuando uno baja más que sube, cuando vislumbra las catacumbas y chimeneas flameantes, la cosa empieza a dar miedo. Bonitas navidades me esperan a mí también.

jueves, 22 de diciembre de 2005

¿Concentración?

El otro día, viendo la televisión una noche de tantas en la que me quedé solo, atendía al anuncio de una película que me gustó bastante en su día. El caso es, que escuchando (que no oyendo) el anuncio, aunque ya lo conocía de memoria, al escuchar la primera frase me puse a pensar en una cosa en particular que no viene al caso, pero cuando me quise dar cuenta, aunque no dejé de atender a la pantalla, ni me moví lo más mínimo, había acabado el anuncio y otros dos más... lo que me hizo pensar: ¿A tal punto ha llegado mi falta de memoria?, ¿eso que me ocurrió se llama concentración?, ¿porqué me enredo con gilipolleces de este calibre?

Supongo que se puede llamar desliz, tontura, un pronto sin más... pero me preocupan estas faltas de atención al exterior, meterme en mi mundo sin hacer caso en esos momentos al entorno que me rodea.


Maldita sea la gracia del embelesamiento que me sodomiza de cuando en cuando.

Maremotos verbales - Vol.8

En clase, hace ya unos buenos meses:


Profesora Audiovisual
¿Y vísteis ayer cuando al final del telediario salieron hablando de la pasarela?
Clase
Sí, señorita Profesora Audiovisual.
Profesora Audiovisual
Vamos, que las modelos cada vez dejan menos a la imaginación.
(Casi para sus adentros)
Anda, que si eso es moda...
Marcos
(Casi para los míos)
No es moda, es GRATIS.


INFO:
Era una especie de debate sobre telediarios y las noticias de interés general.
¿Las tetas y culos rodeados de fino hilo son de interés general, amigos?

miércoles, 21 de diciembre de 2005

Se halló cadáver

Volviendo a casa tras la jornada de estudio habitual, una gran cantidad de gente rodeaba un cuerpo tirado en el suelo, inerte. Una ambulancia descansaba a su lado. Quienes acudieron a la llamada de socorro telefónico, se esmeraban en la misión de cura sin conseguir demasiado. La resurrección no funcionaba. El masaje cardiaco dejó de tener sentido a los 20 minutos largos de duración.

Resulta cuanto menos chocante que un hombre pueda quedar en el suelo, sin que nadie ofrezca su ayuda.

Contó una chica que vivió algo más cerca la situación, que el hombre que ahora quedaba muerto en el frío suelo, se ahogaba y no pudo aguantar de pie... la gente pasaba del tema, vieron sufrir a alguien ante sus ojos y pasaron de él como de cualquier perro callejero.

martes, 20 de diciembre de 2005

Un domingo cualquiera

Es un shock, uno no está preparado para encontrarse a las ocho de la mañana y saliendo del Cercanías a Alfredo Landa. Lo siento, pero es muy fuerte. Dudas sobre si esa cosa gordita, en su ancianidad, es o no la celebridad que tanto te encandiló en las aclamadas El cateto a baborreposiciones de "Cine de barrio". Pero no había excesivas legañas en mis fosas ojeriles. Era él, the man, con otra ancianosidad de la mano volviendo de conocer algún diagnóstico del hospital. No pude hacer más que andar hacia mi destino con actitud perpleja escondiendo tórpemente la erección. Cuando llegué a la clase conté la anécdota con la emoción que se merece, obteniendo un lamentable "¿y ese quién se supone que es?" en el mejor de los casos. ¿Comunicación audiovisual? Dios santo... ¿No habría sido mejor peluquería? Claro, que no les culpo... Con Parada "Cine de birria" tenía su encanto, ahora con la obejita-Lucero-la-más-bonita-la-que-yo-más-quiero a ver quién es el guapo o la guapa que se traga el chorongo...

Pero más fuerte aún es entrar en la Fnac y toparse con... ¡Ignatius!, así..., de frente y sin avisar. No, no y no. El chimpancé con chupaNo se puede aguantar. Y lo mejor, leyendo un libro de fotografías de Bob Dylan. Oh, sí... Viviendo en Madrid tienes que aceptar que te codeas con lo más alto del cine y la televisión, catetos a babor y chimpancés con chupa a estribor, leidis an llentelmenes de los pies a la cabeza. Por no entrar en el tema Vigalondés, amigos... Salir con orinal de casa, creo que me voy haciendo a la idea...


PD: Por cierto, ahora que sale Nachete de por medio (nunca me es dificil sacarlo a relucir, como ya sabréis, bloggeros míos), os tenéis que descargar su último corto: CHOQUE. ¡Una nueva obra maestra!

domingo, 18 de diciembre de 2005

Hoy no soy

El ayer, el mañana, y entre medias yo, que ni pincho ni corto, sólo estorbo... Estorbo a quienes vienen y van, aquellos que parecen llegar tarde siempre a su cita con el ahora. Son mis iguales y sin embargo tan distintos. Hoy no soy.

Me aposté con el ayer el mañana, y resultó ganar el después. Me hice nombrar el impaciente cuando sólo era un día, el hijo de antes del pasado más reciente, ya que ni ayer ni ahora ni nunca viviré en el presente. Hoy, definitivamente, no soy.

sábado, 17 de diciembre de 2005

Malabarismos sexuales

Aún jadea. Se estremece de placer. En el pecho, su corazón palpita de manera escandalosa. Cada segundo consumido anota un nuevo suspiro, como la que quiere más, aún a sabiendas de que es imposible que exista ese "más".

Momentos antes, la sintonía que reinaba en el ambiente era la del vaivén de dos cuerpos acompasados; sudorosos, desnudos, unidos carnalmente. Frotándose, abrazándose, enredándose y ensuciándose. Azotes, salvajismo depravado... malabarismos sexuales en general. Un festival erótico entre cuatro paredes. Todo valía unos momentos atrás. Cuando los golpes de los barrotes de la cama hacían saltar el gotelé de las paredes resonando en toda la habitación, en todo el edificio...

