domingo, 16 de octubre de 2005

La épica epopeya que sucede como el que no quiere la cosa

En cuanto llegas procuras evitar la dispersión del grupo. Bajas y empiezas a oler el ambiente, lo oyes, lo sientes, pero sobre todo, lo hueles. La música retumba por doquier, y te regocijas al poder escuchar un extraño dúo entre Bisbal y a King África con un fondo fusión de reggaeton y música electrónica. Piensas en irte, pero alguien dice que mola, y tú, una vez más, te lo crees y le haces caso. Te unes con ellos al hilo de gente con dirección indefinida, cambias al más cercano, buscas uno que te acerque hasta la barra, pides una copa que te servirán a los veinte minutos si has tenido suerte y no ha tardado el barman en atenderte un minutaje similar. Ahora bebes entre codazos sin mancharte, he ahí el reto. Sales arrimándote a un nuevo riachuelo humano, tomas aire y vuelves a entrar a la corriente. Sacas el tabaco escondiéndolo, para que nadie abuse más de lo debido. Hurgas en el bolsillo y encuentras el mechero procurando no quemar a nadie siempre que el viento y algún cachondo que sople por hacer la gracia te lo permitan. Bajas el brazo para poder pasar entre el tumulto, miras el cigarro, y... si, amigo, está partido en dos gracias a varios personajes empapados en alcohol. Alzas la vista cagandote en algo más allá de las estrellas y buscas al grupo con el que venías... ni de coña. Tras una intensiva búsqueda y un determinativo análisis descubres lo que sospechabas: No tienes ni puta idea de donde se han metido, así que gastas tu saldo en llamadas que se limitan a un “Donde estás” y “No te oigo”. Dando un rodeo por curiosidad descubres que están ahí, señalándote como si fueses subnormal, moviendo la mano como con dando un reconciliador hola, y no te explicas cómo estando delante tuya, aparecen a diez metros tras de ti. Se ríen y te ríes, has gastado teléfono en una gilipollez sin sentido... que gracioso. En los pasos que das hacia tus compañeros comienzan a hacer aparición en escena los saludos, gastas tu mano en ellos, y descubres cosas como que las bebidas en plan Coca-Cola son pegajosas de cojones, prefieres poner más cariño a los besos que repartes a las féminas, ya algo pasadas de copas, pero siempre aferradas a los brazos de sus parejas, como si les fuera la vida en ello... se ve que han gastado saldo en ediciones anteriores. Llegas al lugar de destino, pides otra copa mientras ves como baila la gente, te da tiempo de sobra como para hacer la coreografía de las ocho o nueve canciones que han sonado mientras te la ponen. Ya eres algo más feliz: Encuentras tu broche final en forma de banqueta. La operación aparcamiento ha finalizado... o eso crees. No pasan ni 15 minutos cuando te avasallan con un plural “¿Nos vamos ya?”, a lo que respondes mentalmente “me cago en tó”, pero la realidad es más triste y te apuntas a la escapada. De vuelta al torrente, que ahora, aun siendo más tarde, no te dejas de preguntar cómo puede seguir apareciendo gente sin cesar, ni tampoco porqué los que conoces siguen teniendo las manos untadas en pegajosidad. Pasas de pedir más en las próximas barras a visitar, ya no por la agilidad al servir, sino por que bajaste con 20 euros, y ahora tienes solo dos... ese cero era tuyo. Cerca del final de la jornada esquivas a los que has saludado más de dos veces, parece que ya no recuerdan que te han preguntado en los saludos anteriores usando la frase mágica: “¿Y que tal?”, te aburre explicar de nuevo tu noche, y sobre todo, te deprime (ese cero...). Al oír las despedidas te emocionas, son cerca de las siete y media de la mañana... ha sido duro, y es al llegar a la cuesta final, que te parece infinita, cuando empiezas a andar cabizbajo, con un dolor de pies de la hostia, y pensando tan solo en destrozar tu cama al caer sobre ella. Tras una charla de escasa calidad, el grupo se va dispersando poco a poco, y ya no es por la gente, no, esta vez es porque van a sus casas, a descansar. Te despides del último en pie y cuando te das cuenta, entre “joder, como tengo los pies” y “Voy a dormir lo más grande”, llegas a casa con relativa velocidad. Sacas las llaves, abres la puerta, deshaces tu cama si es que estaba hecha y a prepararse para un nuevo día. Parpadeas un par de veces, te duermes... feliz feria.

miércoles, 12 de octubre de 2005

Sobrevivir en tiempos de lluvia

Estos calcetines no pegan ni con cola...
Bien. Vamos allá... La lluvia.

¿Implica la lluvia tristeza? No. Pero te apaga, te aploma... Porque lo que es innegable es que los días de lluvia son días grises. El único toque de color se lo tienes que dar tú, y no todos somos pintores peatonales (ni mucho menos coloristas). La humedad reina en el ambiente, y eso está bien. Todo parece estar limpio y quieto. Hasta que te das cuenta de que estás metido en el mismo enjambre de siempre cuando te despierta ese coche que pasa a tu lado provocando una ola que te obliga a sacar la tabla de surf de la mochila... A mí me gusta la lluvia. Es deliciosa. Lo que no me gusta es llevar paraguas. Soy más bien de los de llevar pocas cosas encima. Vamos, que el móvil y las llaves ya vienen siendo un esfuerzo, como para llevar también paraguas... Por pequeño que sea. Pero claro, mejor tenerlo cuando se necesita de verdad que inflarse unos manguitos. El caso es que en esta bendita casa no había paraguas...

Hace unos días me veía comprando unas medias (quién no lo ha hecho alguna vez). Cuando entré en la tienda parecía haber salido de un gimnasio después de estar toda la tarde ejercitando mis adormilados músculos, pero no fue así como bien sabréis, queridos amigos, el modo en que me humedecí hasta la médula. La tormenta me pilló de lleno estando lejos de casa y en mangas de camisa. Como quien se ducha vestido el agua me caía haciendo riachuelos por la ropa, el pelo serpenteante goteaba por todos lados y mis zapatillas hacían ese ruido extraño como de exprimir un limón mientras soltaban espuma a cada paso que daba. Me paré junto al mostrador. Imagináos la escena:

Marcos
Buenas... unas medias.
Dependienta
(Empezando con la risa tonta) Chico... ¿Te has mojado?
Marcos
Mi canoa es descapotable.
Dependienta
Entiendo... ¿Medias? ¿Qué tal éstas?
Marcos
¿De qué talla son?
Dependienta
(Sonrisa picantona) No, hombre... ¿Son para regalo?
Marcos
No.
El charco de agua en el suelo ya es considerable.
Dependienta
¿Algo más?
Marcos
Un paraguas.
Dependienta
(Mostrando al completo su dentadura mientras ríe) Tres euros...

Bien. ¿A qué viene esto? No preguntéis. Estaba devolviendo unos videos cuando se me ocurrió escribir sobre la lluvia (tema recurrente en octubre como se puede ver por los posts del año pasado).

¿Entonces qué pasa? ¿Dónde están los consejos? ¿Comprar paraguas? Sí... parece una gracia de parvulario... No sé. Creo (y ahora me pongo filosófico) que mi mejor consejo es que busquéis cobijo cuando amenace tormenta. Metéos debajo de vuestra flor favorita. Arrimáos al Sol que más os calienta. Abrigáos con la mejor piel que hayáis tocado... Ya me entendéis. Escribid cursilerias de este calibre mientras la lluvia sigue cayendo, los coches patinando y los pantanos al mínimo. Y para las anteriormente citadas "goteras del corazón" buscad auxilio en vuestro guardacostas más cercano.

martes, 11 de octubre de 2005

Goteras

Algo pierde agua en el piso de arriba... Y debe ser alguna tubería en mal estado. Pero cuando uno ha logrado acomodarse por fin y hacerse a la realidad, una gotera pasa a ser algo insignificante. Es una tarea de mantenimiento, una manera más de ver que la cosa marcha. Eso es lo que tengo: goteras. O en términos no tan metafóricos: pequeñas crisis momentáneas. Y sucede cuando me veo solo y me hago preguntas del tipo qué hago yo aquí. Rápido me doy las respuestas y todo vuelve a la normalidad. No creo que sea nada malo. Lo veo incluso beneficioso. Perder aceite ya sería otro cantar... Pero no, lo mío es el agua. Los pantanos instan más cantidad, de momento sólo colaboro con pequeñas gotas (de agua, insisto). Ningún chaparrón mental a la vista.

Y todo esto está muy bien dicho así... ¿Pero qué pasa cuando la gotera es de verdad? Maldita sea, amigos... Tengo una jodida gotera en el baño. Di parte al portero y obtuve un "sí, bueno... ya si eso..." (aquí van a lo grande, sin mariconadas del tipo un poquito de por favor). De esto hace cinco días. Estamos a martes y la gotera no hace más que expandirse logrando un dibujo que, si fuera en una pared, tendría sentido entendiéndolo como arte moderno, pero que al quedar justo encima del retrete más bien parece que en mi casa se mea hacia arriba. Y nada más lejos de la realidad... Puede que el vecino de arriba se salga del tiesto. Oh, vamos... ¿Tengo que ir otra vez a hablar con el portero? Esta mierda no venía en el contrato.

En fin... Goteras y más goteras. Psíquicas o techudas. Goteras. Corren días pasados por agua... ¿Lloverá este año en la feria de mi pueblo? Me gustaría estar allí para verlo.

lunes, 10 de octubre de 2005

Muere el murciélago

Ya estoy.

Mis días de adecuación al medio pasaron, y diría que hasta con éxito. Sin regatéos (ni reguetones) ni pamplinas secundarias soy un individuo madrileño más, con ese acento mío que me persigue y del que cada vez reniego menos. Y con este paso, yo diría que tremendo, muere el murciélago en mí. No... No es, queridos fanes míos, un paralelismo con mi amada Batman...

Tras dos años dedicados a hacer de la nocturnidad mi religión me topo de narices con un horario radicalmente opuesto, donde las siete de la mañana no son mis "Lunnis-buenas-noches", sino mi quinto levanta tira de la manta. Una putada en toda regla para alguien que no concibe el día sin la noche.

