La verdad es que hay ciertas ocasiones en las que no nos damos cuenta realmente de lo que decimos, vemos lógica a lo que no la tiene, entendemos lo que decimos y creemos que quienes lo escuchan también, y esto, amigos míos, es un gran error en el que soy experto (por cometerlo).
miércoles, 2 de noviembre de 2005
Sabazos mentales
La verdad es que hay ciertas ocasiones en las que no nos damos cuenta realmente de lo que decimos, vemos lógica a lo que no la tiene, entendemos lo que decimos y creemos que quienes lo escuchan también, y esto, amigos míos, es un gran error en el que soy experto (por cometerlo).
sábado, 29 de octubre de 2005
Ceniza
Logrando extraños dibujos en su chaqueta
Un fantasma más en la noche
Sin equipaje en la maleta
Cae la ceniza bajo una nube de humo y vaho
Tanteando la densidad del viento
Elude preocupaciones con caladas
Matando el olor de su aliento
En su oficio
Todos juegan con vicios
Aunque no… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar
Cae la ceniza del último cigarrillo
Aportando color a la acera carcomida
Pensando en la nada, en cómo llegó allí
Un cúmulo de estímulos suicidas
Socio vitalicio
Sin ningún beneficio
Pero no… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar
En su oficio
Todos juegan con vicios
Y no… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar
No… no vamos a faltar…
El caviar no es el mayor manjar
jueves, 27 de octubre de 2005
El pastel que nos parió
Has aceptado que la guinda la degustas sólo tú... pero el mazapán se lo come otro.
martes, 25 de octubre de 2005
Fast food
No puedo perder el tiempo cocinando. No puedo ni pisar la casa teniendo una agenda tan asfixiante. ¿Qué hacer en estas ocasiones? Generalmente habría llorado en alguna esquina comiendo un bocadillo recién fabricado gracias a la incursión de mi menda en alguna charcutería con buen olor de por la zona, pero ayer no fue el caso… Mi nariz dio con un sitio que no frecuentaba desde antaño: un McDonalds. Sí, amigos… La llamada “comida basura”, la “fast food”, hacía ding-dong e iluminaba la bombilla en mi cabeza, y no fueron muchos los reparos que tuve mientras cruzaba el hall de la famosa hamburguesería para enfrentarme de lleno con mis principios.
Asombrado contemplé los bajos precios del local, el cual proporcionaba comida en abundancia desde tan solo dos euros. Me dije “¿por qué no?” sin pararme a pensar en el “¿por qué sí?” y pedí lo mío: material grasiento para alegrarme el día. Porque vive dios que disfruté comiendo aquello… Y mientras me zampaba con desenfreno el jugoso trozo de carne empapado en ketchup y las patatas tamaño extra, me paré a echar un vistazo a las mesas circundantes: cinco o seis individuos, a cual más grande. Sus barrigas chocaban contra la mesa y el sudor recorría sus rostros cuando se relamían los rechonchos dedos. De repente miré fijamente mi colección de patatas bañadas en salsa barbacoa... Y he de admitirlo, me gustó la experiencia de volver a comer basura, me considero un amante de toda esa porquería tan deliciosa, pero por nada del mundo me gustaría volver a pesar el tonelaje que en mi adolescencia llegué a tener. Como ex obeso rehabilitado e insertado en la sociedad, me veo en la obligación de renegar de todos estos placeres comestibles. Mi conciencia nunca miente, creedme. Y… Echando la panorámica de nuevo a la bandeja que ante mí reposaba… Os lo vuelvo a repetir. O no… Mierda... ¿De verdad era tan perjudicial todo aquello? Gotas de aceite resbalando por el mantelito, patatas en abundancia, una carne que dejándola al aire el tiempo suficiente se convierte en material tóxico y una garrafa (porque no se podía considerar vaso) de coca-cola. “Esto es vida”, pensé mientras recogía mis enseres. Y qué gran dilema me provocaba el que tanto me gustara cada uno de los productos del odioso lugar.
No volveré a ese maldito infierno tentador en mucho tiempo. No pisaré las tierras del pecado para que me vuelva a comer ese sentido de culpabilidad lejano que te queda mientras huyes del garito. Pero, muy a mi pesar, me temo que a día de hoy si tengo que elegir entre un entrecot cinco estrellas y la hamburguesa más perrillera de la historia, queridos amigos... Me quedo con la basura, la rica comida basura.
lunes, 24 de octubre de 2005
De cuando éramos dos VOL.2
-Ya sabes, si no te llamo... ¡hazlo tú!
-Abrazo enternecedor, un par de besos en la mejilla, mirada de quien quiere algo más, último beso que hace de nexo... la espalda y un par de piernas que la acompañan-
Se quedó quieto, paralizado... se había despedido de ella. Había dejado su corazón en aquella esquina, en aquel vistoso portal. Dispuesto a andar, no sabía si dirigirse tras ella para olerla unos segundos más, o ir a su lugar de encuentro consigo mismo y dormir. Decidió no hacer ninguna de las dos cuando le pareció oir algunos pasos salir de aquel lugar... eran tacones. Una señora recatada y con un extraño bolso hizo aparición mirando de un lado a otro. Apartó su mirada de aquella extravagante visión y decidió seguir con el plan improvisado: buscar algún lugar donde refugiarse en la calle, probablemente algún banco acogedor que le adormeciera las piernas y pensar.
Pasan los minutos, han debido ser horas estando sentado... solo han sido unos doce minutos. Todo se hace más largo, todo se hace infinito. Volvamos a casa. En el camino todo le recuerda a ella, a esa tarde maravillosa con la compañía de su corazón. Y cerca de casa parece verla sentada desde lo lejos. La figura se levanta y se confirman sus deseos, la ve cerciorado y se lanza a sus brazos. La despedida duró poco y volvieron a sonreir durante unas horas, pero ya es tarde, hay que regresar al hogar... y el la acompaña como si no hubiera existido aquel paréntesis. Se repite la escena, se repite el dolor... la espalda y un par de piernas que la acompañan.
De nuevo paralizado, de nuevo en la esquina de aquel vistoso portal. De nuevo dispuesto a andar, sin olor y sin banco. De nuevo un camino que recorrer. De nuevo... sin el corazón puesto.
jueves, 20 de octubre de 2005
Maremotos verbales - Vol.5
martes, 18 de octubre de 2005
Secretos de mi estado
Ahora las encriptaciones son infinitamente más complejas, al igual que los métodos de desencriptación. Ya no nos conformamos con una seguridad estandar, y se pueden invertir millones en un algoritmo que cubra bien las pistas y no deje rastro alguno.
Es bastante triste ver, que la confianza pura en realidad no existe entre humanos. ¿Quién no ha sabido alguna vez que lo que contaba confidencialmente a alguien ha sido esparcido como un rumor? Todos hemos sido traicionados... todos buscamos el algorítmo de encriptación perfecto.
lunes, 17 de octubre de 2005
Mi post sobre la lluvia
Lluvia:
domingo, 16 de octubre de 2005
Sin aire
La amistad que encierra el amor idiota. La pasión que colma el vaso. La gota de cristo. El afan por morir.