Por eso aún jadea, porque trata de asimilar todo lo que ha sentido. Podría parar su corazón y morirse ahora mismo, pues sabe que nada ni nadie en el mundo lograría hacerla sentir así, nunca más... Y lo haría..., si no tuviera que llevar al colego mañana a sus hijos. Así es que, apagan la luz (imagino), se dan un piquito y las buenas noches, que ya habrá más natillas mañana. Sí, amigos, mis vecinos son unos cachondos.

viernes, 16 de diciembre de 2005

Adivinanza Vol. 2

¿La verdad? No la conozco. ¿Ovarios tiene? Pues mire usted, jamás pregunté. ¿Unión... hay? Menos podría yo tener que contar. ¿De dónde es? De allá por donde dormitan ángeles y sueños, pienso yo. ¿Está aquí? Pues no, por imposibilidades cardiacas, sepa que estas cosas no son de fácil control. ¿Se escribe con ella? Escribo, sí, pero no le llegan por carta mis escritos, léalos y dígame qué le parecen, hágame el favor.



¿Quien es?: Sepan que de mayor vasculas sin caricias. (Pista de cierta utilidad)


Perdonen la falta de sentido.
V_1.0

jueves, 15 de diciembre de 2005

Uy, sí, qué bueno es Payne

Quién se ha pensado que es. Con sus adivinanzas de entrepierna, sus dramas amoriles y sus depresivas jornadas. Me meo en todo eso. Que llame a Eva de una maldita vez o le pego un tiro yo mismo, porque el día en que mande mis jachondeces de parvulario y mi filosofía barata a paseo y me hunda en la tristeza y desesperación habrá que recomendar entrar con pañuelo y orinal en el blog, nadie sale vivo de aquí*.

¿Quién se ha creído para abrirnos los ojos? ¿Qué necesidad teníamos de ver la de mierda que hay en el mundo? Yo no quería verme reflejado en muchos aspectos, ni saber que siempre se puede estar peor, ni que hay un África con niños muriendo dentro de cada uno, ni lo que hace la sociedad con uno, o a veces los que en teoría más te quieren... No quería saber que los daños del corazón son irreparables, que hay cicatrices donde antes no las había, que uno mismo puede ser tu peor enemigo..., que por muy grande que sea el paraguas, la mierda seguirá salpicando. Y es que el mundo es una mierda. Unas veces la olemos, otras no.

Para los que no la huelen, aquí está Payne.

Últimamente tengo ganas de ir a pegar tiros y triturar vísceras. Uy, sí, qué bueno es Payne. A ver qué coño hacemos cuando no tenga placa base**, cuando no esté entre nosotros. A ver qué cojones hacemos el resto...


* Calamaro powa.
**Chiste privado.

miércoles, 14 de diciembre de 2005

Puente y muerte

Llegado a la conclusión de que no puedo amar, sentir o padecer, joder... me veo acabado sin cantar y a pedir, yaciendo solo bajo algún puente perdido sin el apoyo de religiones que nunca tuve y a las que nunca he pedido que convenzan siquiera uno de mis lóbulos.

Escucho entre palabras el sonido de un piano que no suena bien, un tambor de himen roto, un vaso de plástico partiéndose mil y tres pedazos... el latir de corazones sin sangre azul, roja o gris que se compadezcan, alzandose entre risas con pena, con lágrimas de pega que pesan en sus ojos.

No estimo oportuno el final con esa escena, hago hincapié en el siguiente fotograma... escucho de nuevo ese piano malsonante, como cualquier palabrota, como cualquier anécdota pasada contada por historiadores de mal olor y voz rota que cautiva los sentidos y percibe el dolor en el paladar.

martes, 13 de diciembre de 2005

Adivinanza

Trazo oes borrosas mientras juego con el humo de un cigarro...


“Produce risa si le ves, da miedo al conocerlo, nunca acaba de pensar, malpiensa ante la adversidad, escupe al suelo sin angular, no sabe al saber, ni conoce patria que lo alumbró, duda ante cualquier elección... no tiene dinero y se acomoda procurando no estorbar”

Solución: Payne
Perdón por el pesar

lunes, 12 de diciembre de 2005

Post-it

Tras una larga despedida con el resto de amistades, nos dirigimos, previa subida de escaleras, hacia distintos destinos por un camino parecido. Me paro a mirar un curioso desagüe adornado con puentecito que co-presidía la plaza. Iniciamos una conversación a raíz de tener clara la posibilidad de ver niños partirse el cráneo dada la escasa o inexistente seguridad... nada mal como inicio. La charla se vuelve más compleja, fusionando paranoias varias con seriedad y rigor.

Poco a poco vamos notando como el frío con sus “snifs!” resonantes y sus tiriteras dentelleantes, va calando hasta los huesos, pero nos importa poco, joder, estamos hablando. La densidad y el minutaje de la tertulia toman un valor de cierta importancia, tras algún saludo y despedida aislados, decidimos que nos han ganado la Hora y el Tiempo: llega el hasta luego.

Marcha ahora a donde debió llegar hace unas horas, y alegrándome de que no lo hubiera hecho sonrío.

Cazo un cigarro y lo enciendo entre pasos contados. Ella entra en su casa... a mí aún me queda camino que andar.