En mi período nocturno puedo decir que no encontré a nadie que compartiera tal vicio hasta mi extremo, lo cual me hace dudar si estaba realmente enfermo... Lo cierto es que vivir dos años acostándote entre las cinco y las siete, marca. Era una cualidad más de mi espíritu asocial, me daba prestigio entre los de mi condición. Pero tengo que decir a mi favor que el espíritu "sabinesco" no llegó al límite, nunca me vi viviendo días en los que no veía la luz del Sol... Me reducía a hacer de la comida mi desayuno y de la cena mi almuerzo. ¿Mi luz? La Luna. ¿Mi banda sonora? Los grillos más rebeldes. ¿Mi manta? Unos no muy cálidos apuntes. Mi pasatiempo el binomio lápiz-boli, y como imagen de fondo la teletienda.

Pero todo eso se acabó. Tengo sueño a las doce. Me levanto a las siete. Soy un borrego más que fluye entre la gente. Con cara de pocos amigos, un ojo cerrado, otro abierto y el tercero pegado al único asiento sin inquilino en el metro... Uno más del montón en definitiva. El murciélago se estrella para verse convertido en gavilán. Sin pasión ninguna.

Ayer amanecí a las diez y media. Diecisiete horas durmiendo... no son tantas.

jueves, 29 de septiembre de 2005

Hable con ello

“Pedazo de chocho”
Grité asombrado
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”

Y me adentré en la penumbra
Evitando resbalar,
Agarrándome a los pelos
Con un par

“Pedazo de chocho”,
Grité asombrado,
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”

El líquido vaginal
Fue el mayor incordio,
Pero encontré mi reloj
Junto al clavicordio

“Pedazo de chocho”,
Grité asombrado,
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”

Y a la salida dejé,
Como sus anteriores hombres,
En el clítoris grabado
“Yo estuve aquí” y mi nombre

“Pedazo de chocho”,
Grité asombrado,
“Pedazo de chocho
Que dios te ha dado”

lunes, 26 de septiembre de 2005

Maremotos verbales - Vol.4

Por teléfono, la semana pasada:


Ramón
[...] Sí... yo los hago de dos en tres.
Marcos
Ya...
Ramón
Y eso.
Marcos
¿Cómo que de dos en tres?
Ramón
De dos en tres.
Marcos
Eso no tiene sentido.
Ramón
Claro que sí...
Marcos
A ver...
Ramón
Primero dos, luego tres, luego dos, luego tres... y así.
[...]
Marcos
Mmm... ¿Una puta serie?
Ramón
De dos en tres.
Marcos
Esa mierda no tiene sentido.
Ramón
Cierto.


INFO:
Fue en una pausa de Buenafuente.
Estamos pensando patentar la frase.

jueves, 22 de septiembre de 2005

Meterla en caliente

Estaba yo recorriendo mi casa en busca de algo de diversión cuando me topé con mi hermano. Decidí darle un abrazo (no sé por qué) y al acercarme hallé en su rostro un dato revelador: ¡le había salido su primer jodido grano! Oh, sí... Irremediablemente pensé en la pubertad. Y más concretamente en la mía.

A mí los granos me debieron de empezar a salir más o menos también a su edad... y cuidao que todavía acechan. Aunque en menor medida. Veréis... creo que no me puedo quejar mucho de mis granos, nunca tuve excesivo número de ellos rondando, nunca se me amontonaron ni estuvieron suficientes para hacer la ola... quicir: nunca necesité marísco para adornar mi rostro. Pero sí es verdad que la adolescencia es una etapa dura y no sólo por los granos... Ahí están esos nuevos olores cultivados, esas gallosidades gargantiles, esa pérdida de visión, esa ganancia de kilos sobrantes, esa capa de grasa recubriendo el pelo, ese crecimiento de extremidades... La adaptación al medio, para qué negarlo, es jodida con tanto maldito inconveniente. El cuerpo te da la espalda, aunque suene paradójico.

Pero si hay algo que caracterice tal etapa en la vida de un chico son las chicas. Siempre hay tiempo para pensar en ellas. Esa materia prima inalcanzable. Porque, amigos... desde que iniciamos la pubertad pasamos a tener como único pensamiento perdurable el meterla en caliente lo antes posible. Lo demás no importa. Sacrificarías cualquier cosa por un coño con tostadas (y eso que aún no sabes muy bien de qué se compone el pastel). Se convierte en una obsesión que nos acompaña durante los siguientes tortuosos años. Hagamos algo para remediarlo, decía el más ingenuo. Claro que sí, guapísimo... sin moto ni casco, sin biceps ni triceps piramidales, un sentido del humor que tiende al gilipollismo más avanzado y una tienda de campaña en pie las 24 horas... ¿A dónde vamos? Sólo contamos con esa retahíla de mierda física que dios en su infinita sabiduría nos da como entretenimiento visual pubertoso. El rosco se aleja. El camión de las golosinas no pasa por pubertilandia. Ellas se van con el guaperas de octavo y tú el único polvo que ves es el que muerdes. Fin de la historia.

Así es. O así me fue. Pero no puedo quejarme. Porque todo es una gran mentira. Pase el tiempo que pase, la realidad es ésta: nunca paras de pensar en meterla en caliente (decid amén conmigo, quiero oíros... vamos, los de atrás, más alto...). Ni pubertad ni leches. Sin granos. Sin grasa. Con gafas o lentillas. Sin moto ni biceps. Pero hay que calentarla. Y, una vez metida en caliente, con igual o mayor intensidad sólo logramos recordar una cosa... y es que hay que meterla en caliente.

martes, 20 de septiembre de 2005

Beneath the rose

Algún día tenía que pasar, y ha sido hoy: creo que ya he encontrado a mi sustituto de Bruce Springsteen. Lo que menos me gustaba del Boss era ese garraspeo americano en su pronunciación. Las canciones eran buenas, sí, y la voz en general... pero que no puedo con el "grrr", ya me entendéis... Ese acentillo que sólo él tiene o al menos explota sobremanera. ¡Fuera!

Casualidades de la vida, estaba yo viendo los conciertos de Radio 3 (esos que ponen en La 2 con nocturnidad y alevosía) cuando Micah P. Hinson hizo su entrada. No tenía ni puñetera idea de quién era, tan sólo tenía el programa puesto de fondo mientras (probablemente) me dedicara a mirar el gotelé de mis paredes... Creo que estaban tres músicos en escena, pero el peso lo llevaba el amigo. Entonó un Close your eyes que me llegó al alma y me puse a rebuscar cosa suya por la red inmediatamente (no esperéis encontrar sus discos en el maldito Corte Inglés). Simplemente di con "Micah P. Hinson and the gospel progress", el cual parece ser su primer disco, no estoy seguro (debe estar a punto de sacar otro).

Micah, el nuevo Ranger de Texas


Mi descubrimiento tuvo lugar allá por mayo, estaba esperando que saliera en escena Quique González en aquel Radio 3, pero no lo hizo hasta la semana siguiente. Y ha sido estos días cuando me he vuelto a topar con el disco de Micah P. Hinson, el cual tenía ya algo olvidado. Tras escucharlo unas cuantas veces puedo decir que es mi perfecto sustituto de Bruce, un tipo de Texas, con sus "grrr's" de serie (eso sí, menos exagerados), que hace música americana (dícese de country en todas sus variantes) de un corte excelente y que rezuma el espíritu indie por los cuatro costados. Ritmos melancólicos, melodías que se apoyan en guitarras acústicas y un piano delicioso que me recuerdan en ocasiones a un Elliott Smith desbeatleslizado, aunque no tengan casi nada en común. Además, cuenta con un pasado turbulento y aún no se ha suicidado... ¿Qué más se puede pedir?

Que conste que no le quito importancia al viejo de Bruce, reconozco que sus canciones son grandes. Siempre llevaré en el corazón su Streets of Philadelphia (jodidamente merecedora de aquel Oscar), sobre todo en versión acústica. Pero ese puto acento me mataba, amigos.

Si de algo sirve este post intentad escuchar The gospel progress, aunque sea para tirarme tomates después. Nunca dije no a la ensalada, y menos habiendo atún. Ahora que... lo de la soja... no sé yo...

Para más información sobre Micah P. Hinson pinchad aquí. Y para una suculenta entrevista aquí.

jueves, 15 de septiembre de 2005

Mis labores

Como webmaster de SDA antes que bloguero de la misma, me veo en la obligación de postear también por aquí la nueva noticia del archivo: PINCHAD AQUÍ.

Viene a decir que como hay problemas con Wanadoo me he visto obligado a mudar la page a otra posada... Si queréis acceder a la actual SDA tendréis que teclear www.sda.ya.st. Al menos hasta que a Wanadoo le de por funcionar...

Nos vemos en mi próxima historieta, amigos. Un abrazo.


PD: Payne... sacúdete el polvo... :P

martes, 13 de septiembre de 2005

Un plan perfecto

Era un plan perfecto
Con un sí o un no por respuesta
Admito que habría perdido
Mi dinero en cualquier apuesta
Encadenar palabras…
No era exactamente lo mío
¿Sabéis? Suelo ahogarme
A la orilla de cualquier río

Decidí avisarla el día anterior…
Le dije “ponte en el caso peor”

El Sol parecía acompañarme
Me había documentado en la materia
Cerré la puerta dejando
Dentro el miedo y la histeria
Cuando la vi noté cómo se bajaban
Los pantalones de mi memoria
Le tendí la mano, entoné
“¿Quieres subir a la noria?”