Ese quisiera ser el trato que hago. La firma de tu letra es la que falta para concluir el contrato de permanencia en mi mente, mi corazón.
Mi desesperación no se hace notar. El llanto silencioso del tormento que no trato de imitar. Los ojos del destino, las cuencas y su lagrimal. El estúpido ingenioso, la felicidad que pesa. Las gilipolleces con sentido y las heroicidades que salen mal. Todo son memorias de algo llamado pasado, y que habita en la realidad.
Vivir bajo un puente, a lo “something in the way”, malvivir de la memoria de los otros. Despejar las dudas entre escoria... poder pensar en paz. Lograr encontrar el sueño. Dormir, y hacerlo realidad. Esperar que te recoja tu dueño, llegar a la meta en un puesto de penas carcelarias, y no respirar más.
Antes que nadie
La moda retro, las lámparas a cuadros, la falta de existencias y los cuadros esbozados sin ser original. La depresión falsa o lo sincero que no dejan mirar más allá. Los berridos inconscientes y quejidos ardientes. La memoria insaciable. Lo que me extirpaste ayer al romper. Me quitaste la pasta, la felicidad, la vida y el corazón, y no ayer, sino pasado. Digo hola como despedida porque ya no entiendo nada.... antes que nadie me pierdo, antes que nadie enloquezco, y Nadie se adelanta.
La épica epopeya que sucede como el que no quiere la cosa
miércoles, 12 de octubre de 2005
Sobrevivir en tiempos de lluvia
Bien. Vamos allá... La lluvia.
¿Implica la lluvia tristeza? No. Pero te apaga, te aploma... Porque lo que es innegable es que los días de lluvia son días grises. El único toque de color se lo tienes que dar tú, y no todos somos pintores peatonales (ni mucho menos coloristas). La humedad reina en el ambiente, y eso está bien. Todo parece estar limpio y quieto. Hasta que te das cuenta de que estás metido en el mismo enjambre de siempre cuando te despierta ese coche que pasa a tu lado provocando una ola que te obliga a sacar la tabla de surf de la mochila... A mí me gusta la lluvia. Es deliciosa. Lo que no me gusta es llevar paraguas. Soy más bien de los de llevar pocas cosas encima. Vamos, que el móvil y las llaves ya vienen siendo un esfuerzo, como para llevar también paraguas... Por pequeño que sea. Pero claro, mejor tenerlo cuando se necesita de verdad que inflarse unos manguitos. El caso es que en esta bendita casa no había paraguas...
Hace unos días me veía comprando unas medias (quién no lo ha hecho alguna vez). Cuando entré en la tienda parecía haber salido de un gimnasio después de estar toda la tarde ejercitando mis adormilados músculos, pero no fue así como bien sabréis, queridos amigos, el modo en que me humedecí hasta la médula. La tormenta me pilló de lleno estando lejos de casa y en mangas de camisa. Como quien se ducha vestido el agua me caía haciendo riachuelos por la ropa, el pelo serpenteante goteaba por todos lados y mis zapatillas hacían ese ruido extraño como de exprimir un limón mientras soltaban espuma a cada paso que daba. Me paré junto al mostrador. Imagináos la escena:
Bien. ¿A qué viene esto? No preguntéis. Estaba devolviendo unos videos cuando se me ocurrió escribir sobre la lluvia (tema recurrente en octubre como se puede ver por los posts del año pasado).
¿Entonces qué pasa? ¿Dónde están los consejos? ¿Comprar paraguas? Sí... parece una gracia de parvulario... No sé. Creo (y ahora me pongo filosófico) que mi mejor consejo es que busquéis cobijo cuando amenace tormenta. Metéos debajo de vuestra flor favorita. Arrimáos al Sol que más os calienta. Abrigáos con la mejor piel que hayáis tocado... Ya me entendéis. Escribid cursilerias de este calibre mientras la lluvia sigue cayendo, los coches patinando y los pantanos al mínimo. Y para las anteriormente citadas "goteras del corazón" buscad auxilio en vuestro guardacostas más cercano.
martes, 11 de octubre de 2005
Goteras
Y todo esto está muy bien dicho así... ¿Pero qué pasa cuando la gotera es de verdad? Maldita sea, amigos... Tengo una jodida gotera en el baño. Di parte al portero y obtuve un "sí, bueno... ya si eso..." (aquí van a lo grande, sin mariconadas del tipo un poquito de por favor). De esto hace cinco días. Estamos a martes y la gotera no hace más que expandirse logrando un dibujo que, si fuera en una pared, tendría sentido entendiéndolo como arte moderno, pero que al quedar justo encima del retrete más bien parece que en mi casa se mea hacia arriba. Y nada más lejos de la realidad... Puede que el vecino de arriba se salga del tiesto. Oh, vamos... ¿Tengo que ir otra vez a hablar con el portero? Esta mierda no venía en el contrato.
En fin... Goteras y más goteras. Psíquicas o techudas. Goteras. Corren días pasados por agua... ¿Lloverá este año en la feria de mi pueblo? Me gustaría estar allí para verlo.
lunes, 10 de octubre de 2005
Muere el murciélago
Mis días de adecuación al medio pasaron, y diría que hasta con éxito. Sin regatéos (ni reguetones) ni pamplinas secundarias soy un individuo madrileño más, con ese acento mío que me persigue y del que cada vez reniego menos. Y con este paso, yo diría que tremendo, muere el murciélago en mí. No... No es, queridos fanes míos, un paralelismo con mi amada Batman...
Tras dos años dedicados a hacer de la nocturnidad mi religión me topo de narices con un horario radicalmente opuesto, donde las siete de la mañana no son mis "Lunnis-buenas-noches", sino mi quinto levanta tira de la manta. Una putada en toda regla para alguien que no concibe el día sin la noche.
En mi período nocturno puedo decir que no encontré a nadie que compartiera tal vicio hasta mi extremo, lo cual me hace dudar si estaba realmente enfermo... Lo cierto es que vivir dos años acostándote entre las cinco y las siete, marca. Era una cualidad más de mi espíritu asocial, me daba prestigio entre los de mi condición. Pero tengo que decir a mi favor que el espíritu "sabinesco" no llegó al límite, nunca me vi viviendo días en los que no veía la luz del Sol... Me reducía a hacer de la comida mi desayuno y de la cena mi almuerzo. ¿Mi luz? La Luna. ¿Mi banda sonora? Los grillos más rebeldes. ¿Mi manta? Unos no muy cálidos apuntes. Mi pasatiempo el binomio lápiz-boli, y como imagen de fondo la teletienda.
Pero todo eso se acabó. Tengo sueño a las doce. Me levanto a las siete. Soy un borrego más que fluye entre la gente. Con cara de pocos amigos, un ojo cerrado, otro abierto y el tercero pegado al único asiento sin inquilino en el metro... Uno más del montón en definitiva. El murciélago se estrella para verse convertido en gavilán. Sin pasión ninguna.