“Nos vemos en los bares”... rezó mi memoria.

domingo, 11 de diciembre de 2005

Once de diciembre: fun, fun, fun

Este puente hacia la jubilación ha estado plagado de matices variopintos. Desde confesionarios calenturientos hasta Tim Robbinses de marejada alta. Y tras tanto día de vagancia las luces de la ciudad anuncian que ya es Navidad, así que..., buenas noticias, amigos: ¡La felicidad llega a nuestros corazones! Será mejor que no nos pille desprevenidos, el impacto sería considerable. ¡Sacad el pavo! ¡Arreglad ese pelo! ¡Vamos! ¡Esas caras! ¡Que se note que es Navidad! Hay que decorar la casa, llamar a hermanos, tíos y vecinos, poner el árbol, el belén... Porque... ¿Habréis comprado ya vuestro nuevo niño Jesús, no? Vamos, tirad ese Jesusito viejo y roñoso, conozco una tienda en la que está en oferta, y si compras dos niños Jesuses te regalan un buey y un pastorcillo (la Virgen está agotada*). Es una ganga (se lo quitan de las manos, se lo quitan de las manos).

Algunos momentos aclamados por el público:

- Por el amor de Dios, ¿quieres afeitarte de una vez?
- Sonríe, ¡foto!
- Si te estuvieras quieto...
- Habrá salido borrosa, saca otra.
- ¡No! Espera que me...
- Aaaahora sí. Sí, sí, sí... ¡Ja, ja! ¡Mírate!
- Borra esa puta mierda.
- ¿Alguien quiere más carne? Voy..., voy a la concina... ¿Traigo algo?
- Vamos... No te toques la nariz...
- Quiero irme de aquí.
- ¿Has dicho lo que creo que has dicho?
- ... no.
- A ver, ¡silencio! ¡Silencio todos, que viene el abuelo!
- Has engordado...
- ¿Dónde está mi dinero?
- ¿Has sido bueno?
- ¿Cuándo?
- No me cabe ni un guisante...
- Pues ahora viene el postre...
- Siempre hay sitio para el postre.
- Nos hemos tirado toda la tarde batiendo huevos.
- ¿En serio?
- Deja de tocarme.
- Lo pillo.
- No abras..., no... Oye, no abras ese cajón...
- ¿Qué hora es?
- Todo en su momento, pichoncito.
- ¡Un brindis! Porque nos volvamos a ver el año que viene.
Chin-chin.
- ... no vaya a ser que coincidamos en primavera...
- ¡Cariño! No pienses en voz alta.

Pero la nieve aún no ha caído. Nada está blanco por el momento. Estoy confuso... ¿Cuándo debo empezar a sonreír? Cuantas más luces haya, más corresponderé al bien social con una amplia sonrisa. ¿Es así, no? Estoy desentrenado...

- Hacía ya un año... Es normal.
- Shut up!
- Eh, eh... En espanish... Jo, jo... Esos humos...

¡Ah! Y no lo olvidéis: no compréis regalos, comprad con ellos.


* Chascarrillo con múltiples lecturas. Mi mejor chiste en días.

martes, 29 de noviembre de 2005

De imposibles

Sin saber que decir o que contar
Sin poder hacer o hablar
Solo poder pensar
Que el tiempo perdido
Jamás podré recuperar…

Dedicarse a oír ruido
Sin escuchar lo que hay detrás
Es el destino de este crío
Resignado a la oscuridad

Esos ojos claros que ya no saben brillar. Esos labios que olían a fresa. Ahora son solo un mero recuerdo, y nada más. Esas manos largas, y arañadas hoy mucho más, me saludan con desprecio, ofreciendo solo alegría, y triste verdad…

En un amargo letargo llamado soledad cae el martillo de la esperanza en forma de luz, e inmerso en la áspera oscuridad de las rejas que me impiden respirar, asoma un haz revelador que, confundiendo su naturaleza, en vez de iluminar, actúa ennegreciendo aun más lo imposible que es ya oscurecer la oscuridad, pues si la oscuridad es oscura, con esta luz lo es aún más…

Este frió hace arder mi alma
Este calor congela mi corazón
Pero he de estar en calma
O sucumbiré a la tentación…

Ese nombre que me conmueve
Esa risa que no se atreve
Si no te veo en mi alma llueve
En mi pesadilla breve…

La locura del que escribe
El pensamiento del que muere
Esto siempre vive
En el alma del que espere

Con este gesto me despido, dejando como legado los despojos de una corta vida marcada por la desdicha y el odio a la sociedad que se oculta bajo las chinescas sombras de la mal nacida mentira que me quema desde dentro como el ácido…

Esa luz que me ciega
Ese reflejo que me azota
Tu sonrisa se pliega
Y mis ojos explotan…



Tus rojos labios, que nunca a los míos se acercaron; tus claros ojos, que nunca me miraron; tus frágiles manos, que jamás, me tocaron; tus largas piernas que nunca me rodearon…

domingo, 27 de noviembre de 2005

Paquete con paquete

No es ducho en la materia que practica
Pero ella sabe que es el más requete
Se meten de todo en la rebotica
La cosa del paquete con paquete

Bayonetas con mucho sentimiento
Se trata de acabar el crucigrama
Apostando por letras sin descuento
Quien ama reblandece la mojama

El tusa de mi vida que he perdido,
Que ha decidido anclarse en otro puerto,
Lo gana una jachonda empedernida

El la tele ha salido un tal Cupido
Entonando: "Españoles, Bayo ha muerto"
Aunque yo sé que ha ganado una vida



PD: Soneto a la atención de Bayo y Tere. Lo escribí, amigos, con el saborcillo amargo del 20N. Perdonen la fecha.

sábado, 26 de noviembre de 2005

Homicida

DISPARA, JODER, DISPARA!! Coge la pipa y sal a la puta calle, APUNTA al cielo, APUNTA a suelo y edificios. DISPARA a los biandantes, DISPARA a las piernas, a brazos y cabezas. DESPEDAZA intestinos, carne y huesos. REBANA intestinos y sesos. COME de ellos sus restos. HAZ tiro al plato con sus dedos. PISA cual cigarro sus ojos. ESCALDA sus cejas y su pelo. HUELE a muerte y no lo niegas. REVIENTA cráneos sin excesos, vísceras de lleno, cócteles en pleno, REVIENTA reinventándote a tí mismo convirtiéndote en un ser que profetiza en el abismo. ACABA con tus sueños y delirios, en el suelo abatido, derrumbado por un tiro, agonizando entre espasmos. SUFRE como no lo has hecho nunca, SUFRE porque lo mereces, MUERE desmenuzado entre gritos, ARDE quemado ante las masas.