Os juro que debí palidecer…
Me dijo “haz lo que tengas que hacer”

martes, 6 de septiembre de 2005

Maremotos verbales - Vol.3

Puerta de Gallos, viernes por la noche:


Transeuntes Cachondos
Oye... ¿Sabéis dónde hay por aquí un bar de copas?
Marcos
Mmm... Pfff...
Ramón
A ver... Pues justo ahí arriba hay uno...
Transeuntes Cachondos
No, no... Bar de copas... Puticlub, vamos.
Marcos
¡Hey!
Ramón
Ah... Esto... Pues... Había uno por Jaén...
Marcos
¿Sí?
Ramón
Pero ahora no sé yo...
Marcos
A mi es que me sacan del Fantasía y me pierdo...
Ramón
Que no caigo.
Marcos
Preguntad en ese bar de ahí abajo...
Transeuntes Cachondos
Bueno, gracias.
Ramón
(A Marcos) Ese bar está cerrado.


INFO:
Eran dos transeuntes cachondos, cuarentones y mojados en alcohol.
Estábamos justo en la puerta de "Los Gallos", que alguien me diga si por allí hay un maldito puticlub.
Mera curiosidad, amigos...

A Clarise

Con una mirada común descubres que lo que en su tiempo fue alegría y diversión acaba... te entristece el saber que todo termina de esa forma tan fugaz. El esfuerzo, el cariño, el tiempo, la ira... mar de sentimientos y hechos que se pierden en un sin sentido que no deja ver el final.

Perdido entre pensamientos optas por levantarte del asiento que sudabas, dar un abrazo sin tocar e irte por donde viniste, aún más deprimido que al principio. El efímero sabor de la amistad que florecía y su tacto y olor que antaño te hacía feliz, ahora se reduce a un par de besos y un portazo como única explicación...

Nunca esperé soñar. Siempre he sabido esperar.

lunes, 29 de agosto de 2005

Maremotos verbales - Vol.2

Casa Juanete, el sábado por la noche:

Marcos
Oye, ¿el perro es así o es que está sucio?
Juanete
Es que está sucio.
Marcos
Ah... Pues siempre lo veo así entonces.
Juanete
Es que es así.
INFO:
El perro en cuestión se llama Rústico.
Paramos en casa Juanete para cenar, amablemente me dio para beber una cerveza.
Tras dos tragos reparé en que la cerveza había caducado el veinte de agosto.
De 2004.

sábado, 27 de agosto de 2005

Como una Cuba *

Amigos fachillas de tres al cuarto,
cada gitano se come sus mierdas,
breve paso de la risa al infarto...
¡Parece ser delito ser de izquierdas!

Delito es emplear así la boca
y adorar a capullos de bigote.
¿Por qué antaño Jitler era la loca
y Ceta Pe pasa a ser Don Quijote?

Juanan no vive en un chalet de Cuba
pero ello no impide que el brazo suba,
es cuestión del uso del diccionario.

Ni huevos monárquicos ni jevilones,
para brillar ya están nuestros cojones.
Juanan y yo con Patricia en su diario.

A Juanan

* Publicado originalmente en el Foro Oficial SDA el 3/09/2004 a las 16:59 bajo el nombre de Marcos -> El webmaster de los zapatos.

jueves, 25 de agosto de 2005

Maremotos verbales - Vol.1

Con este post trato de iniciar una serie que contenga los mejores patinazos verbales que me vaya encontrando por el tortuoso camino de la vida, que... como es larga (en teoría), digo yo que con nuevos ejemplos me toparé. No sé si tendrá algún futuro o si será de vuestro agrado... Pero bueno, yo lo suelto y me quedo no más a gusto, pero sí más ligero (mentalmente hablando). Si estáis leyendo esto es que aún no habéis quedado con nadie, amigos. Mi caso. Sigamos adelante.

Suelo anotar estas tonterías siempre que puedo, en el momento me hicieron partirme el ojete. Os invito a que comentéis situaciones verbales del mismo estilo, si total... para vosotros también es gratis. ¿Frases para la posteridad o simple verborrea errónea? Sin más, os dejo con los primeros maremotos:


En mi habitación, hace dos semanas:

Manuel
¿Sabes qué es un orgasmo?
Pedro
Mmm... ¿Por... donde sale el niño? [...] Ah... El muslo de la chica. [...] O... ¿darse un beso?
INFO:
Manuel es mi hermano (12 ó 13 años, digo yo) y Pedro mi primo (9 años).
Faltan Lorenas Berdunes en el mundo.
Bonus:

Entre el Felipe Arche y la Salobreja, en la feria de 2003

Marcos y Juanan
¡Juanma! ¡Hey! ¡Tú! ¡TuuuuusaaaaaaAAAA! (Nos acercamos) ¡Qué tal! ¿Cómo te va?
Juanma
Soy dios. Gracias.
INFO
Juanma es un antiguo y querido compañero de colegio, hacía siglos que no le veíamos.
Los tres protagonistas íbamos algo pedo.

miércoles, 24 de agosto de 2005

Me falta gracia

A quienes me pegaron e insultaron, a aquellos que me dieron la oportunidad. A los grandes vacíos y a lo que nunca pudo ser.

A las vergüenzas, a las pegas... al simple hecho de pensar. A las sonrisas ajenas, las miradas de odio.

A las buenas intenciones, los esfuerzos y las ganas. Al conjunto en sí, a la unión falsa y a la triste realidad.

A la gente que pregunta, a las poses y los motivos. Los actos sin motivo... los viajes en tren a dos kilómetros por hora.

A los focos, luces y neones del camino, al flash repentino de las balas al dispararse. A los que les gusta conducir aunque sean tan solo aviones de papel.

Al descanso breve, que no eterno. A los baños y ahogadillas en serio, a los desconocidos que conozco.

A mi yo inocente, a mis lapsus varios y a las aulas vacías. A los verdaderos apoyos, a las amistades rotas... amores de cine y demás.

Gracias
Soy quien soy gracias a ello. Soy como soy gracias a ello. Comozco a quien conozco gracias a ello. Siento lo que siento gracias a ello. Pienso como pienso... porque no me gusta perder el tiempo.

Metro sexuales

En el metro, una jóven chica de color bastante atractiva se sienta a mi lado. Va embutida en uno de esos trajes/disfraces africanos, una especie de mezcla entre pañuelos y tejidos vaqueros. Tras el pertinente escáner visual hacia su persona continúo pensando en mis quehaceres de esa tarde, mientras miro mi borroso retrato en el momentáneamente opaco cristal que tengo enfrente (este maldito pelo mío...). En cuanto al plan decido dejarlo todo al servicio del azar, que para algo le pagan. Y es entonces cuando reparo en que otro tipo de color, en el extremo opuesto del vagón, está ensimismado, devorando con la mirada a la chica negra que tengo a mi derecha. Pronto su espíritu depredador africano entra en acción y decide sentarse justamente al lado de la curvosa susodicha. Se empiezan a echar miradas, casi todas provocadas por el cachondón (que lo tiene que ser para emprender tal hazaña) oscuro.

Yo, que había abandonado ya mis rondas mentales de metro, me centro de lleno en el cortejo. Ambos dos esbozan sonrisas y miradas cómplices dándonos a entender al resto que hay tomate por la zona (qué fuerte). El amigo decide iniciar una conversación... hasta ahí todo bien, queridos lectores, ahora que... no me pidáis que reproduzca la conversación al completo (mi oído no es que tenga el trofeo a la mayor agudeza sonora), os haré un breve resumen: en un español algo tosco el black man le pregunta a la black woman que de dónde es, a lo que le responde "de por allí abajo... selva... leones, tigres y panteras ¡dios mío!" (bueno, no exactamente), ¡y da la casualidad de que el tiparraco en cuestión también es del mismo país! Total, que por mi parte se desvanece toda posibilidad de seguir asimilando el proceso de cortejo cuando cambian a su idioma natal. Pero una cosa sí que es cierta, el amigo es un jodido pesado. Y ella lo nota... sí... mientras él no para de hablar (ento-congu-tanga-tanga-mi-manga...) ella mira a todos lados menos a su cara. Se aburre. O mejor dicho: la aburre. Pero nuestro negro favorito no desiste, sigue (supongo) contando batallitas y exaltando la belleza de nuestra negraza en su jachondo idioma... Y me pongo en el lugar de ese pequeño bombón, a estas alturas ya ha debido tener tropecientos pretendientes, le sobran pollas, lo que le faltaba es que el primero que la vea en el metro se crea que tiene posibilidades con ella tan sólo porque tenga el color de la piel tirando a carbón. Se avecina el fin.

En efecto... "Ding, ding, ding... próxima estación... Parque Lisboa". La playmate mueve su pompis hacia la puerta, seguida muy de cerca por el picha brava, el cual augura un futuro próspero. El metro se detiene y las puertas se abren. Ella sale, pero al ver que él la sigue se gira, le mira a los ojos y le dice en plan gesto "oye, tú... que nanai". Nuestro protagonista, con cara tristona y aún mirándo el adiós en forma de movimiento de caderas que ella le propina, da un paso atrás. Se sienta a mi lado y continuamos la travesía. Su expresión frustrada no daba lugar a dudas, en aquel momento se estaría gritando en sus adentros "¡es porque soy negro!". Buen intento, sí señor. Yo... para variar, ya tenía algo en qué pensar hasta llegar al encuentro: ¿serían esos los llamados metro sexuales?

lunes, 22 de agosto de 2005

Café solo

Te acuestas tras un largo día que se te hizo interminable... despejas cualquier obstáculo que te oculte las sábanas, la almohada.

Mientras te quitas la ropa dormitas, piensas en lo que has hecho durante las horas anteriores... no lo tienes claro. Y luego en lo que mañana harás.

Decides sentarte en la cama, pensar en nada y dormir como cada noche... esperando soñar algo bonito que te libere de los límites establecidos.