Ayer amanecí a las diez y media. Diecisiete horas durmiendo... no son tantas.
jueves, 29 de septiembre de 2005
Hable con ello
Grité asombrado
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”
Y me adentré en la penumbra
Evitando resbalar,
Agarrándome a los pelos
Con un par
“Pedazo de chocho”,
Grité asombrado,
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”
El líquido vaginal
Fue el mayor incordio,
Pero encontré mi reloj
Junto al clavicordio
“Pedazo de chocho”,
Grité asombrado,
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”
Y a la salida dejé,
Como sus anteriores hombres,
En el clítoris grabado
“Yo estuve aquí” y mi nombre
“Pedazo de chocho”,
Grité asombrado,
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”
lunes, 26 de septiembre de 2005
Maremotos verbales - Vol.4
jueves, 22 de septiembre de 2005
Meterla en caliente
Estaba yo recorriendo mi casa en busca de algo de diversión cuando me topé con mi hermano. Decidí darle un abrazo (no sé por qué) y al acercarme hallé en su rostro un dato revelador: ¡le había salido su primer jodido grano! Oh, sí... Irremediablemente pensé en la pubertad. Y más concretamente en la mía.
A mí los granos me debieron de empezar a salir más o menos también a su edad... y cuidao que todavía acechan. Aunque en menor medida. Veréis... creo que no me puedo quejar mucho de mis granos, nunca tuve excesivo número de ellos rondando, nunca se me amontonaron ni estuvieron suficientes para hacer la ola... quicir: nunca necesité marísco para adornar mi rostro. Pero sí es verdad que la adolescencia es una etapa dura y no sólo por los granos... Ahí están esos nuevos olores cultivados, esas gallosidades gargantiles, esa pérdida de visión, esa ganancia de kilos sobrantes, esa capa de grasa recubriendo el pelo, ese crecimiento de extremidades... La adaptación al medio, para qué negarlo, es jodida con tanto maldito inconveniente. El cuerpo te da la espalda, aunque suene paradójico.
Pero si hay algo que caracterice tal etapa en la vida de un chico son las chicas. Siempre hay tiempo para pensar en ellas. Esa materia prima inalcanzable. Porque, amigos... desde que iniciamos la pubertad pasamos a tener como único pensamiento perdurable el meterla en caliente lo antes posible. Lo demás no importa. Sacrificarías cualquier cosa por un coño con tostadas (y eso que aún no sabes muy bien de qué se compone el pastel). Se convierte en una obsesión que nos acompaña durante los siguientes tortuosos años. Hagamos algo para remediarlo, decía el más ingenuo. Claro que sí, guapísimo... sin moto ni casco, sin biceps ni triceps piramidales, un sentido del humor que tiende al gilipollismo más avanzado y una tienda de campaña en pie las 24 horas... ¿A dónde vamos? Sólo contamos con esa retahíla de mierda física que dios en su infinita sabiduría nos da como entretenimiento visual pubertoso. El rosco se aleja. El camión de las golosinas no pasa por pubertilandia. Ellas se van con el guaperas de octavo y tú el único polvo que ves es el que muerdes. Fin de la historia.
Así es. O así me fue. Pero no puedo quejarme. Porque todo es una gran mentira. Pase el tiempo que pase, la realidad es ésta: nunca paras de pensar en meterla en caliente (decid amén conmigo, quiero oíros... vamos, los de atrás, más alto...). Ni pubertad ni leches. Sin granos. Sin grasa. Con gafas o lentillas. Sin moto ni biceps. Pero hay que calentarla. Y, una vez metida en caliente, con igual o mayor intensidad sólo logramos recordar una cosa... y es que hay que meterla en caliente.
martes, 20 de septiembre de 2005
Beneath the rose
Casualidades de la vida, estaba yo viendo los conciertos de Radio 3 (esos que ponen en La 2 con nocturnidad y alevosía) cuando Micah P. Hinson hizo su entrada. No tenía ni puñetera idea de quién era, tan sólo tenía el programa puesto de fondo mientras (probablemente) me dedicara a mirar el gotelé de mis paredes... Creo que estaban tres músicos en escena, pero el peso lo llevaba el amigo. Entonó un Close your eyes que me llegó al alma y me puse a rebuscar cosa suya por la red inmediatamente (no esperéis encontrar sus discos en el maldito Corte Inglés). Simplemente di con "Micah P. Hinson and the gospel progress", el cual parece ser su primer disco, no estoy seguro (debe estar a punto de sacar otro).
Mi descubrimiento tuvo lugar allá por mayo, estaba esperando que saliera en escena Quique González en aquel Radio 3, pero no lo hizo hasta la semana siguiente. Y ha sido estos días cuando me he vuelto a topar con el disco de Micah P. Hinson, el cual tenía ya algo olvidado. Tras escucharlo unas cuantas veces puedo decir que es mi perfecto sustituto de Bruce, un tipo de Texas, con sus "grrr's" de serie (eso sí, menos exagerados), que hace música americana (dícese de country en todas sus variantes) de un corte excelente y que rezuma el espíritu indie por los cuatro costados. Ritmos melancólicos, melodías que se apoyan en guitarras acústicas y un piano delicioso que me recuerdan en ocasiones a un Elliott Smith desbeatleslizado, aunque no tengan casi nada en común. Además, cuenta con un pasado turbulento y aún no se ha suicidado... ¿Qué más se puede pedir?
Que conste que no le quito importancia al viejo de Bruce, reconozco que sus canciones son grandes. Siempre llevaré en el corazón su Streets of Philadelphia (jodidamente merecedora de aquel Oscar), sobre todo en versión acústica. Pero ese puto acento me mataba, amigos.
Si de algo sirve este post intentad escuchar The gospel progress, aunque sea para tirarme tomates después. Nunca dije no a la ensalada, y menos habiendo atún. Ahora que... lo de la soja... no sé yo...
Para más información sobre Micah P. Hinson pinchad aquí. Y para una suculenta entrevista aquí.
jueves, 15 de septiembre de 2005
Mis labores
Viene a decir que como hay problemas con Wanadoo me he visto obligado a mudar la page a otra posada... Si queréis acceder a la actual SDA tendréis que teclear www.sda.ya.st. Al menos hasta que a Wanadoo le de por funcionar...
Nos vemos en mi próxima historieta, amigos. Un abrazo.
PD: Payne... sacúdete el polvo... :P
martes, 13 de septiembre de 2005
Un plan perfecto
Con un sí o un no por respuesta
Admito que habría perdido
Mi dinero en cualquier apuesta
Encadenar palabras…
No era exactamente lo mío
¿Sabéis? Suelo ahogarme
A la orilla de cualquier río
Decidí avisarla el día anterior…
Le dije “ponte en el caso peor”
El Sol parecía acompañarme
Me había documentado en la materia
Cerré la puerta dejando
Dentro el miedo y la histeria
Cuando la vi noté cómo se bajaban
Los pantalones de mi memoria
Le tendí la mano, entoné
“¿Quieres subir a la noria?”
Os juro que debí palidecer…
Me dijo “haz lo que tengas que hacer”
martes, 6 de septiembre de 2005
Maremotos verbales - Vol.3
Preguntad en ese bar de ahí abajo...