V_1.0

viernes, 25 de noviembre de 2005

Vacío

No eres nadie. Y lo sabes porque al mirarte al espejo sospechas del que tienes en frente. Paseas por la calle, solo, sin más compañía que unos gatos maullando ferozmente entre ellos y algún pacífico perro que merodea por la zona con el rabo entre las piernas. Al pasar por los callejones las luces parpadean o se apagan a tu paso... Miras un charco y sospechas de quien se refleja. Acabas entre haces de luz, en una calle iluminada sin parpadeo alguno mientras caminas recto por un tramo sin sonidos, sin gatos y sin perros. Observas tu sombra y sospechas de ella hasta que desaparece. No entiendes por qué has salido, por qué estás ahí o por qué sigues pensando... vacías tu mente, abres tu puerta... y soñemos que esto era un sueño.

miércoles, 23 de noviembre de 2005

Jodo que si jode

Aquí me hallo, a las 9:35 de la mañana (dos horas más tarde que aquel post) en la sala de informática de mi queridísima Villanueva. La huelga de Renfe hace estragos entre la inocente población, y yo no soy más que una víctima (estudiando para ascender a fashion victim) de esta maravillosa faceta ferroviaria, hasta hace poco desconocida para mí. Básicamente consiste en que cada cercanías pasa cuando le sale de las engrasaduras y tarda en llegar todo lo que buenamente pueda. Depende de cómo se levante la locomotora. Y este cachondeo, hace unas semanas oficial, acaba por irritar a más de uno (que ya se levanta bien caliente como para que lo pongan al "baño María" en plena Atocha). En concreto yo estoy desarrollando una mala hostia desconocida en mí por las mañanas. Sí... Todos, o casi todos, tienen malas pulgas por la mañana, pero mi ensoñación andante mañanera me evitaba mostrarla al gran público. Sucesos como el de hoy hacen olvidarme del sueño apostando por la cara de pocos amigos (tres o cuatro). Y me diréis "este tío exagera", pero cuando uno se levanta a las siete menos algo y tarda dos horas y media en llegar a pegar su ano en la silla de la facultad... jode. Jodo que si jode.

Para colmo, el cachondo de la estación no quería justificarme los casi cincuenta minutos de retraso (él sí que tenía un buen retraso) alegando que tan sólo habían sido quince jodidos minutos... No me toques los seminales, no me los toques más...

jueves, 17 de noviembre de 2005

Maremotos verbales - Vol.7

El lunes, por vía telefórnica:


Marcos
Las tías suelen tener mini-lorzas, y cuando se arrugan salen.
Bayo
Tere no tiene mini-lorzas, tiene abdominales.
Marcos
¿Qué me estás contando? ¿Sí?
Bayo
Sí.
Marcos
Eh... bien.
Bayo
Tusa, que yo también tengo abdominales, pero están debajo de la grasa.


INFO:
Juanete defiende que todo el mundo tiene abdominales.
De esto sabe un huevo, tiene un minigimnasio en la cuadra de los caballos.
Para ilustres las lorzas de mi Payne.

martes, 15 de noviembre de 2005

Otra trágica mañana

7:35 de la mañana. Hoy hago una excepción y dejo la radio encendida. Generalmente hago caso omiso de las ondas, nunca le tuve especial afecto a la cosa radiofórnica. Suena el despertador de la radio, lo apago. Suena el despertador del móvil, lo apago. Salta la radio de nuevo y... la apago. Así he funcionado desde el primer día de clase, pero hoy se me ha pasado.

No sé por qué demonios, ahora que aparecen unos lejanos síntomas de resfriado en mi ajetreado organismo, el agua de la ducha parece salir más fría que nunca. Y mientras me jabono entre lágrimas oigo el murmollo de los tertulianos radiofórnicos (qué ganas de apagarla, pienso). Decido cortar de cuajo con la tortura que está significando ducharme con agua que no llega a calentar lo suficiente y busco desesperado mi cálido albornoz, pero no es mi día, todo parece recién salido del congelador. Agito con desenfreno la toalla en mi pelo con la intención de secarlo y al mismo tiempo despertar mis amodorradas ideas, pero me quedo sopa con la cabeza entre las rodillas (ya va haciendo falta limpiar este jodido suelo, me sermoneo al recobrar el conocimiento).

Bien: hora de los potingues. Considero que es el momento idóneo para ver, o mejor dicho escuchar qué se cuece en la emisora que tenía puesta como banda sonora de fondo. Y... cuán grande es mi sorpresa, queridos tusas, al comprobar que la sintonía que hacía acto de presencia en aquel preciso momento ¡era de la COPE! Válgame el señor (nunca mejor dicho...). Si viérais a un servidor salir corriendo medio en pelotas a apagar semejante aberración para el oído habríais muerto de la risa seguro. Pero tranquilos, no nos pongamos nerviosos... Resulta que yo la radio sólo la empleo como mero instrumento abreojero mañanero. Ningún día había coincidió que aguantara con ella encendida ni cinco segundos y no sabía que la ruedecita la tenía en aquella odiosa frecuencia.

Menudo fachoso y religioso susto, amigos. Ruego no me lo tengáis en cuenta... No volverá a pasar... Seguid leyéndome, por favor...


Vigalondo haciendo el Vigalondo


"...será el café, será la tostada,
será la mantequilla o será la mermelada,
el periódico quizás, quizás sea el crucigrama,
el susurro de la radio, el chin chin de las cucharas..."

lunes, 14 de noviembre de 2005

Rollo bomba

Hay días en la vida de un hombre en los que tienes que tomar decisiones. Rollo bomba, amigos...