Abre los ojos, ve hacia la cocina. Toma algo de café y vuelve al mundo que nos queda.

jueves, 18 de agosto de 2005

En los tiempos antiguos

En los tiempos antiguos, cuando nada importaba
Reía, corría, miraba, soñaba
Pero todo ha cambiado, no soy el mismo
Noto que titubeo ante el abismo

En los tiempos antiguos, cuando no había presiones
Cuando todo fluía, cuando había ambiciones
Todo parecía estar hecho para mí
No recuerdo los amigos que en el camino perdí

En los tiempos antiguos todo estaba permitido
Miraba hacia el futuro sin parecer abatido
Comprendí que en la vida el saber es lo que cuenta
Nadie era entonces lo que ahora aparenta

En los tiempos antiguos no se pensaba en la duda
Era cuando la realidad se servía cruda
No llegué a aprender a desnudar el momento
Tal vez pensé que todo iría más lento

miércoles, 17 de agosto de 2005

Lapsus mentales recientes

Renfe, hace algún tiempo:

- Como te iba contando... pues este amigo mío estaba en Marruecos... en aquella casa misteriosa, como te dije... y oyeron un ruido... en serio, fue algo muy fuerte... desde entonces lo está pasando fatal y yo en cierto modo también...
- Ya, pero ¿dónde te has comprado esa camisa?



Arche, no hace tanto:

- Enrique, ¡tu hermana está muchísimo más buena que tú!


Pido disculpas a los damnificados.


PD: Información algo adulterada pero basada en hechos reales. Fuente principal: Ramón.
Actualizado el 18/8/05

jueves, 11 de agosto de 2005

Con los días contados

Ya por vergüenza me he dicho de escribir... Porque joder con el Payne... Vale, vale, ¡deja de enterrar mis posts en lo más bajo de la page! He vuelto, maldita sea... Sí, amigos, aquí me tenéis.

Y os preguntaréis dónde demonios he metido el culo estos días... Pues bien, mi culo, al igual que el resto de mi tortuosamente sexy esqueleto ha estado dando tumbos estos días. De aquí para allá, vagando entre papeles, páginas webs informativas, haciendo llamadas de teléfono para archivar datos con los que ni pensaba hasta hace unas semanas... ¿Que qué coño es todo esto? Pues que me voy... me despido... he visto la luz cuando pensaba que los plomos estaban más que fundidos... me cambio de carrera.

Mi rotundo fracaso estudioso ha acabado abriéndome los ojos, haciendo replantearme lo que viene siendo mi dudoso futuro (si es que lo tengo). Dejo atrás ese laberinto estudiantil-sadomasoquista que era la ingeniería técnica en informática de gestión para agarrarme a los tentáculos informativos y comunicativos. Periodísmo o comunicación audiovisual, una de las dos será la elegida, y con la elección diré adiós a mi actualmente simple y cómoda vida. Cambio de ciudad, de ambiente, de círculos. Digo hasta luego a muchas cosas, pero también adiós a otras, y es duro. Aún no he querido pararme a pensar lo que significa en realidad este brusco cambio ni en cómo me puede afectar el mismo. Y cuanto más piense en ello más me deprimiré (claro está... aquí estaré cuando llegue el momento del pañuelo fácil, queridos blogueros). Hoy por hoy tan sólo soy un mar de dudas e información que fluye de un lado para otro y que busca atar los cabos sueltos antes de que llegue la despedida a mi actual chiringuito.

Hasta entonces aquí estaré.

Tengo los días contados... y muchos se alegrarán por ello, claro... Mi cara no es bien recibida en todas las esquinas de esta muchas veces detestada ciudad, y de la que sin embargo ahora aliviaría el peso quitando adjetivos altamente dañinos confesados con fiel periodicidad a lo largo de mi existencia... Dejaré de tocar ciertas manos y rozar ciertas mejillas, empezaréis a olvidarme poco a poco mientras yo no pare de recordar situaciones, imágenes, historias y demás material sentimental... Creedme, puede que sea el gilipolleo peliculero que quieras que no un cambio tan brusco me provoca... pero os voy a echar a todos de menos. Mierda... veo mi bajón a kilómetros... Espero contar con hombros, ojos y oídos dispuestos. Espero teneros. De momento leedme... estas letras son mi llanto y vuestros ojos lectores mi pañuelo.

Adiós, Jaén.
Muy buenas, Madrid.

domingo, 7 de agosto de 2005

Oleaje sufrido

Material oscuro falto de materia gris. Triste historia repleta de inexactas memorias que varían como el viento. Sincero y atento, perdido folios por falta de teclado. Capitolios varios vacíos, este cálido helado. Esta puerta sin pomo..., que no aparta ni al cerrar. Rezo sin religión alguna... aderezo el universo ateo, los agnósticos y la tercera edad.

Sin respetar, apenas leo las críticas líricas de los críticos por malversar. Excluyo por letanía la pecera-ciudad.

Rimo por el hecho de rimar... creo olas con palabras emulando vagamente al mar.

Un día

Sueña con cortes transversales, con sangre brotar a raudales. Sueña con estar lejos, con mirarte en los espejos que despeñan la alegría.

Despierta del letargo de amargura, del cielo oscuro, la tierra pura. Despierta del llanto, del maldito espanto que elude la filosofía.

Acuéstate en su regazo, en sus cuentos de mimos y abrazos. Acuéstate en la luna, en la cama, rememora aquel infierno de risas en tu cuna.

lunes, 25 de julio de 2005

Felicidad en marcos

Define felicidad, hazlo sin palabras, sólo con gestos y ponte a explicar lo que duele conseguirla o lo que gusta sentirla. No se puede. Intenta hacerlo ahora con palabras, imposible de entender si no lo has sentido. No se puede. Intentalo de nuevo con lo que se te ocurra. Te aviso de antemano, no se puede.

La felicidad solo es expresable mediante el brillo de los ojos, las lágrimas o el llanto... claros síntomas de tristeza que se comparten con su antónimo, y que por increible que parezca te hacen sentir de formas radicalmente distintas...

Imagina ahora un cuadro pintado con tu felicidad rodeado por un marco de madera que lo rodea, y no lo deja escapar conteniendo todo lo que allí se encuentre, ¿cómo sería? ¿Blanco, negro o grís...? ¿verde o azul?, ¿Rojo o amarillo?, ¿sería de un color, o dos? ¿de veinte, o de cincuenta? ¿de contables, o infinitos?.

El mío está vacío, ¿y el tuyo?

Tom y Jerry

Qué curioso es esto del amor..., te enamoras de quien no debes o de quien no puedes..., lo haces y te preguntas una y mil veces: "¿Pero porqué?"... la respuesta siempre va humedecida con lágrimas. Intentas pasar página, y la quieres más. Procuras no pensar en ella, y la recuerdas más.

El amor es éso... una persecución constante sobre la que ocurren cosas increibles que nunca pensaste que te ocurrirían. Dices: "No, eso nunca lo haré por nadie, es una estupidez", y sin embargo te traicionas a tí mismo por algo que valoras más incluso que a tí mismo... el sentimiento de amar.

A veces ganas tú, a veces gana tu amor... ¿eres Tom, o Jerry? y dime, ¿recuerdas Annie Hall?

domingo, 24 de julio de 2005

Bruce

Escucho un disco del Boss mientras charlo con gente que no me conoce a través de un cutre chat, a estas horas, dejado de cualquier contacto físico, real... me limito a sumirme más aún en una depresión con cara oculta, emulando a la luna, solo que yo no me siento creciente y reduzco la sensación a una mengüante..., paulatina desaparición que conspira contra mi voluntad y consume los recursos de mi mente y espíritu para envolverlos en una película transparente que se vuelve más opaca a cada vuelta que me da, cubriendome ni de glorias, ni de alegrías... tan solo de pesimismo y tristezas con un aliño de muertes que no se van de la memoria, que aún parecen latir.

sábado, 23 de julio de 2005

Pregunto

¿Podrías explicar con total exactitud la sensación que te produce escuchar esa canción que te conmueve, te deprime o alegra?

Existen distintos tipos de música porque existen distintos tipos de personas. Nadie elige la música que le enternece o le repugna..., es una elección aleatoria, dejada en manos del azar. Siempre en esos momentos de tristeza es un alivio contar con el apoyo incondicional de ésos discos que, originales o no, cantan para ti, saciando tus oídos mientras sientes el hormigueo de quien se emociona. Suma esos Mp3´s que rondan por tu disco duro..., haciéndote vibrar a cada nota que escuchas y te darás cuenta de que te puedes sentir bien, incluso acompañado de quienes ya no están.



I hate myself and i want to die.

jueves, 21 de julio de 2005

Epístola Eva

Pareja sin complejos, complementación mutua. Me acompaña en los momentos duros, cerca de mí..., y presionando mi mano para hacerme saber que está ahí y que puedo contar con ella, siempre tiene la última palabra aunque nunca la haya dicho. Es suave, aunque algo fría, delgada como ninguna, ligera y pequeña. La quiero como nadie la puede querer. La compré, como todo el mundo puede hacer.

Ámala, quiérela, descríbela, tócala, creétela, escúchala, abrázala, llévala, bésala. Cárgala, ciérrala, mírala, dispárala... disfrútala.

domingo, 17 de julio de 2005

Big Chess

Lo has logrado, despues de muchos intentos consigues encontrarla, y es preciosa. Ojos angelicales que suman sensualidad a todo aquello que ve, sonrisa tímida que incita a la búsqueda de un porqué, cuerpo reducido en proporción aderezado todo con sentido del humor y cantidad de pasiones compartidas que te emocionan enormemente... justo igual que a ella. Dedicas horas de conversación y cuando te das cuenta, llevas exceso de amor en el corazón. Reaccionas y das con que todo es imposible. Sonries estúpidamente mientras te fijas en que da otra calada al cigarro mayor de lo habitual... y cuando suelta el humo suspiras, como si existiera algun tipo de vínculo que uniese tus sentimientos su expiración..., desterrando al amor de tu corazón de igual forma que ella lanza desde sus pulmones impurezas de sabor amargo, aceptando la común y vulgar situación del pedestal en el que te encuentras: El peón más triste del ajedrez. La primera pieza en caer..., El trablero rayado que todas pisan.

El mérito de papá

Gracias por traerme al mundo que destruiste, por darme el cobijo que quemaste, por regalarme ese afecto amoratado, por las horas de pesadillas sin dormir. Gracias por las ahogadillas sin piscina... por lo bueno y por lo malo. Gracias, en definitiva por hacerme sentir asi, y lograr que vea que hay otra forma menos humana de hacer las cosas.