A Clarise
Perdido entre pensamientos optas por levantarte del asiento que sudabas, dar un abrazo sin tocar e irte por donde viniste, aún más deprimido que al principio. El efímero sabor de la amistad que florecía y su tacto y olor que antaño te hacía feliz, ahora se reduce a un par de besos y un portazo como única explicación...
Nunca esperé soñar. Siempre he sabido esperar.
lunes, 29 de agosto de 2005
Maremotos verbales - Vol.2
sábado, 27 de agosto de 2005
Como una Cuba *
Amigos fachillas de tres al cuarto,
cada gitano se come sus mierdas,
breve paso de la risa al infarto...
¡Parece ser delito ser de izquierdas!
Delito es emplear así la boca
y adorar a capullos de bigote.
¿Por qué antaño Jitler era la loca
y Ceta Pe pasa a ser Don Quijote?
Juanan no vive en un chalet de Cuba
pero ello no impide que el brazo suba,
es cuestión del uso del diccionario.
Ni huevos monárquicos ni jevilones,
para brillar ya están nuestros cojones.
Juanan y yo con Patricia en su diario.
A Juanan
* Publicado originalmente en el Foro Oficial SDA el 3/09/2004 a las 16:59 bajo el nombre de Marcos -> El webmaster de los zapatos.
jueves, 25 de agosto de 2005
Maremotos verbales - Vol.1
Suelo anotar estas tonterías siempre que puedo, en el momento me hicieron partirme el ojete. Os invito a que comentéis situaciones verbales del mismo estilo, si total... para vosotros también es gratis. ¿Frases para la posteridad o simple verborrea errónea? Sin más, os dejo con los primeros maremotos:
En mi habitación, hace dos semanas:
Manuel
Entre el Felipe Arche y la Salobreja, en la feria de 2003
miércoles, 24 de agosto de 2005
Me falta gracia
A las vergüenzas, a las pegas... al simple hecho de pensar. A las sonrisas ajenas, las miradas de odio.
A las buenas intenciones, los esfuerzos y las ganas. Al conjunto en sí, a la unión falsa y a la triste realidad.
A la gente que pregunta, a las poses y los motivos. Los actos sin motivo... los viajes en tren a dos kilómetros por hora.
A los focos, luces y neones del camino, al flash repentino de las balas al dispararse. A los que les gusta conducir aunque sean tan solo aviones de papel.
Al descanso breve, que no eterno. A los baños y ahogadillas en serio, a los desconocidos que conozco.
A mi yo inocente, a mis lapsus varios y a las aulas vacías. A los verdaderos apoyos, a las amistades rotas... amores de cine y demás.
Metro sexuales
Yo, que había abandonado ya mis rondas mentales de metro, me centro de lleno en el cortejo. Ambos dos esbozan sonrisas y miradas cómplices dándonos a entender al resto que hay tomate por la zona (qué fuerte). El amigo decide iniciar una conversación... hasta ahí todo bien, queridos lectores, ahora que... no me pidáis que reproduzca la conversación al completo (mi oído no es que tenga el trofeo a la mayor agudeza sonora), os haré un breve resumen: en un español algo tosco el black man le pregunta a la black woman que de dónde es, a lo que le responde "de por allí abajo... selva... leones, tigres y panteras ¡dios mío!" (bueno, no exactamente), ¡y da la casualidad de que el tiparraco en cuestión también es del mismo país! Total, que por mi parte se desvanece toda posibilidad de seguir asimilando el proceso de cortejo cuando cambian a su idioma natal. Pero una cosa sí que es cierta, el amigo es un jodido pesado. Y ella lo nota... sí... mientras él no para de hablar (ento-congu-tanga-tanga-mi-manga...) ella mira a todos lados menos a su cara. Se aburre. O mejor dicho: la aburre. Pero nuestro negro favorito no desiste, sigue (supongo) contando batallitas y exaltando la belleza de nuestra negraza en su jachondo idioma... Y me pongo en el lugar de ese pequeño bombón, a estas alturas ya ha debido tener tropecientos pretendientes, le sobran pollas, lo que le faltaba es que el primero que la vea en el metro se crea que tiene posibilidades con ella tan sólo porque tenga el color de la piel tirando a carbón. Se avecina el fin.
En efecto... "Ding, ding, ding... próxima estación... Parque Lisboa". La playmate mueve su pompis hacia la puerta, seguida muy de cerca por el picha brava, el cual augura un futuro próspero. El metro se detiene y las puertas se abren. Ella sale, pero al ver que él la sigue se gira, le mira a los ojos y le dice en plan gesto "oye, tú... que nanai". Nuestro protagonista, con cara tristona y aún mirándo el adiós en forma de movimiento de caderas que ella le propina, da un paso atrás. Se sienta a mi lado y continuamos la travesía. Su expresión frustrada no daba lugar a dudas, en aquel momento se estaría gritando en sus adentros "¡es porque soy negro!". Buen intento, sí señor. Yo... para variar, ya tenía algo en qué pensar hasta llegar al encuentro: ¿serían esos los llamados metro sexuales?
lunes, 22 de agosto de 2005
Café solo
Mientras te quitas la ropa dormitas, piensas en lo que has hecho durante las horas anteriores... no lo tienes claro. Y luego en lo que mañana harás.
Decides sentarte en la cama, pensar en nada y dormir como cada noche... esperando soñar algo bonito que te libere de los límites establecidos.
Abre los ojos, ve hacia la cocina. Toma algo de café y vuelve al mundo que nos queda.
jueves, 18 de agosto de 2005
En los tiempos antiguos
Reía, corría, miraba, soñaba
Pero todo ha cambiado, no soy el mismo
Noto que titubeo ante el abismo
En los tiempos antiguos, cuando no había presiones
Cuando todo fluía, cuando había ambiciones
Todo parecía estar hecho para mí
No recuerdo los amigos que en el camino perdí
En los tiempos antiguos todo estaba permitido
Miraba hacia el futuro sin parecer abatido
Comprendí que en la vida el saber es lo que cuenta
Nadie era entonces lo que ahora aparenta
En los tiempos antiguos no se pensaba en la duda
Era cuando la realidad se servía cruda
No llegué a aprender a desnudar el momento
Tal vez pensé que todo iría más lento
miércoles, 17 de agosto de 2005
Lapsus mentales recientes
- Como te iba contando... pues este amigo mío estaba en Marruecos... en aquella casa misteriosa, como te dije... y oyeron un ruido... en serio, fue algo muy fuerte... desde entonces lo está pasando fatal y yo en cierto modo también...
- Ya, pero ¿dónde te has comprado esa camisa?
Arche, no hace tanto:
- Enrique, ¡tu hermana está muchísimo más buena que tú!
Pido disculpas a los damnificados.
PD: Información algo adulterada pero basada en hechos reales. Fuente principal: Ramón.
jueves, 11 de agosto de 2005
Con los días contados
Y os preguntaréis dónde demonios he metido el culo estos días... Pues bien, mi culo, al igual que el resto de mi tortuosamente sexy esqueleto ha estado dando tumbos estos días. De aquí para allá, vagando entre papeles, páginas webs informativas, haciendo llamadas de teléfono para archivar datos con los que ni pensaba hasta hace unas semanas... ¿Que qué coño es todo esto? Pues que me voy... me despido... he visto la luz cuando pensaba que los plomos estaban más que fundidos... me cambio de carrera.