Iba yo tan risueño el jueves pasado campando a mis anchas por la estación de cercanías del archiconocido Ramón y Cajal, ajeno por completo al delicado momento que me esperaba y silbando mi melodía favorita. Cuando llega el tren cojo asiento, me engancho los cascos y relajo mi mente, saturada ella tras un día completo dedicado a los estudios. Hora: 18:45. El caso es que, y aquí viene el asunto asuntoso, me voy a sentar al lado de unos pintas, dichoso mi sentido arácnido. Los tipejos eran dos, sentado uno enfrente del otro, y desprendían ese olor penetrante del que lleva siete días sin dejar que una gota de líquido elemento se deslice por el cuerpo. Pero mi crispación no comenzó a hacer acto de presencia hasta que decidí bajar el volumen de mis Dire Straits. El dialecto empleado por ambos dos me hizo deducir que no eran ni de Madrid ni de Torredelcampo. No... Aquel "abbda-ja lemalejum ajamasajame" o era gallego muy cerrao o era talibanés de las tierras altas. Oh, sí... un par de moros, vaya. Me dije "arde París, no Madrid" y volví a subir el volumen. Pero mientras la música resonaba en mis oídos, mi quijotera no paraba de darle vueltas a aquellos dos sujetos olorosos. Proxima parada: Chamartín.

El tren para, y no que van estos dos y se bajan en la famosa estación dejando todo su equipaje en el vagón... Vagón el cual viajaba lleno, pues se dirigía a Guadalajara. De buenas a primeras me veo allí, sentado justo al lado de todos los bártulos que habían dejado diez segundos antes. El tren continúa parado y los ocupantes empiezan a especular. En concreto la pareja que hay de pie a mi izquierda. "Mira todo lo que han dejado", dice la una. "Pues hay mochilas en la parte de arriba también", dice el otro. Acto seguido deciden abandonar el vagón. "Por si acaso, cariño", "¿significa esto que no habrá polvo?", "¡significa que será más tarde, corre!".

¿Qué hacer? Se me nubla la mente. Mark Knopfler con su "Tunnel of love" en mis oídos, un vagón lleno de gente en el que todos miran con caras extrañas las bolsas y mochilas moras que tengo a mi alrededor, una estación de renombre y un motor que parece no arrancarse nunca... Amigos, os aseguro que letras gigantes a todo color pasaban por delante de mis ojos, y no era "salsa agridulce" lo que rotulaba el bueno de mi cerebro, sino "M-U-E-R-T-E". Me levanto y me acerco a la puerta, abierta de par en par. Dudo si salir y me pregunto ¿hacer el ridículo o arriesgarme a bañar con sangre las limpias paredes de Chamartín? Todos sabéis que me va la marcha del ridículo... Cuando me decido a bajar veo que los dos morosos se encuentran fuera echando un pitillo. Al momento suena la sirena de aviso y antes de que se cierren las puertas sueltan el cigarrillo y se meten a toda prisa. Los moros ocupan su localidad, el tren arranca y todos vuelven a entablar conversación. Bien, Marcos, ¿alguna otra genial idea?, anuncian por megafonía.

Descartando totalmente mi teoría sobre la posibilidad de engrosar la lista de fiambres en una nueva masacre madrileña me dispongo a volver a mi reposaculos, pero advierto que un gordo seboso se ha beneficiado de mi fallida huída y ahora me sonríe en medio de ese montón de bolsas marroquíes. Mientras trago saliva me busco un hueco donde acoplarme. Queda un largo camino hasta casa...

"Like the spanish city to me... when we... were... kids..."
Con las botas puestas

jueves, 10 de noviembre de 2005

Un hecho insólito

Una historia ya algo caducada, pero que merece ser contada:

¿Qué probabilidades había? Resulta, amigos, que a la vuelta de mi último viaje a Jaén en plena estación de Chamartin, a las virgen y media (las nueve y pico, vaya) y en mitad de la gente me encuentro con... ¡Patri! Ese... tipo que nos dio alimento y cobijo a Ramón y a mí en los días leoneros de este verano. El "vamos, no me jodas" es prácticamente instantáneo. Es decir, me encuentro con uno de León en una estación de Madrid viniendo yo de Jaén y en horas sospechosas. Toma tomate (tómalo). Acto seguido continué mi tortuoso camino hacia casa cargado con una mochila con un par de camisetas y una bolsa de cinco toneladas y trescientos gramos repleta de comida y utensilios variados (dícese de tapers, cosos de limpieza y demás blandiblús).

Dicen (o más bien me ha dicho mi padre) que en Madrid no te encuentras con nadie que conozcas, que puedes tirarte toda la vida allí y nunca coincidir con ningún amigo en algún sitio a no ser que sean del trabajo o el barrio. Él, mi padre, sólo coincidió una vez con un amigo en una exposición de vete tú a saber qué cosa, y lo cuenta en plan anécdota.

Bien, yo ya he coincidido con alguien. Alguien sudapollil, sí... pero es un comienzo.

lunes, 7 de noviembre de 2005

Maremotos verbales - Vol.6

Tren de vuelta a Madrid, hace dos semanas:


Paula
Te voy a poner una canción... espera.
Marcos
Venga.
Paula
Mmm... ¿Puedes mirar p'allá durante vario tiempo?
Marcos
Sí, claro... Y más.