Gracias, gracias, gracias...


Te quiero

sábado, 16 de julio de 2005

Hablo de mirar

Esto de enfrentarse a escribir un post cuando no hay nada en concreto sobre lo que hablar... es dificil. La gente demanda nuevos comentarios y eso anima, pero de ahí a ponerse hay tres pueblos. Pues no sé, no sé de lo que hablaros. Y podría tirarme un buen rato hablando de esto, de lo que es el no saber de qué hablar y de cómo pienso rellenar este espacio en blanco exponiendo argumentaciones sobre la nada, la ausencia temática. Puede que tenga para cuatro o cinco lineas más, sí... pero luego qué. Admiro a la gente que saca conversación de donde no la hay, para mí eso es un don. Y muy a menudo carezco de ese don. Tan pronto puedo estar hablando durante horas como quedarme callado en un rincón humedeciendo la lengua. Y me puede pasar en el momento más inesperado o el más inoportuno... a veces viene bien cerrar el pico, otras no tanto. ¿Pánico escénico? Puede ser. Pero nunca le tuve especialmente miedo a una muchedumbre espectante, el diálogo fluye cual riachuelo serpenteante. Es más bien a solas, cuando todo está dicho entre dos personas, se sabe o se intuye lo que pasará. Es en esos momentos cuando el juego de miradas lo es todo. Puedes conocer a una persona tan sólo por los ojos, mantener conversaciones sin abrir la boca. Hay miradas que duran párrafos completos, miradas que se resumirían en una sola frase o miradas que duran toda una vida. Pestañeos que indican comas, guiños que confiesan lo que en situaciones normales sería imposible de definir con palabras... Hablo de mirar. Y a lo tonto tengo un post que dice en mi opinión bastantes verdades, sobre mí y sobre más de uno. Una imagen vale más que mil palabras, dicen... pero sin ojos no habría tales imágenes. Recrearos en las miradas que invitan a diccionario, siempre que me miréis os estaré mirando.

domingo, 3 de julio de 2005

Sí, amigos... cincuenta

El sábado se presentaba como un gran día para evadirme, desconectar de mi último examen y cargar las pilas para el siguiente. "Quedemos...", susurré como una perraca en celo al teléfono, cuando al fin Bayo me lo cogió. Obtuve un "no tengo ganas". Decidí llamar a Juanan, se había hablado de quedar tan sólo unos días antes, nada podía fallar. Obtuve un "está en Alemería", sólo pude contestar un "¡ay!". Pero yo tenía que salir... sólo un ratejo, una cosa light, necesitaba que me diera el aire... Tiré de cantera. Primero pensé en Mochón, pero luego me dije el cada vez más de moda "pues va a ser que no". No me quiere ver ni en pintura, me va a querer ver en la calle... no. Los intentos para que Juan se animara acabaron en fracaso. ¡Ramón! Resultó estar en la feria de un pueblo con unas gogós y otros tantos amiguetes borrachuzos. No... esto no me podía estar pasando... "¿Qué me dices de Jose?" le pregunté a mi espejo cuando la cuchilla se disponía a cortar alguna vena. "¿Desde cuando se trabaja los domingos?" fue la posterior pregunta.

Estaba solo.

Me vino a la mente la que había sido mi solución más aceptable desde tiempos remotos: el cine. Y qué mejor para un fan de Batman que "Batman begins". Sesión golfa. El cine más cercano. Y a tomar por culo. Como siempre llegué tarde, Batman estaba en el Tibet repartiendo hostias y no sabía por qué (que alguien me lo explique). Total, que salí de allí a las tres y pico (manda huevos una sesión golfa a la una). Llamada de mi madre: que dónde estoy y que si me recogen. Pues vale. Bajo a renfe y me pongo a esperar... El ambiente es chungo, quedan cuatro borrachos, tres zorris que se recogen y una marea de taxis en busca de sus clientes. Un grupo que esperaba en la parada de autobuses hace buen uso de uno de esos taxis. Reina el silencio... el coche que no llega... Decido ponerme a dar vueltas, más que nada para evitar posibles "yonkis" sin reloj. Me acerco a la cervecería Gambrinus y me pongo a mirar el suelo en plan autista. Son ya las tres y media, mi pausa estudiosa se prolonga más de la cuenta. Pienso en el tema tres de estructura, si no hubiera salido ya me lo habría estudiado. Pienso ahora en el Live 8, estaba tocando Pink Floyd cuando me fui. Luego imágenes pornográficas... es sábado, qué esperábais. Pero me olvido de todo esto al reparar en que, dentro de un charco, asoma la puntita de lo que parece ser un... ¿billete? "No me jodas, ¿por cinco euros merece la pena pringarse?" me pregunto mientras empiezo a agacharme. "No hay marcha atrás, Marcos". Tiro de la puntita y sale todo un billetazo: cincuenta putos euros. Jeje... Sí, amigos... ¡cincuenta! Eso sí, empapados y recubiertos de una capa negruzca y grasienta. Lo envuelvo en una servilleta que me encuentro de la famosa cervecería y... a la saca. No pasa ni medio minuto cuando llega la caballería.

Rumbo a casa una sonrisa comenzó a cruzar mi cara. Como declarado fan de Tim Burton, la película me había decepcionado comparada con las dos primeras entregas, pero ello no me amargaba en absoluto. Era cincuenta euros más rico. Había merecido la pena salir. Y pese a que una sonrisa, muy a menudo, no es sinónimo de felicidad... creí serlo durante el trayecto. Como decía aquella camiseta: el dinero no da la felicidad, pero joder como quita los nervios.


PD: Ahora el billete reposa sobre mi escritorio, en la sala de rehabilitación. En cuanto publique esto procederé a practicarle los oportunos liftings.

viernes, 1 de julio de 2005

Mucho ruido y pocas nueces

El pachangueo jiennense a veces llega a unos límites impresionantes... Os hablo (de nuevo...) de la biblioteca, amigos. Otro jodido análisis, sí.

Y es que la cosa roza ya cotas insopechadas. No hablo de magreos. Es que hay ruido... mucho, mucho ruido... Ese maldito trajín de personas de un lado para otro, entrando, saliendo, abriendo una pepsi, dejando caer los libros en la mesa... Me cortan el rollo. Esos cuchicheos baratos... hay algunos que ni se cortan y hablan con volumen generoso. ¡Hala! ¡Cachondeo! Sí, amigos... un día incluso el mismísimo coge-libros que hay a la entrada controlando se puso a hablar en plan compadre con una...

El miércoles fui al edificio en cuestión con la sana idea de estudiar un ratejo. Me instalé en la tercera planta, justo a la entrada. Era imposible concentrarse, no pasaban diez segundos sin que desfilara alguien por delante. "Será el sitio", pensé. Así que decidí mudarme a la segunda planta, con los matemáticos y esas cosas. Me metí al fondo, donde pensaba que no llegarían los ruiditos. Pero nada de eso, era exactamente lo mismo, pero con un grado superior de "blablablarerío". Joder, hasta por los codos. Decidí pagarles con su misma moneda y fui a hablar con Mochón y con Cobo, no obtuve represalia alguna. Aburrido y sin poder estudiar, me conecté a internet desde uno de los colapsados ordenatas de la planta (hay que pedir un maldito número para conseguirlo). Más tarde me puse a observar al personal... no estudiaba ni diox. Todos hablaban con todos, cuando no tenían con quien hablar salían a por un café o a rellenar la botella de agua, otros tenían el MP3 puesto, la una revoloteaba buscando un libro, la otra se rascaba la espalda o se enredaba el dedo en el pelo... los que no hacían algo parecido era porque estaban en la cola para pillar ordenador, y... los que no buscaban ordenador se estaban dando el filetazo con la compañera de turno (los amenos frotamientos bibliotequeros, ya sabéis). Un cachondeo. Que por cierto me contagiaron. Y seguramente es que sea así, uno se lo pasa bien, estudia lo que puede y termina con una sensación de plenitud importante: "me he tirado todo el día en la biblioteca... joder, sí... lo he hecho... y estoy orgulloso de ello".

En fin... la vida del estudiante. Lo que ya me parece excesivo es que... al ser verano, todos y todas van con chanclas. Ok. Nunca fui muy partidario de las mismas, pero menos aún en una biblioteca... porque, queridos lectores, ese "clap-clap-clap" cada vez que se da un paso... ese choque con la planta del pie... ese talón percusionista y el posterior golpe seco de la parte trasera de la chancla con el suelo... ese mismo redoble una y otra vez... por todos lados... tenía que tener sanción económica.

miércoles, 29 de junio de 2005

Va de juicios

Cada vez que me levanto noto un terrible dolor en la boca. Y diréis "¿toda la noche dándole a la lengua?". Va a ser que no, amigos, es la jodida muela del juicio.

Es la tercera ya que asoma, y yo me cago en la madre que la trajo. Tengo toda la zona noroeste de la boca inflamada, ello me impide abrirla cuanto quisiera (tampoco es que vaya por ahí abriendo la boca en plan subnormal, pero uno come) y me provoca un poco de jaqueca en esos primeros minutos del día, cuando el mundo está borroso, no sabes dónde estás... si leéis esto ya lo sabréis. El caso es que yo creo que soy muy joven para tener tres malditas muelas de estas. Siempre que oigo hablar de ellas es por comentarios de abuelillos o gente entrada ya en edad... ¿será que la vida me está dando ya pasaporte? ¿estoy apuntalando más clavos de la cuenta en mi ataúd? Es inquietante...