Mi rotundo fracaso estudioso ha acabado abriéndome los ojos, haciendo replantearme lo que viene siendo mi dudoso futuro (si es que lo tengo). Dejo atrás ese laberinto estudiantil-sadomasoquista que era la ingeniería técnica en informática de gestión para agarrarme a los tentáculos informativos y comunicativos. Periodísmo o comunicación audiovisual, una de las dos será la elegida, y con la elección diré adiós a mi actualmente simple y cómoda vida. Cambio de ciudad, de ambiente, de círculos. Digo hasta luego a muchas cosas, pero también adiós a otras, y es duro. Aún no he querido pararme a pensar lo que significa en realidad este brusco cambio ni en cómo me puede afectar el mismo. Y cuanto más piense en ello más me deprimiré (claro está... aquí estaré cuando llegue el momento del pañuelo fácil, queridos blogueros). Hoy por hoy tan sólo soy un mar de dudas e información que fluye de un lado para otro y que busca atar los cabos sueltos antes de que llegue la despedida a mi actual chiringuito.
Hasta entonces aquí estaré.
Tengo los días contados... y muchos se alegrarán por ello, claro... Mi cara no es bien recibida en todas las esquinas de esta muchas veces detestada ciudad, y de la que sin embargo ahora aliviaría el peso quitando adjetivos altamente dañinos confesados con fiel periodicidad a lo largo de mi existencia... Dejaré de tocar ciertas manos y rozar ciertas mejillas, empezaréis a olvidarme poco a poco mientras yo no pare de recordar situaciones, imágenes, historias y demás material sentimental... Creedme, puede que sea el gilipolleo peliculero que quieras que no un cambio tan brusco me provoca... pero os voy a echar a todos de menos. Mierda... veo mi bajón a kilómetros... Espero contar con hombros, ojos y oídos dispuestos. Espero teneros. De momento leedme... estas letras son mi llanto y vuestros ojos lectores mi pañuelo.
Adiós, Jaén.
Muy buenas, Madrid.
domingo, 7 de agosto de 2005
Oleaje sufrido
Sin respetar, apenas leo las críticas líricas de los críticos por malversar. Excluyo por letanía la pecera-ciudad.
Rimo por el hecho de rimar... creo olas con palabras emulando vagamente al mar.
Un día
Despierta del letargo de amargura, del cielo oscuro, la tierra pura. Despierta del llanto, del maldito espanto que elude la filosofía.
Acuéstate en su regazo, en sus cuentos de mimos y abrazos. Acuéstate en la luna, en la cama, rememora aquel infierno de risas en tu cuna.
lunes, 25 de julio de 2005
Felicidad en marcos
La felicidad solo es expresable mediante el brillo de los ojos, las lágrimas o el llanto... claros síntomas de tristeza que se comparten con su antónimo, y que por increible que parezca te hacen sentir de formas radicalmente distintas...
Imagina ahora un cuadro pintado con tu felicidad rodeado por un marco de madera que lo rodea, y no lo deja escapar conteniendo todo lo que allí se encuentre, ¿cómo sería? ¿Blanco, negro o grís...? ¿verde o azul?, ¿Rojo o amarillo?, ¿sería de un color, o dos? ¿de veinte, o de cincuenta? ¿de contables, o infinitos?.
El mío está vacío, ¿y el tuyo?
Tom y Jerry
El amor es éso... una persecución constante sobre la que ocurren cosas increibles que nunca pensaste que te ocurrirían. Dices: "No, eso nunca lo haré por nadie, es una estupidez", y sin embargo te traicionas a tí mismo por algo que valoras más incluso que a tí mismo... el sentimiento de amar.
A veces ganas tú, a veces gana tu amor... ¿eres Tom, o Jerry? y dime, ¿recuerdas Annie Hall?
domingo, 24 de julio de 2005
Bruce
sábado, 23 de julio de 2005
Pregunto
Existen distintos tipos de música porque existen distintos tipos de personas. Nadie elige la música que le enternece o le repugna..., es una elección aleatoria, dejada en manos del azar. Siempre en esos momentos de tristeza es un alivio contar con el apoyo incondicional de ésos discos que, originales o no, cantan para ti, saciando tus oídos mientras sientes el hormigueo de quien se emociona. Suma esos Mp3´s que rondan por tu disco duro..., haciéndote vibrar a cada nota que escuchas y te darás cuenta de que te puedes sentir bien, incluso acompañado de quienes ya no están.
I hate myself and i want to die.
jueves, 21 de julio de 2005
Epístola Eva
Ámala, quiérela, descríbela, tócala, creétela, escúchala, abrázala, llévala, bésala. Cárgala, ciérrala, mírala, dispárala... disfrútala.
domingo, 17 de julio de 2005
Big Chess
El mérito de papá
Gracias, gracias, gracias...
sábado, 16 de julio de 2005
Hablo de mirar
domingo, 3 de julio de 2005
Sí, amigos... cincuenta
Estaba solo.
Me vino a la mente la que había sido mi solución más aceptable desde tiempos remotos: el cine. Y qué mejor para un fan de Batman que "Batman begins". Sesión golfa. El cine más cercano. Y a tomar por culo. Como siempre llegué tarde, Batman estaba en el Tibet repartiendo hostias y no sabía por qué (que alguien me lo explique). Total, que salí de allí a las tres y pico (manda huevos una sesión golfa a la una). Llamada de mi madre: que dónde estoy y que si me recogen. Pues vale. Bajo a renfe y me pongo a esperar... El ambiente es chungo, quedan cuatro borrachos, tres zorris que se recogen y una marea de taxis en busca de sus clientes. Un grupo que esperaba en la parada de autobuses hace buen uso de uno de esos taxis. Reina el silencio... el coche que no llega... Decido ponerme a dar vueltas, más que nada para evitar posibles "yonkis" sin reloj. Me acerco a la cervecería Gambrinus y me pongo a mirar el suelo en plan autista. Son ya las tres y media, mi pausa estudiosa se prolonga más de la cuenta. Pienso en el tema tres de estructura, si no hubiera salido ya me lo habría estudiado. Pienso ahora en el Live 8, estaba tocando Pink Floyd cuando me fui. Luego imágenes pornográficas... es sábado, qué esperábais. Pero me olvido de todo esto al reparar en que, dentro de un charco, asoma la puntita de lo que parece ser un... ¿billete? "No me jodas, ¿por cinco euros merece la pena pringarse?" me pregunto mientras empiezo a agacharme. "No hay marcha atrás, Marcos". Tiro de la puntita y sale todo un billetazo: cincuenta putos euros. Jeje... Sí, amigos... ¡cincuenta! Eso sí, empapados y recubiertos de una capa negruzca y grasienta. Lo envuelvo en una servilleta que me encuentro de la famosa cervecería y... a la saca. No pasa ni medio minuto cuando llega la caballería.