INFO:
La canción en cuestión era de Iggy Pop.
Triunfo absoluto de "Romeo and Juliet" versión Alchemy.

domingo, 6 de noviembre de 2005

En amores me baso

Extraño la galaxia de universos y mundos que abarcaba el corazón, hecho en falta las horas de ensoñamiento y pajas mentales en las que tonteabas con falsas esperanzas o, si tenías suerte, con alguna que te correspondiera. Este es un mundo frío... en el que no hay sitio para los viejos triunfadores en faenas incontables. No hay salida para esta carrera que he elegido... ¿Cojo otra...?, bah!, paso. Me conformo con lo que vivo: amores que no acaban de cuajar, o royetes que emigran hacia otros labios que ahora no son los míos. Ya llegarán otros, y con algún sentimiento de grado superior, espero.



Te hecho de menos... ¿Dónde estás, corazón...? Que le den por culo a Antena Tres, me voy a la cama.

El mejor en algo

Me esfuerzo por serlo, aunque no lo consigo. ¿El más rápido?, espero que no. ¿El más inteligente?, ojalá. ¿El más friki?, paso. ¿El mejor en qué, entonces?. ¿El más depresivo?, muy lejos quedo de primeros puestos que yacen bajo tierra...

Dudo si merece la pena ser el mejor en algo, destacar, salir del tumulto por medios propios... ¿o acaso pienso esto por consolarme a mi mismo y no sentirme tan triste y decaído? Últimamente me hago demasiadas preguntas. Ahora que lo pienso quizás no sea lo mejor, me conformo con enrolarme en la lista de la gente que intenta mejorar. Crecer y desarrollarme como mejor pueda. ¿Será lo mejor...? Me cago en las preguntas retóricas.

La zapatería de la esquina

Cada día espero a un amiguete para ir al instituto, y da la casualidad de que el sitio en cuestión se encuentra justo enfrente de una zapatería en la que, a diario, se encuentran pequeños y grandes grupos de señoras y no tan señoras, me refiero a chicas jóvenes, claro. El asunto es que desde que quedamos ahí mi compañero y yo, me fijo en lo social que puede llegar a ser la gente. Por ejemplo, una mujer que se para en la zapatería se dedica a lo típico, mirar un par de zapatos que la cautiven totalmente, pero justo al lado, una pareja de amigas que hacían lo propio en un escaparate de este tipo, entablan conversación con ella acerca, como no, de los zapatos. Charlan largo y tendido acerca de rozaduras, achaques en los pies... y yo jamás hubiera imaginado antes de escuchar esa conversación la cantidad de destrozos que a la corta edad de la pareja, pudieran tener en los pies. Más que pies, según excesivas descripciones, cualquiera entendería que tenían un par de ancianos achacosos al borde de la extremaunción.

La sociedad de los escaparateros es muy extensa, siempre hay alguien que se presta a mirar alguno por el simple hecho de mirar. Es como buscar un rollete en un botellón, te hartas de mirar, por todos lados, pero al final no te llevas nada a casa. Siempre está el típico colectivo en el que me incluyo, que fantasea con comprarse miles de cosas, a cada euro en el bolsillo, más caro es aquello a comprar... Es algo inevitable, un impulso diría yo. Sin embargo, o por lo menos es lo que a mí me ocurre, siempre que voy a buscar algo que necesito, no está, no queda, o simplemente ni lo miro porque no lo recuerdo. Pero lo curioso es que en mis extensos paseos por la ciudad, y sin intención de comprarlo aún... ¡había! ¿Qué hacen con lo que se quiere comprar?, ¿lo esconden cuando se enteran de que hay alguien que lo quiere?... no lo entiendo. Aunque si el universo que envuelve los escaparates es muy extraño... entrar se vuelve en algo insólito.

¿Quién no ha hecho alguna vez sus veinte minutejos esperando en una cola? ¿Y unas horillas en alguna tienda buscando algún regalo adecuado? ¿A quién no se le ha colado alguna adorable ancianita con la excusa de hacer tan sólo una pregunta y no comprar? Todos sufrimos alguna vez estos percances... y los que nos queden por pasar.

Que disfrutéis al pasear, y si os aburrís por el camino ya sabéis, están ahí para mirarlos... otra cosa es comprar.

viernes, 4 de noviembre de 2005

Certificado de calidad

Talking to me?Amigos, hagamos este chiringuito algo más interesante para el ojo humano, me he dicho...

Recientes lecciones de fotografía y cierto interés por explorar un programa de edición fotográfica me han hecho descubrir un sin fin de posibilidades para hacer una fotografía algo más apetecible. Así es que, churreteando, he hecho mis pinitos con fotos chorras... Y el resultado propongo que lo vayáis viendo en cada post nuevo (si eso). ¿Un fotoblog? No creo que me de a mí ahora por eso... Más que nada es que no tengo suficientes fotos como para poner una en cada post, por lo tanto se quedará todo en un vago intento de fotoblog, o lo que es lo mismo, una manera más de satisfacer mi ego regalando gratuítamente fotos edulcoradas y faltas de sentido alguno.

No creo que tengan mucho que ver con el contenido del mensaje en sí... De hecho voy a asegurar que no pegarán una mierda con lo relatado. Pero ahí quedará el intento y que me quiten lo bailao. Por otra parte... Quizás me anime a dejar unos audios de vez en cuando, aún no sé sobre qué ni para qué... Es sólo una vaga idea que dejo en este post para autorecordármelo cuando lo vuelva a leer.

En fin, que voy a intentar darle una nueva vuelta de tuerca a esto, un "certificado de calidad" o "aliciente sabrosón" para que hagáis más clicks de los habituales. No porque lo necesite, sino porque me ha dado por ahí. Sí, amigos... hay gente que se aburre...

miércoles, 2 de noviembre de 2005

Sabazos mentales

Tengo ganas de hacer la sucia competencia y conseguir algunas risas como las que se consiguen en "maremotos verbales"... vamos a ello.

La verdad es que hay ciertas ocasiones en las que no nos damos cuenta realmente de lo que decimos, vemos lógica a lo que no la tiene, entendemos lo que decimos y creemos que quienes lo escuchan también, y esto, amigos míos, es un gran error en el que soy experto (por cometerlo).