Sólo espero que esto sea momentáneo y que no duela tanto como en anteriores ocasiones. Nunca se sabe con la muela del juicio... Yo, personalmente, es que creo que estoy perdiendo el juicio. Tanto puto examen y tanta emoción sobresaturada me afecta psíquicamente y ha acabado manifestándose en forma de muela... el juzgado es mi boca... mi yo me demanda, me lleva a juicio por tanto delirio... Pero creedme, soy inocente... me buscaré una buena lengua como abogado.

domingo, 26 de junio de 2005

Frotamientos bibliotequeros

Hay una cosa que me las toca ahí bien... un fenómeno que no deja de asombrarme... Os pondré en situación:

Entro en la biblioteca, el jueves por ejemplo. Pasa todos los días, pero digamos ése. Maldita sea, cualquier día, amigos. Bien. El caso es que entro allí con la sana intención de estudiar, y siempre está la típica parejita que se empieza a acaramelar... y también los hay que no se quedan en el juego de ojos ni la caricia mejillosa (de mejilla), sino que van al mejillón. Manoseos y más manoseos mientras yo trato de hallar la solución de un ejercicio matemático. Vamos, no me jodas. ¿Qué váis a la biblioteca a meteros mano? Una manera barata de rebozarnos a los allí presentes que ellos sí que mojan. Que... sí, puede que suspendan, porque en lugar de aprenderse las bases de la economía moderna están comiéndose la base en plan moderno, pero que les quiten lo bailao. "Ok", te dicen, "esta mañana puede que haya suspendido, pero el almejón que me comeré esta noche no se lo salta un galgo".

Se mira pero no se toca... no se toca un libro, claro, porque lo que no son libros... Hacen manitas, se comen la oreja, hay tocamiento furtivo de pierna bajo las mesas, lengüetazos aislados que llegan a salpicar incluso... miradas enamoradizas, acurrucamientos, calor humano. Todo vale con tal de no estudiar y dar por saco al prójimo dejando oler el suave aroma a filete recien hecho. Vuelta y vuelta. La biblioteca se está convirtiendo en el motel de carretera del universitario, pronto instalarán camas en la sección de "trabajo en grupo".

Pero tranquilos. Mientras tanto, un puñado de estudiantes (también en celo) seguiremos practicando el estudio (o intento del mismo) en ese fabuloso lugar ante el espectáculo parejero, y, como siempre, sin descuidar el ambiente entre enunciado y enunciado. En materia bibliotecosa uno nunca supo aprovechar el tiempo... ni dejó de ser un voyeur...

miércoles, 15 de junio de 2005

Abre los ojos

Cuando te despiertas, el mundo está borroso, no sabes donde estás, no caes en la cuenta de nada en absoluto, en esos segundos en que la vista juega contigo, eres alguien que no recuerda, que no piensa... hasta que lo hace, dejando pasar toda la información de golpe, sin pausar un instante...
Algunas veces te agobias, pensando en que hay algo importante que hacer, o te preocupas por como te saldrá todo lo planeado, otras, simplemente, pasas de todo hasta que tomas un café para espabilarte.

Tu vida comienza tras esos segundos, cada dia.
Y cada dia mueres.



[Payne´s mind]

martes, 14 de junio de 2005

Sonríe

Piensas que el mundo es una joya que está aún por descubrir, que esos sueños rotos que aún no están compuestos, se haran realidad pronto. Acabas harto de que haya tanta mierda rodeando tu cabeza, rondando tus problemas que se agravan al pensarlo. No dejas de lado los vicios que te matan, porque piensas que no mandan. Te agobias al leer en el periódico más tristezas que no dejan de suceder, te das cuenta en tus sueños de que esto no es vivir. Pero te engañas, te cuentas tus mentiras y te dejas llevar por lo que te ordenan. Estas deprimido, hundido en la miseria?, no pasa nada. Una foto?, Sonríe.



[Payne´s mind].

domingo, 12 de junio de 2005

Tan tarde y tan lejos

Hay ocasiones en las que te puedes dar cuenta de la soledad en la que te ves envuelto con gestos simples, automáticos. Quizás no caigas en la cuenta de ello hasta que, un día, a punto de repetir ese gesto delator, te das cuenta de lo que implica y te deprimes una vez más, solo que, en esta ocasión, caes más hondo en el hoyo del que pretendías escapar.

De cuando éramos dos

El silencio dibujado con la pluma en su mano mientras esbozaba trazos parecidos a palabras era diario, como quien realiza un ritual sagrado que no perdona las faltas, las ausencias. Pero en ocasiones suceden excepciones inevitables, y su pluma se despidió de cualquier vida útil extendiendo una sangrienta mancha negra sobre el pálido folio.
A cambio de pronunciar mi nombre entre pucheros, ayudé a reanimar el agotado espíritu de su Espada del Poeta sin respuesta alguna. Desistiendo ya de tal tarea, me fijo. Una mueca de dolor aderezada con alguna lágrima furtiva.


Un lo siento entre abrazos y besos, un te quiero que no dudaba en corresponder, una mentira, que rompe siempre el corazón.

viernes, 10 de junio de 2005

¿No os pasa?

No sé qué hacer... Me ha vuelto a pasar cuando he leído el nuevo post de mi querido Peine (espero que me deje faltarle al respeto los primeros días), no he podido evitar leer el final antes de tiempo. En serio... he leído el título y a continuación "muero". Es que no he podido evitarlo, mis ojos han ido directos al final, habría sido una tortura intentar leerlo y controlarme para no pecar y ver cómo acaba... Me pasa con todo. Con las revistas, las noticias de los periódicos, algunos smses... Cuando leo un libro igual... no puedo evitar irme a la última página y leer la última frase o palabra... una auténtica putada en mi opinión, aunque siempre pienso que para cuando llegue al final del libro no me acordaré de cómo acababa. Total, una frase aislada nunca dice nada, y menos una palabra. Pero es que cuando me he podido controlar y he llegado al final de un libro, me he visto negro para evitar leer el final de la página... No sé si me explico... A ver, página 374, la penúltima de la novela... ya estoy nervioso... paso la hoja y... ¡ahí está! ¡la última página! Llevo 374 jodidas páginas intentando no caer en la tentación de leer la última frase (me felicito) y ahora la tengo enfrente de mis narices, gran emoción... pero, maldita sea, tengo un par de párrafos antes de llegar... así que trato de tapar lo último con la mano o con lo primero que pille... Un sin vivir, pero a menudo lo consigo y termino el libro sin saber el final. Otras veces me desespero a mitad y lo miro. Incluso hay algunos libros que, como sé que nunca los leeré, los cojo y me leo el final... En fin, leer para creer.

jueves, 9 de junio de 2005

A estas alturas

¿Quien piensa en el final de cualquier historia cuando empieza? La espesa niebla por doquier comienza a destrozar los pensamientos y creencias, a sollozar por las esquinas, por las experiencias, a romper con lo soñado, lo perdido, lo extrañado y lo que pido. No penseis que lo que veis es siempre pantomima, soñad con que lo sea... grabadas queden palabras parecidas en la cima de la mente de los entes que predican la alegria, que juegan con la tristeza alabando la pereza de la pomposidad. Y a estas alturas..., muero.

lunes, 6 de junio de 2005

Único intento

En algún lugar he debido dejarme olvidada
mi malograda conciencia,
he de salir de este rol monosilábico,
la gente no tiene tanta paciencia...

Me enfrento a nuevos cambios de destino,
quizás aún no estoy preparado.
He visto a más de uno caer rodando
por el mismo tejado.

Único intento
para salir del cuento,
dondequiera que estés
agárrame cuando cuente tres...

Y si aún te estás planteando el definirte
por uno u otro bando,
pese a lo que parezca a simple vista...
no voy solo cuando ando.

Trataré de dejar de hacerme el duro,
no soy ninguna estrella de cine.
No puedo ocultar tras mis facciones
el miedo a que se avecine

el único intento
para salir del cuento,
dondequiera que estés
agárrame cuando cuente tres...

Nuestro único intento
para salir del cuento,
dondequiera que estés
agárrame cuando llegue a tres.

domingo, 5 de junio de 2005

Tranquilo Marcos, que lo explico

Como en cualquier historia, existen personajes con los que te sientes más o menos identificado, con los que sientes algún tipo de vinculo especial porque, en cierto modo, tú hubieras actuado de manera parecida, o incluso igual a la de dicho personaje.
En mi caso, uno de esos personajes que marcan es Max Payne (amen de algun otro, como el entrañable Kurt), cine negro en un videojuego que cuenta la historia de alguien que se ve sumido en un agujero negro que no hace más que aspirar la mierda cercana, sufriendo las muertes de su esposa y su hija, lo que le llevará a una espiral decreciente de odio y sufrimiento cada vez más agudos, pero que acepta poco a poco. Para entenderlo..., hay que verlo.

En fin, supongo que asi quedará explicado por los restos, simplemente comentar, amigo peinoso, que el nombre es un juego de palabras en inglés Max Payne-->Max Pain, es decir, Máximo Dolor.

Un abrazo

sábado, 4 de junio de 2005

No soy yo

Todo aquel que haya pasado por esta sección conocerá al muy apreciado amigo Marcos, webmaster de esta, nuestra web. Como presentación en sociedad Bloggera, tan solo explicar que el nombre que he elegido (Payne), nada tiene que ver con un peine, no... esa gracia ya me la han hecho (Marcos, un abrazo). El nombre en cuestión tiene una historia con la que me siento identificado en cierto modo..., y dado que aqui en el blog yo no soy yo, como en la vida a veces tampoco lo soy, y como vosotros sereis comprensivos, intantareis cogerme cariño. Dejadme soñar con ello.

Un cordialisimo saludo a todos, (menos a Nacho, al que guardo un profundo rencor)

martes, 31 de mayo de 2005

Matemáticas

Desde que era un niño me han enseñado que todos o casi todos los problemas tienen solución. Puede que eso tenga alguna aplicación dentro del mundo de las matemáticas, pero no dentro del mío...

Con el tiempo me han ido surgiendo una serie de problemas en la vida para los cuales me ha resultado imposible hallar una solución. ¿Y qué hago en esos casos? Archivo el problema y a otra cosa, mariposa... Pero no. Ahora no. No quiero dejar mis problemas sin solución, me niego a no tratar de explorar hasta la última de las posibilidades que pueden hacer que todo cobre sentido. Hoy día no me rindo tan fácilmente como antes. Al menos no ante cualquier adversidad.