Rumbo a casa una sonrisa comenzó a cruzar mi cara. Como declarado fan de Tim Burton, la película me había decepcionado comparada con las dos primeras entregas, pero ello no me amargaba en absoluto. Era cincuenta euros más rico. Había merecido la pena salir. Y pese a que una sonrisa, muy a menudo, no es sinónimo de felicidad... creí serlo durante el trayecto. Como decía aquella camiseta: el dinero no da la felicidad, pero joder como quita los nervios.
PD: Ahora el billete reposa sobre mi escritorio, en la sala de rehabilitación. En cuanto publique esto procederé a practicarle los oportunos liftings.
viernes, 1 de julio de 2005
Mucho ruido y pocas nueces
Y es que la cosa roza ya cotas insopechadas. No hablo de magreos. Es que hay ruido... mucho, mucho ruido... Ese maldito trajín de personas de un lado para otro, entrando, saliendo, abriendo una pepsi, dejando caer los libros en la mesa... Me cortan el rollo. Esos cuchicheos baratos... hay algunos que ni se cortan y hablan con volumen generoso. ¡Hala! ¡Cachondeo! Sí, amigos... un día incluso el mismísimo coge-libros que hay a la entrada controlando se puso a hablar en plan compadre con una...
El miércoles fui al edificio en cuestión con la sana idea de estudiar un ratejo. Me instalé en la tercera planta, justo a la entrada. Era imposible concentrarse, no pasaban diez segundos sin que desfilara alguien por delante. "Será el sitio", pensé. Así que decidí mudarme a la segunda planta, con los matemáticos y esas cosas. Me metí al fondo, donde pensaba que no llegarían los ruiditos. Pero nada de eso, era exactamente lo mismo, pero con un grado superior de "blablablarerío". Joder, hasta por los codos. Decidí pagarles con su misma moneda y fui a hablar con Mochón y con Cobo, no obtuve represalia alguna. Aburrido y sin poder estudiar, me conecté a internet desde uno de los colapsados ordenatas de la planta (hay que pedir un maldito número para conseguirlo). Más tarde me puse a observar al personal... no estudiaba ni diox. Todos hablaban con todos, cuando no tenían con quien hablar salían a por un café o a rellenar la botella de agua, otros tenían el MP3 puesto, la una revoloteaba buscando un libro, la otra se rascaba la espalda o se enredaba el dedo en el pelo... los que no hacían algo parecido era porque estaban en la cola para pillar ordenador, y... los que no buscaban ordenador se estaban dando el filetazo con la compañera de turno (los amenos frotamientos bibliotequeros, ya sabéis). Un cachondeo. Que por cierto me contagiaron. Y seguramente es que sea así, uno se lo pasa bien, estudia lo que puede y termina con una sensación de plenitud importante: "me he tirado todo el día en la biblioteca... joder, sí... lo he hecho... y estoy orgulloso de ello".
En fin... la vida del estudiante. Lo que ya me parece excesivo es que... al ser verano, todos y todas van con chanclas. Ok. Nunca fui muy partidario de las mismas, pero menos aún en una biblioteca... porque, queridos lectores, ese "clap-clap-clap" cada vez que se da un paso... ese choque con la planta del pie... ese talón percusionista y el posterior golpe seco de la parte trasera de la chancla con el suelo... ese mismo redoble una y otra vez... por todos lados... tenía que tener sanción económica.
miércoles, 29 de junio de 2005
Va de juicios
Es la tercera ya que asoma, y yo me cago en la madre que la trajo. Tengo toda la zona noroeste de la boca inflamada, ello me impide abrirla cuanto quisiera (tampoco es que vaya por ahí abriendo la boca en plan subnormal, pero uno come) y me provoca un poco de jaqueca en esos primeros minutos del día, cuando el mundo está borroso, no sabes dónde estás... si leéis esto ya lo sabréis. El caso es que yo creo que soy muy joven para tener tres malditas muelas de estas. Siempre que oigo hablar de ellas es por comentarios de abuelillos o gente entrada ya en edad... ¿será que la vida me está dando ya pasaporte? ¿estoy apuntalando más clavos de la cuenta en mi ataúd? Es inquietante...
Sólo espero que esto sea momentáneo y que no duela tanto como en anteriores ocasiones. Nunca se sabe con la muela del juicio... Yo, personalmente, es que creo que estoy perdiendo el juicio. Tanto puto examen y tanta emoción sobresaturada me afecta psíquicamente y ha acabado manifestándose en forma de muela... el juzgado es mi boca... mi yo me demanda, me lleva a juicio por tanto delirio... Pero creedme, soy inocente... me buscaré una buena lengua como abogado.
domingo, 26 de junio de 2005
Frotamientos bibliotequeros
Entro en la biblioteca, el jueves por ejemplo. Pasa todos los días, pero digamos ése. Maldita sea, cualquier día, amigos. Bien. El caso es que entro allí con la sana intención de estudiar, y siempre está la típica parejita que se empieza a acaramelar... y también los hay que no se quedan en el juego de ojos ni la caricia mejillosa (de mejilla), sino que van al mejillón. Manoseos y más manoseos mientras yo trato de hallar la solución de un ejercicio matemático. Vamos, no me jodas. ¿Qué váis a la biblioteca a meteros mano? Una manera barata de rebozarnos a los allí presentes que ellos sí que mojan. Que... sí, puede que suspendan, porque en lugar de aprenderse las bases de la economía moderna están comiéndose la base en plan moderno, pero que les quiten lo bailao. "Ok", te dicen, "esta mañana puede que haya suspendido, pero el almejón que me comeré esta noche no se lo salta un galgo".
Se mira pero no se toca... no se toca un libro, claro, porque lo que no son libros... Hacen manitas, se comen la oreja, hay tocamiento furtivo de pierna bajo las mesas, lengüetazos aislados que llegan a salpicar incluso... miradas enamoradizas, acurrucamientos, calor humano. Todo vale con tal de no estudiar y dar por saco al prójimo dejando oler el suave aroma a filete recien hecho. Vuelta y vuelta. La biblioteca se está convirtiendo en el motel de carretera del universitario, pronto instalarán camas en la sección de "trabajo en grupo".
Pero tranquilos. Mientras tanto, un puñado de estudiantes (también en celo) seguiremos practicando el estudio (o intento del mismo) en ese fabuloso lugar ante el espectáculo parejero, y, como siempre, sin descuidar el ambiente entre enunciado y enunciado. En materia bibliotecosa uno nunca supo aprovechar el tiempo... ni dejó de ser un voyeur...
miércoles, 15 de junio de 2005
Abre los ojos
Algunas veces te agobias, pensando en que hay algo importante que hacer, o te preocupas por como te saldrá todo lo planeado, otras, simplemente, pasas de todo hasta que tomas un café para espabilarte.
Tu vida comienza tras esos segundos, cada dia.
Y cada dia mueres.
martes, 14 de junio de 2005
Sonríe
domingo, 12 de junio de 2005
Tan tarde y tan lejos
De cuando éramos dos
A cambio de pronunciar mi nombre entre pucheros, ayudé a reanimar el agotado espíritu de su Espada del Poeta sin respuesta alguna. Desistiendo ya de tal tarea, me fijo. Una mueca de dolor aderezada con alguna lágrima furtiva.