No te lo recuerdo pero acuérdate de leer todas las preguntas.
Ponte entre yo y mí
Estás calva por dentro
Mi rodilla es un huevo de pato
Vamos a ahogar a los barquitos
Es como tocar una cuerda sin guitarra
Eres metible
No es que mueva los ojos, es que tiene expresiones en la cara
Aunque os parezca mentira no es verdad
Es como una cama de semimatrimonio
Como macrobesos pero en macropolvos
Huele al cobre del hierro de la hemogoblina...
PD: A pesar de que todo pueda parecer un sinsentido, o una gilipollez de gran tamaño y magnitud, se puede ver pensando mucho que algo de sentido tienen todas las frases... todas son reales, y tienen su contexto. ojalá hayais disfrutado con ellas.

sábado, 29 de octubre de 2005

Ceniza

Cae la ceniza sin presión ni rumbo
Logrando extraños dibujos en su chaqueta
Un fantasma más en la noche
Sin equipaje en la maleta

Cae la ceniza bajo una nube de humo y vaho
Tanteando la densidad del viento
Elude preocupaciones con caladas
Matando el olor de su aliento

En su oficio
Todos juegan con vicios
Aunque no… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar

Cae la ceniza del último cigarrillo
Aportando color a la acera carcomida
Pensando en la nada, en cómo llegó allí
Un cúmulo de estímulos suicidas

Socio vitalicio
Sin ningún beneficio
Pero no… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar

En su oficio
Todos juegan con vicios
Y no… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar

No… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar


A Ramón

jueves, 27 de octubre de 2005

El pastel que nos parió

A veces una relación llega a un punto en que resulta íntima hasta la médula, se crea un vínculo que parece indestructible. Pero descubres que no es así, la verdad es bastante más dolorosa y te deprimes por ello. La comprensión mútua resulta ser creada sólo por tí, te la imaginabas haciendo que todo fuera más fácil, sin dejar que reaccionara todo como debiera realmente. Te ves traicionado por tu estúpida mente que reducía todo al mismo algoritmo mágico que hacía que todo fuera tan degradantemente fácil. Das una calada más, mientras aspiras de aquel aire amargo que contamina... reflexionas y ves que si pensabas que era lo correcto, ahora ves que no. Te sientes estúpido por dar pie a lo ocurrido sin saber a quién o a qué acudir. Optas por mandarlo todo a la mierda y dejar que tome su cauce real, para hacerte a la idea que lo que debió ocurrir desde un principio. Sorprendido descubres que tus muestras no sirvieron de nada, el virus que se extendía no sólo lo propagaste tú. Y aunque te relaja el saber que las cagadas normalmente no son de uno, sino que intervienen todos los que comen del pastel, te dolía enfermizamente todo lo que estaba ocurriendo.

Has aceptado que la guinda la degustas sólo tú... pero el mazapán se lo come otro.

martes, 25 de octubre de 2005

Fast food

Son éstos días de mucho ajetreo en la gran ciudad. El vaivén del tren se alterna con el ritmo de la música de mi mp3 desde por la mañana hasta entrada la noche. Y en medio de tanto estrés, de tanto agobio y movimiento, está mi estómago, que, como cada día desde que mi madre me puso en este mundo, ruge a elevados niveles auditivos pidiendo su dosis de comida correspondiente.

No puedo perder el tiempo cocinando. No puedo ni pisar la casa teniendo una agenda tan asfixiante. ¿Qué hacer en estas ocasiones? Generalmente habría llorado en alguna esquina comiendo un bocadillo recién fabricado gracias a la incursión de mi menda en alguna charcutería con buen olor de por la zona, pero ayer no fue el caso… Mi nariz dio con un sitio que no frecuentaba desde antaño: un McDonalds. Sí, amigos… La llamada “comida basura”, la “fast food”, hacía ding-dong e iluminaba la bombilla en mi cabeza, y no fueron muchos los reparos que tuve mientras cruzaba el hall de la famosa hamburguesería para enfrentarme de lleno con mis principios.

Asombrado contemplé los bajos precios del local, el cual proporcionaba comida en abundancia desde tan solo dos euros. Me dije “¿por qué no?” sin pararme a pensar en el “¿por qué sí?” y pedí lo mío: material grasiento para alegrarme el día. Porque vive dios que disfruté comiendo aquello… Y mientras me zampaba con desenfreno el jugoso trozo de carne empapado en ketchup y las patatas tamaño extra, me paré a echar un vistazo a las mesas circundantes: cinco o seis individuos, a cual más grande. Sus barrigas chocaban contra la mesa y el sudor recorría sus rostros cuando se relamían los rechonchos dedos. De repente miré fijamente mi colección de patatas bañadas en salsa barbacoa... Y he de admitirlo, me gustó la experiencia de volver a comer basura, me considero un amante de toda esa porquería tan deliciosa, pero por nada del mundo me gustaría volver a pesar el tonelaje que en mi adolescencia llegué a tener. Como ex obeso rehabilitado e insertado en la sociedad, me veo en la obligación de renegar de todos estos placeres comestibles. Mi conciencia nunca miente, creedme. Y… Echando la panorámica de nuevo a la bandeja que ante mí reposaba… Os lo vuelvo a repetir. O no… Mierda... ¿De verdad era tan perjudicial todo aquello? Gotas de aceite resbalando por el mantelito, patatas en abundancia, una carne que dejándola al aire el tiempo suficiente se convierte en material tóxico y una garrafa (porque no se podía considerar vaso) de coca-cola. “Esto es vida”, pensé mientras recogía mis enseres. Y qué gran dilema me provocaba el que tanto me gustara cada uno de los productos del odioso lugar.