Quizás el verdadero inconveniente a la hora de resolver un problema no sea el proceso empleado para ello, sino que puede que se encuentre en el propio enunciado. A veces no conocemos la raíz del problema. Actuamos tan mecánicamente que no nos damos cuenta de que unas palabras pesan más que otras. Emborronamos el enunciado, lo encriptamos... y luego tiramos de la cadena. Éste es mi caso. Muchas veces no presto atención a lo que digo, me dejo condicionar por las circunstancias, no me escucho... soy mi propia marioneta... Dicto mal el enunciado.

He decidido no abandonar estos problemas, ni sustituirlos, ni voy a restarles un ápice de importancia. Voy a tratar de enmendar los errores, y a evitar repetirlos: voy a traducir los enunciados y a actuar en consecuencia, nada de ir a lo loco. Siempre he creído que lo malo de equivocarse no es el hecho en sí de hacerlo, sino el no saber reconocer tus errores. Tengo suficiente capacidad como para asumir dichos errores y la fé necesaria para saber que se pueden arreglar. Se trata de una simple ecuación de segundo grado, he de despejar equis para llegar a las soluciones... Y cuando crea que no tiene soluciones, tiraré de los números imaginarios (I) antes que quedarme de brazos cruzados...

miércoles, 25 de mayo de 2005

Mudanza

Ya tenía yo ganas de mandar a tomar por saco el weblog que teníamos alojado en "Blogia"... Para cuatro post que dejo siempre que intentaba entrar tardaba cuatro siglos en cargar (a veces ni se cargaba y daba error). Así que el otro día decidí investigar para ver cuál era el blog más fiable de la red, y di con Blogger, mi actual hogar. Aporta muchas más opciones y da más facilidades a la hora de gestionar el blog, amén de que no tarda casi nada al cargar. La pena es que no se organiza en temas, va todo a saco... eso y que no tiene ni buscador ni calendario... ¿pero qué importa? Yo creo que es "más mejor" en líneas generales, así que... bienvenidos al nuevo blog de SDA.

Para esta nueva etapa he suprimido finalmente a Bayo como colaborador (vamos, que tenía de colaborador lo que yo de cura), así que todos los posts a partir de ahora serán míos a no ser que se indique lo contrario en los mismos. Trataré de actualizar más a menudo... (¡sí, claro!)... Permitidme unos días de pruebas, que aún me estoy familiarizando con el blogger este... ¡Qué bonitos son los estrenos! ¿Cómo dejo las paredes? ¿Lisas o con gotelé?

Me voy a ver qué se cuenta el Juanma Bajo Ulloa... Un abrazo, blogeros.

miércoles, 18 de mayo de 2005

Mis dos últimos sueños

Sueño número uno:

Permanezco antento a Antonio Mercero, el cual me está enseñando a tocar con el piano la melodía de "Farmácia de Guardia"... Tin, tirín, tin, tin, tin, tin, tin, tiiiiiin...


De este hace hace ya algunas semanas, pero me pareció mi sueño más original en mucho tiempo...



Sueño número dos:

Estamos mi padre y yo, sentados, triturando unas verduras en una especie de molinillo manual. El puré cae en un plato y a continuación nos poníamos a comer.


Este fue del fin de semana pasado. Mientras soñaban conmigo yo soñe esta puta mierda.

jueves, 12 de mayo de 2005

Una bonita historia

¿Os he contado alguna vez la de Vigalondo? ¿No? Vamos, amigos, venid aquí, acercáos a la lumbre... que la historia de hoy tiene miga...

Como viene siendo habitual, mi viaje de vuelta a Jaén se vio cancelado unas horas debido a mi ineptitud a la hora de ser puntual... Perdí el jodido tren de vuelta, sí (¿a las 9 de la mañana? No son horas), pero gané la historia que ahora os relato... El caso es que ya que estaba en Madrid, decidí no perder las siguientes cinco horas hasta el próximo tren y adentrarme en la Gran Vía madrileña en busca de diversión potable...

Pisé el suelo de la Fnac con la intención de pasarme allí mis famosas cinco horas. Me metí en la sección de cámaras digitales y atosigué a preguntas a todos los encargados. Me fui a discos y estuve tentado a comprarme algún original de Elliott Smith, pero a esas alturas del mes no me quedaba ni la tela de los bolsillos, así que me quedé con las ganas y subí a la sección de libros. Pude estarme fácilmente dos horas leyendo un poco de aquí... un poco de allá... en su mayoría libros sobre cine. Visité varias de las páginas del recientemente público diario de Kurt Cobain (comprobando que realmente estaba podrido) y mi última media hora estuvo dedicada al primer capítulo de Crónicas: Volumen uno, la autobiografía de Bob Dylan que caerá en mis manos tras mis correspondientes suspensos del verano... Pero al grano, me dolían los pies, así que decidí emigrar, las cámaras de la Fnac se empezaban a hartar de mi cara...

Salí de Callao y tiré todo tieso por la Gran Vía: destino Madrid Rock. Había oído por boca de Mochón que estaban de liquidación, así que penesé "quizás pueda hacer algo con mis veinticinco centimos". Una vez allí comprobé que había poco de todo y mucho de nada. Eso sí, el desorden y la aleatoriedad reinaba en el ambiente. Todo estaba manga por hombro menos una estantería dedicada por completo a "Queen". Pensé "hasta aquí hemos llegado, me voy", pero antes de salir reparé en que había una planta baja de DVD's... bajé. Y en el rellano me encontre con un personaje cuya cara me era bastante familiar... Me quedé mirando sus rizos y esa sonrisa tan suya... Se fijó en mí y transcurrieron unos segundos de miradas cómplices... yo en plan "¿dónde le he podido ver?" y él en plan "¿irá a sacar una pistola?". Finalmente entré en acción: le tendí la mano y durante el estrechamiento entoné:

MARCOS

Te conozco, sí... no me sé tu nombre pero he visto tu corto... ¡muy bueno!

NACHO

Gracias, gracias... (entre sonrisas).

MARCOS

¡Y el otro día te vi en Crónicas Marcianas!

NACHO

¿Sí? Llevaba un sueño yo...

MARCOS

Esto... Muy bueno lo que hiciste con las manos cuando leían tu nominación en los Oscars... (los dos empezamos a reírnos).

NACHO

Jeje, sí... Fue mi momento Chiquito... Jooohhooolll...

MARCOS

¡Bueno, hasta otra!

NACHO

¡Adiós!


Y se fue por un lado y yo por otro... He de reconocer que pareció asombrado de que lo reconociera (¡más asombrado estaba yo por lo mismo!) y que a simple vista le gustó bastante. Es un cachondo y esa es la verdad. Más tarde me enteré de su nombre, Nacho Vilagondo, el nominado al Oscar por su corto "7:35 de la mañana". Obtuve total información visitando su cuidada página "www.nachovigalondo.com", en la que se encuentran todos sus interesantes cortos y un blog jachondísimo en el que relata sus peripecias. Os lo recomiendo.





¿Qué más decir de aquel día? Mi tiempo se agotó y volví a la estación de Atocha cargado con mi maleta (la cual pesaba, de nuevo, menos que al subir). Me esperaba la cruda realidad...

viernes, 22 de abril de 2005

Sin noticias de Juanan

¿Os acordáis de aquel tipo de la beca de Erasmus? Aquel que se fue a descubrir mundo, sí... el de la perilla. Exacto. ¿Qué fué de él? Prometió escribir alguna historieja en el foro y... quitando su memorable actuación en el subforo de encabronamientos sospechosos... no hay noticias de Él (le doy el toque bíblico, pa que no se me queje). Pese a que aquí no se mete ni diox (seguimos con el tema bíblico), aprovecho para reclamar de nuevo su figura por estos campos sospechosos. Me consta que de tiempo va sobrado para dedicar unos minutos a su foro favorito, ahí está su religiosa visita diaria a SDA para reafirmarme en mi teoría... Bien, pasemos al cara a cara.

Salvo tumores de última hora, espero que sigas vivo, Juanan, y que te vaya bien. Ya hice mi primera visita al que considero mi segundo hogar: tu casa (duración aproximada entre treinta minutos y tres cuartos de hora) y estoy preparando la segunda (esta vez con comida de por medio, según afirmaciones amparescas). Procederé al habitual registro de tu cuarto y a empaparme de la sabiduría de tu hermano en esos temas humo-rísticos. Es todo por ahora.

Ah... El miércoles (creo) Mochón me invitó a acompañarle a ver una obra de teatro y no fui... Y ayer me propuso ir a una conferencia sobre astrología pero pasé y me fui a patita a mi casa oyendo música... Si a todo esto le sumamos mi anterior rechazo al viaje a Granada a ver a Alan Parsons y que el otro día hubo encuentros con directores y también pasé de ir... ¿Qué me está pasando? ¿A qué se debe mi nefasta actitud? Ni yo me entiendo. Hace un tiempo habría dicho que sí sin dudarlo a todos y cada uno de esos planes. Quizás escribo todo esto para luego leerlo y sacar mis conclusiones... Creo que estoy pasando una especie de conflicto interior. Respiro tensión asocial. Una etapa más, pero es desconcertante.

martes, 19 de abril de 2005

Kiki en los tribunales

Revivamos esto un poco...

Me hallaba yo paseando tranquilamente con Juanete a la luz de la luna por la zona de Renfe y un sábado (fíjate tú) cuando me encontré con Kiki... Hacía ya algunos siglos que no hablábamos y el reencuentro fue mágico. Estuvimos hablando de humos y del proceso mediante el cual se llega a expulsarlos por la boca... me entendéis. El caso es que unos canutos más tarde el tema SDA salió en la conversación y sólo un par de papelinas más allá Kiki me hizo la siguiente revelación: le estaba haciendo cara a la justicia.

Sí, amigos, nuestro Kiki está metido en líos... pero no nos alarmemos, el tráfico de drogas no tiene nada que ver, esta vez son asuntos "interneteros". En concreto una serie de facturas de elevado alcance eurístico habían sido rotas en dos y tiradas a la papelera sin mayor dificultad, el tiempo ha pasado y la deuda ahora asciende a cotas insospechadas (vamos, que no me acuerdo cuánto me dijo). Y... ¿qué hace nuestro Quique favorito ante tal descaro? Responder con una dosis doble del mismo, ¡nos ha jodido!