Un lo siento entre abrazos y besos, un te quiero que no dudaba en corresponder, una mentira, que rompe siempre el corazón.
viernes, 10 de junio de 2005
¿No os pasa?
jueves, 9 de junio de 2005
A estas alturas
lunes, 6 de junio de 2005
Único intento
mi malograda conciencia,
he de salir de este rol monosilábico,
la gente no tiene tanta paciencia...
Me enfrento a nuevos cambios de destino,
quizás aún no estoy preparado.
He visto a más de uno caer rodando
por el mismo tejado.
Único intento
para salir del cuento,
dondequiera que estés
agárrame cuando cuente tres...
Y si aún te estás planteando el definirte
por uno u otro bando,
pese a lo que parezca a simple vista...
no voy solo cuando ando.
Trataré de dejar de hacerme el duro,
no soy ninguna estrella de cine.
No puedo ocultar tras mis facciones
el miedo a que se avecine
el único intento
para salir del cuento,
dondequiera que estés
agárrame cuando cuente tres...
Nuestro único intento
para salir del cuento,
dondequiera que estés
agárrame cuando llegue a tres.
domingo, 5 de junio de 2005
Tranquilo Marcos, que lo explico
En mi caso, uno de esos personajes que marcan es Max Payne (amen de algun otro, como el entrañable Kurt), cine negro en un videojuego que cuenta la historia de alguien que se ve sumido en un agujero negro que no hace más que aspirar la mierda cercana, sufriendo las muertes de su esposa y su hija, lo que le llevará a una espiral decreciente de odio y sufrimiento cada vez más agudos, pero que acepta poco a poco. Para entenderlo..., hay que verlo.
En fin, supongo que asi quedará explicado por los restos, simplemente comentar, amigo peinoso, que el nombre es un juego de palabras en inglés Max Payne-->Max Pain, es decir, Máximo Dolor.
Un abrazo
sábado, 4 de junio de 2005
No soy yo
Un cordialisimo saludo a todos, (menos a Nacho, al que guardo un profundo rencor)
martes, 31 de mayo de 2005
Matemáticas
Con el tiempo me han ido surgiendo una serie de problemas en la vida para los cuales me ha resultado imposible hallar una solución. ¿Y qué hago en esos casos? Archivo el problema y a otra cosa, mariposa... Pero no. Ahora no. No quiero dejar mis problemas sin solución, me niego a no tratar de explorar hasta la última de las posibilidades que pueden hacer que todo cobre sentido. Hoy día no me rindo tan fácilmente como antes. Al menos no ante cualquier adversidad.
Quizás el verdadero inconveniente a la hora de resolver un problema no sea el proceso empleado para ello, sino que puede que se encuentre en el propio enunciado. A veces no conocemos la raíz del problema. Actuamos tan mecánicamente que no nos damos cuenta de que unas palabras pesan más que otras. Emborronamos el enunciado, lo encriptamos... y luego tiramos de la cadena. Éste es mi caso. Muchas veces no presto atención a lo que digo, me dejo condicionar por las circunstancias, no me escucho... soy mi propia marioneta... Dicto mal el enunciado.
He decidido no abandonar estos problemas, ni sustituirlos, ni voy a restarles un ápice de importancia. Voy a tratar de enmendar los errores, y a evitar repetirlos: voy a traducir los enunciados y a actuar en consecuencia, nada de ir a lo loco. Siempre he creído que lo malo de equivocarse no es el hecho en sí de hacerlo, sino el no saber reconocer tus errores. Tengo suficiente capacidad como para asumir dichos errores y la fé necesaria para saber que se pueden arreglar. Se trata de una simple ecuación de segundo grado, he de despejar equis para llegar a las soluciones... Y cuando crea que no tiene soluciones, tiraré de los números imaginarios (I) antes que quedarme de brazos cruzados...
miércoles, 25 de mayo de 2005
Mudanza
Para esta nueva etapa he suprimido finalmente a Bayo como colaborador (vamos, que tenía de colaborador lo que yo de cura), así que todos los posts a partir de ahora serán míos a no ser que se indique lo contrario en los mismos. Trataré de actualizar más a menudo... (¡sí, claro!)... Permitidme unos días de pruebas, que aún me estoy familiarizando con el blogger este... ¡Qué bonitos son los estrenos! ¿Cómo dejo las paredes? ¿Lisas o con gotelé?
Me voy a ver qué se cuenta el Juanma Bajo Ulloa... Un abrazo, blogeros.
miércoles, 18 de mayo de 2005
Mis dos últimos sueños
Permanezco antento a Antonio Mercero, el cual me está enseñando a tocar con el piano la melodía de "Farmácia de Guardia"... Tin, tirín, tin, tin, tin, tin, tin, tiiiiiin...
De este hace hace ya algunas semanas, pero me pareció mi sueño más original en mucho tiempo...
Sueño número dos:
Estamos mi padre y yo, sentados, triturando unas verduras en una especie de molinillo manual. El puré cae en un plato y a continuación nos poníamos a comer.
Este fue del fin de semana pasado. Mientras soñaban conmigo yo soñe esta puta mierda.
jueves, 12 de mayo de 2005
Una bonita historia
Como viene siendo habitual, mi viaje de vuelta a Jaén se vio cancelado unas horas debido a mi ineptitud a la hora de ser puntual... Perdí el jodido tren de vuelta, sí (¿a las 9 de la mañana? No son horas), pero gané la historia que ahora os relato... El caso es que ya que estaba en Madrid, decidí no perder las siguientes cinco horas hasta el próximo tren y adentrarme en la Gran Vía madrileña en busca de diversión potable...
Pisé el suelo de la Fnac con la intención de pasarme allí mis famosas cinco horas. Me metí en la sección de cámaras digitales y atosigué a preguntas a todos los encargados. Me fui a discos y estuve tentado a comprarme algún original de Elliott Smith, pero a esas alturas del mes no me quedaba ni la tela de los bolsillos, así que me quedé con las ganas y subí a la sección de libros. Pude estarme fácilmente dos horas leyendo un poco de aquí... un poco de allá... en su mayoría libros sobre cine. Visité varias de las páginas del recientemente público diario de Kurt Cobain (comprobando que realmente estaba podrido) y mi última media hora estuvo dedicada al primer capítulo de Crónicas: Volumen uno, la autobiografía de Bob Dylan que caerá en mis manos tras mis correspondientes suspensos del verano... Pero al grano, me dolían los pies, así que decidí emigrar, las cámaras de la Fnac se empezaban a hartar de mi cara...
Salí de Callao y tiré todo tieso por la Gran Vía: destino Madrid Rock. Había oído por boca de Mochón que estaban de liquidación, así que penesé "quizás pueda hacer algo con mis veinticinco centimos". Una vez allí comprobé que había poco de todo y mucho de nada. Eso sí, el desorden y la aleatoriedad reinaba en el ambiente. Todo estaba manga por hombro menos una estantería dedicada por completo a "Queen". Pensé "hasta aquí hemos llegado, me voy", pero antes de salir reparé en que había una planta baja de DVD's... bajé. Y en el rellano me encontre con un personaje cuya cara me era bastante familiar... Me quedé mirando sus rizos y esa sonrisa tan suya... Se fijó en mí y transcurrieron unos segundos de miradas cómplices... yo en plan "¿dónde le he podido ver?" y él en plan "¿irá a sacar una pistola?". Finalmente entré en acción: le tendí la mano y durante el estrechamiento entoné:
Te conozco, sí... no me sé tu nombre pero he visto tu corto... ¡muy bueno!