No volveré a ese maldito infierno tentador en mucho tiempo. No pisaré las tierras del pecado para que me vuelva a comer ese sentido de culpabilidad lejano que te queda mientras huyes del garito. Pero, muy a mi pesar, me temo que a día de hoy si tengo que elegir entre un entrecot cinco estrellas y la hamburguesa más perrillera de la historia, queridos amigos... Me quedo con la basura, la rica comida basura.

lunes, 24 de octubre de 2005

De cuando éramos dos VOL.2

-En fin, supongo que ya nos veremos, ¿no?
-Ya sabes, si no te llamo... ¡hazlo tú!
-Abrazo enternecedor, un par de besos en la mejilla, mirada de quien quiere algo más, último beso que hace de nexo... la espalda y un par de piernas que la acompañan-

Se quedó quieto, paralizado... se había despedido de ella. Había dejado su corazón en aquella esquina, en aquel vistoso portal. Dispuesto a andar, no sabía si dirigirse tras ella para olerla unos segundos más, o ir a su lugar de encuentro consigo mismo y dormir. Decidió no hacer ninguna de las dos cuando le pareció oir algunos pasos salir de aquel lugar... eran tacones. Una señora recatada y con un extraño bolso hizo aparición mirando de un lado a otro. Apartó su mirada de aquella extravagante visión y decidió seguir con el plan improvisado: buscar algún lugar donde refugiarse en la calle, probablemente algún banco acogedor que le adormeciera las piernas y pensar.

Pasan los minutos, han debido ser horas estando sentado... solo han sido unos doce minutos. Todo se hace más largo, todo se hace infinito. Volvamos a casa. En el camino todo le recuerda a ella, a esa tarde maravillosa con la compañía de su corazón. Y cerca de casa parece verla sentada desde lo lejos. La figura se levanta y se confirman sus deseos, la ve cerciorado y se lanza a sus brazos. La despedida duró poco y volvieron a sonreir durante unas horas, pero ya es tarde, hay que regresar al hogar... y el la acompaña como si no hubiera existido aquel paréntesis. Se repite la escena, se repite el dolor... la espalda y un par de piernas que la acompañan.

De nuevo paralizado, de nuevo en la esquina de aquel vistoso portal. De nuevo dispuesto a andar, sin olor y sin banco. De nuevo un camino que recorrer. De nuevo... sin el corazón puesto.

jueves, 20 de octubre de 2005

Maremotos verbales - Vol.5

En clase, ayer:


Profesor Antropológico
Esta chica... ¿Es hermana de su hermana?


INFO:
No se trataba de ninguna argumentación filosófica.
A día de hoy tengo dudas sobre si soy hermano de mis hermanos...
¿O lo serán ellos de mí...?

martes, 18 de octubre de 2005

Secretos de mi estado

La historia de la encriptación es la historia del mundo... los secretos están para ser desvelados, las puertas, para abrirse. Desde los inicios más lejanos de la existencia del hombre los secretos han estado ahi. Las tramas más oscuras siempre se han ayudado de mensajes ocultos, a merced de quien lo encontrase y lo supiera desencriptar. Hace siglos era la única forma de comunicarse de forma segura... escribir sin que nadie que lo leyera o supiera interpretarlo, y ni tan siquiera se planteara que lo que en sus manos tenía era el maquiavélico plan de asesinato del rey.

Ahora las encriptaciones son infinitamente más complejas, al igual que los métodos de desencriptación. Ya no nos conformamos con una seguridad estandar, y se pueden invertir millones en un algoritmo que cubra bien las pistas y no deje rastro alguno.

Es bastante triste ver, que la confianza pura en realidad no existe entre humanos. ¿Quién no ha sabido alguna vez que lo que contaba confidencialmente a alguien ha sido esparcido como un rumor? Todos hemos sido traicionados... todos buscamos el algorítmo de encriptación perfecto.

lunes, 17 de octubre de 2005

Mi post sobre la lluvia


Lluvia:
1. (del lat. Plubia). f. Precipitación en forma de gotas de agua de un diámetro mayor de 0´5 mm, que caen cuando el aire está en calma a una velocidad mayor de 3 m/s. La lluvia se forma a partir del vapor de agua contenido enla atmósfera.
2. Depresión suave.

domingo, 16 de octubre de 2005

Sin aire

Soy el discutible si, el no quizás positivo. El olor, resto de tus pasos, la carnaza que alimenta, la carroña.

La amistad que encierra el amor idiota. La pasión que colma el vaso. La gota de cristo. El afan por morir.

Ese quisiera ser el trato que hago. La firma de tu letra es la que falta para concluir el contrato de permanencia en mi mente, mi corazón.

Mi desesperación no se hace notar. El llanto silencioso del tormento que no trato de imitar. Los ojos del destino, las cuencas y su lagrimal. El estúpido ingenioso, la felicidad que pesa. Las gilipolleces con sentido y las heroicidades que salen mal. Todo son memorias de algo llamado pasado, y que habita en la realidad.

Vivir bajo un puente, a lo “something in the way”, malvivir de la memoria de los otros. Despejar las dudas entre escoria... poder pensar en paz. Lograr encontrar el sueño. Dormir, y hacerlo realidad. Esperar que te recoja tu dueño, llegar a la meta en un puesto de penas carcelarias, y no respirar más.

Antes que nadie

La batalla por los medios. Los anillos del pasado y del futuro. Los divorcios y reparos... Antes que nadie. Los recobecos de la guerra, los parches y remiendos de los días... las novedades, los grados... ¿la ley? aún nada.

La moda retro, las lámparas a cuadros, la falta de existencias y los cuadros esbozados sin ser original. La depresión falsa o lo sincero que no dejan mirar más allá. Los berridos inconscientes y quejidos ardientes. La memoria insaciable. Lo que me extirpaste ayer al romper. Me quitaste la pasta, la felicidad, la vida y el corazón, y no ayer, sino pasado. Digo hola como despedida porque ya no entiendo nada.... antes que nadie me pierdo, antes que nadie enloquezco, y Nadie se adelanta.