Gracias, gracias... (entre sonrisas).
¡Y el otro día te vi en Crónicas Marcianas!
¿Sí? Llevaba un sueño yo...
Esto... Muy bueno lo que hiciste con las manos cuando leían tu nominación en los Oscars... (los dos empezamos a reírnos).
Jeje, sí... Fue mi momento Chiquito... Jooohhooolll...
¡Bueno, hasta otra!
¡Adiós!
Y se fue por un lado y yo por otro... He de reconocer que pareció asombrado de que lo reconociera (¡más asombrado estaba yo por lo mismo!) y que a simple vista le gustó bastante. Es un cachondo y esa es la verdad. Más tarde me enteré de su nombre, Nacho Vilagondo, el nominado al Oscar por su corto "7:35 de la mañana". Obtuve total información visitando su cuidada página "www.nachovigalondo.com", en la que se encuentran todos sus interesantes cortos y un blog jachondísimo en el que relata sus peripecias. Os lo recomiendo.
¿Qué más decir de aquel día? Mi tiempo se agotó y volví a la estación de Atocha cargado con mi maleta (la cual pesaba, de nuevo, menos que al subir). Me esperaba la cruda realidad...
viernes, 22 de abril de 2005
Sin noticias de Juanan
Salvo tumores de última hora, espero que sigas vivo, Juanan, y que te vaya bien. Ya hice mi primera visita al que considero mi segundo hogar: tu casa (duración aproximada entre treinta minutos y tres cuartos de hora) y estoy preparando la segunda (esta vez con comida de por medio, según afirmaciones amparescas). Procederé al habitual registro de tu cuarto y a empaparme de la sabiduría de tu hermano en esos temas humo-rísticos. Es todo por ahora.
Ah... El miércoles (creo) Mochón me invitó a acompañarle a ver una obra de teatro y no fui... Y ayer me propuso ir a una conferencia sobre astrología pero pasé y me fui a patita a mi casa oyendo música... Si a todo esto le sumamos mi anterior rechazo al viaje a Granada a ver a Alan Parsons y que el otro día hubo encuentros con directores y también pasé de ir... ¿Qué me está pasando? ¿A qué se debe mi nefasta actitud? Ni yo me entiendo. Hace un tiempo habría dicho que sí sin dudarlo a todos y cada uno de esos planes. Quizás escribo todo esto para luego leerlo y sacar mis conclusiones... Creo que estoy pasando una especie de conflicto interior. Respiro tensión asocial. Una etapa más, pero es desconcertante.
martes, 19 de abril de 2005
Kiki en los tribunales
Me hallaba yo paseando tranquilamente con Juanete a la luz de la luna por la zona de Renfe y un sábado (fíjate tú) cuando me encontré con Kiki... Hacía ya algunos siglos que no hablábamos y el reencuentro fue mágico. Estuvimos hablando de humos y del proceso mediante el cual se llega a expulsarlos por la boca... me entendéis. El caso es que unos canutos más tarde el tema SDA salió en la conversación y sólo un par de papelinas más allá Kiki me hizo la siguiente revelación: le estaba haciendo cara a la justicia.
Sí, amigos, nuestro Kiki está metido en líos... pero no nos alarmemos, el tráfico de drogas no tiene nada que ver, esta vez son asuntos "interneteros". En concreto una serie de facturas de elevado alcance eurístico habían sido rotas en dos y tiradas a la papelera sin mayor dificultad, el tiempo ha pasado y la deuda ahora asciende a cotas insospechadas (vamos, que no me acuerdo cuánto me dijo). Y... ¿qué hace nuestro Quique favorito ante tal descaro? Responder con una dosis doble del mismo, ¡nos ha jodido!
Según sus palabras no piensa, de momento, hacer frente a la deuda. Pero... ¿qué pasará cuando su compañía se harte de proporcionarle internet de manera gratuíta? ¿Qué pasará cuando le llamen a juicio? Todo esto y mucho más espero que sea relatado por Kiki in person, el cual ha prometido nuevas visitas en SDA en breve si le deja la justicia... mientras, continúa ocupado siendo un fuera de la ley.
PD: Mi consejo es que alegues trastorno de personalidad múltiple y revisites "Las dos caras de la verdad"...
lunes, 21 de febrero de 2005
Pasaporte a la perdición
Dijeron que sería azul
El punto y final
La estupidez, entra en diagonal
Debí dejarlo ver pasar
Pero ahora la razón
Guía más que el corazón
¿Es este el fin?
La maleta pesa menos que al venir
Debí dejarme algo allí
Me quedé sin responder
Sin la guinda del pastel
Sin razón...
La estupidez viaja en un sillón
Con pasaporte a la perdición
Debí dejarme el corazón
domingo, 13 de febrero de 2005
El robo más grande jamás contado *
Nos proponíamos pasar una relajada velada
Algo sencillo, sin llegar a la mamada
Que si Johnnie por aquí, que si Medi por allá
El uno en el estómago y el otro en moto va
Todos estuvimos correctos, puntazo asegurado
Tragos directos y algún que otro pecado
Incluso el segurata la riña nos echó
Y Cobo cagándose en la madre que lo parió.
Pero tras besos, risas, caricias y arañazos
Hubo tiempo para unir algunos lazos...
Cayó un sandevid importado
¿Quién sabe dónde lo había encontrado?
Medina pide moto, espérate un poco
Antes comprueba el casco p'al coco
Y despidiendo al grandioso Cobo junto a la fuente
Juanan y yo bajamos el puente
Hacia nuestra jubilación anticipada
Pero con Jose y Esther nos topamos en la calzada
¿Entradas para Bariloche? ¡Tengo dos, compañero!
¡Bajemos los cuatro, y sin ningún pero!
Chistes se amontonan antes de llegar
"Los Bits de Juanete me voy a tragar"
Afirma Juanan, ojos desorbitados
Al comprobar que hay zorris por todos lados.
Nos amoldamos rápido en una barra
Mirando a una gogó que no es muy guarra
Su tripita anuncia revolcones variopintos
Para ella en esta noche seríamos los quintos...
Pero reparamos en la posición de mi abrigo
¡Es hora de recoger el trigo!
Y vaya cosecha, querido Juan "Antoño"
Fuimos a elegir el mejor coño.
Así que nos vamos ¿Para qué seguir?
Lo más importante ahora es vivir
A partes iguales, como en los tiempos viejos
Pero eso ahora queda muy lejos
Casi tanto como Tarragona
Será mejor pasar la fregona...
Amigos, cada mochuelo a su olivo
Olvidad mi comportamiento algo esquivo
Me reservo el derecho a disfrutar el momento
Juanan, llámame otra vez, que yo te cuento...
* Publicado originalmente en el Foro Oficial SDA el 9/05/2004 a las 06:03 bajo el nombre de Marcos -> El webmaster consonante.