Según sus palabras no piensa, de momento, hacer frente a la deuda. Pero... ¿qué pasará cuando su compañía se harte de proporcionarle internet de manera gratuíta? ¿Qué pasará cuando le llamen a juicio? Todo esto y mucho más espero que sea relatado por Kiki in person, el cual ha prometido nuevas visitas en SDA en breve si le deja la justicia... mientras, continúa ocupado siendo un fuera de la ley.

PD: Mi consejo es que alegues trastorno de personalidad múltiple y revisites "Las dos caras de la verdad"...

lunes, 21 de febrero de 2005

Pasaporte a la perdición

Espero el autobús
Dijeron que sería azul
El punto y final
La estupidez, entra en diagonal
Debí dejarlo ver pasar

Pero ahora la razón
Guía más que el corazón
¿Es este el fin?
La maleta pesa menos que al venir
Debí dejarme algo allí

Me quedé sin responder
Sin la guinda del pastel
Sin razón...
La estupidez viaja en un sillón
Con pasaporte a la perdición
Debí dejarme el corazón

domingo, 13 de febrero de 2005

El robo más grande jamás contado *

Todos menos Juan...

Nos proponíamos pasar una relajada velada
Algo sencillo, sin llegar a la mamada
Que si Johnnie por aquí, que si Medi por allá
El uno en el estómago y el otro en moto va
Todos estuvimos correctos, puntazo asegurado
Tragos directos y algún que otro pecado
Incluso el segurata la riña nos echó
Y Cobo cagándose en la madre que lo parió.
Pero tras besos, risas, caricias y arañazos
Hubo tiempo para unir algunos lazos...
Cayó un sandevid importado
¿Quién sabe dónde lo había encontrado?
Medina pide moto, espérate un poco
Antes comprueba el casco p'al coco
Y despidiendo al grandioso Cobo junto a la fuente
Juanan y yo bajamos el puente
Hacia nuestra jubilación anticipada
Pero con Jose y Esther nos topamos en la calzada
¿Entradas para Bariloche? ¡Tengo dos, compañero!
¡Bajemos los cuatro, y sin ningún pero!
Chistes se amontonan antes de llegar
"Los Bits de Juanete me voy a tragar"
Afirma Juanan, ojos desorbitados
Al comprobar que hay zorris por todos lados.
Nos amoldamos rápido en una barra
Mirando a una gogó que no es muy guarra
Su tripita anuncia revolcones variopintos
Para ella en esta noche seríamos los quintos...
Pero reparamos en la posición de mi abrigo
¡Es hora de recoger el trigo!
Y vaya cosecha, querido Juan "Antoño"
Fuimos a elegir el mejor coño.

Así que nos vamos ¿Para qué seguir?
Lo más importante ahora es vivir
A partes iguales, como en los tiempos viejos
Pero eso ahora queda muy lejos
Casi tanto como Tarragona
Será mejor pasar la fregona...

Amigos, cada mochuelo a su olivo
Olvidad mi comportamiento algo esquivo
Me reservo el derecho a disfrutar el momento
Juanan, llámame otra vez, que yo te cuento...



* Publicado originalmente en el Foro Oficial SDA el 9/05/2004 a las 06:03 bajo el nombre de Marcos -> El webmaster consonante.

lunes, 31 de enero de 2005

Corazones errantes

Estaba yo buscando
la inspiración cuando con tu sombra me topé,
tu cuerpo iba andando
al son de una música en inglés…
Mis músculos huyeron
y un rayo de luz me cegó,
yo estaba bajo cero
y tu escote al fin me despertó.

Cuando me preguntaste
si por la zona había algún corazón
pensé que no iba a hablarte,
no tengo mucho uso de razón…

Entonces tu mirada
era ahora mi coartada,
mi tren express.
Llegamos a las manos,
las palabras las dejamos
para después.

Podría pasarme el día
observando tu pausado envejecer,
pensé que ya eras mía...
y cuando iba a tocarte empecé
a ver todo más claro,
a buscar otro motivo para vivir
que no fuera el pecado…
El mundo no está hecho para mí.

Cuando me preguntaste
si por la zona había algún corazón
pensé que no iba a hablarte,
no tengo mucho uso de razón…

Ahora sólo esquivo,
a veces me contradigo,
¿es el final?
Ando por la calle errante,
pero miro hacia adelante,
no hay marcha atrás.

lunes, 24 de enero de 2005

Calendario

Despierta del sueño y empieza a llorar.
Los días grises son como las olas del mar,
nunca cesan y borran de la arena
nuestros nombres… son su cena.

Intentar entenderlo y armarte de valor,
decir la verdad podría ser la solución peor.
¿Está el amor sobrevalorado?
Nunca pude dejarlo a un lado.

Y si es el tiempo
quien lo deteriora todo,
quien nos arruga y deforma
y nos pone un apodo,
si está todo escrito
y el jugo de la pasión
se agota cuando deja
de latir un corazón…

¿Por qué seguir con los dedos cruzados
empeñando el futuro a la suerte de unos dados?
Atraviesan mi carne como espadas
las agujas de un reloj bien afiladas.

Quizás lo racional ya no está de moda.
Quizás todos ríen el día de su boda
porque tratan de ocultar tras sus dientes la angustia
de saber que otra flor pasa a estar mustia.

miércoles, 12 de enero de 2005

El baile de fin de curso

En el baño
se viste,
su madre ayuda con el vestido.
Este año
ha sido triste,
muchos trenes se han perdido.

Se mira al espejo...
Qué precioso reflejo.

Ahora pinta
sus uñas,
Las deja secar en la ventana.
"¿Es la quinta
vez que empuñas
ese bolso de tu hermana?".

Su padre siempre ayuda
con la frase más sesuda.

Pero ella sabe
que cuando todo acabe...
Podrá volar,
no pertenecerá a nadie.
Podrá soñar,
pertenecerá al aire.

En la fiesta
la gente
baila y bebe, nadie llora.
Algo apesta,
no se divierte.
Ella piensa que es la hora.

De huir de la sala
tan rápido como una bala.

En los servicios
de las chicas
sólo hay libre un retrete.
Pocos vicios
de niñas ricas.
Poco saca y poco mete.

Pensó sin apenas
miedo a cortar sus venas.

Pero ella sabe
que cuando todo acabe...
Podrá volar,
no pertenecerá a nadie.
Podrá soñar,
pertenecerá al aire.

Pronto llegan
las camillas,
la sangre cubre todo el suelo.
Mientras friegan,
las cotillas
sienten una brisa en su pelo.

Peor pudo haber sido
si hubiera sobrevivido.

miércoles, 24 de noviembre de 2004

Lo mío con las lentillas - Vol.3

Ha sido una matanza. Sodoma y gomera óptica. Una jodida carnicería.

Entré a la sala a oscuras, poco a poco se fueron encendiendo las luces... Me aguardaba una silla junto al espejo y un par de paquetes de lentillas... El bata-blanca me da unas instrucciones para que no me saque los ojos sin querer y me deja solo con el marrón... Y qué cojones marrón... La cosa ha sido negra. Muy negra...

No exagero cuando digo que he podido intentar ponerme el plástico ese en el ojo derecho unas sesenta veces fácilmente... La cosa no quería ajustarse, mi ojo no se fiaba de mí (hace bien) y mi dedo avanzaba siempre tembloroso. El ojo ha quedado para el arrastre, pero a los 12 minutos de intentos lo he conseguido. Tocaba el turno del izquierdo... Yo pensaba que ya iba a estar fácil la cosa, el izquierdo nunca me había dado problemas... Y un cuerno. No había manera. Veinte minutos y yo con la jodida lentilla en el dedo (que por cierto, se men ha caído por todos sitios en el proceso). He llegado a jurar en hebreo, a cagarme en todo lo cagable: en diox, la virgen, jesucristo, los pastorcillos, la madre que los parió a todos... Pero al final lo he conseguido. ¿Total? Una media hora larga para ponerme las dos cosas esas. Media hora de toquetéos ojeales (que no tocamientos impuros), llantos (a veces de impotencia) y demás familia... Todo para estar media hora con ellas y luego quitármelas. Pero aún quedaba chicha y carne en el asador...

A mi vuelta me digo "tú tranquilo, para quitarlas siempre es pan comido". Veo al bata-blanca. "Hola", "¿tú qué pasa?", "nada, bien, ya casi no me molestan, aunque voy llorando por la calle", "¿desafortunado en amores, eh?", "¿tú qué pasa?", "nada, hombre, tú tranquilo, para quitarlas siempre es pan comido". Me siento y empiezo a darle al asunto (a quitarme las lentillas, no penséis obscenidades). Y el pan, en efecto, se come, pero las lentillas siguen en mis malditos ojos... Tras cuatro barras de pan al fin consigo quitarme una, y sufro de lo lindo para sacar la otra... ¿Total? Unos veinte minutos. Algo menos que para ponerlas, pero me parece más dificil esto de quitarlas... Andar toqueteando el ojo en plan estrujamiento... Me daban arcadas ojerosas (no sé lo que es, consultad la enciclopedia).

Y... Bueno, el tema de mañana es el mismo. A ver si ya le voy cogiendo más práctica al asunto, que a este paso me veo sin ojos en un par de semanas... (Atención: inicio del chiste escatológico) Menos mal que el ojete lo tengo graduado (fin del chiste escatológico).

Lo mío con las lentillas - Vol.2

Muchachos, hoy la cosa ha sido bien sencilla (desde un primer momento no dudé que tuviera la mayor dificultad).

Y tras chistes privados como el anterior paso al relato: Los doce intentos necesarios del día de ayer para que se pusiera la cosa en el ojo derecho hoy se han reducido a tres (en ambos). Me voy superando, sí.

Después he tenido las dos o tres horas de adaptación. Hoy las he notado menos, aunque he de decir que el ojo izquierdo me va perfecto para el asunto, no noto casi nada, mientras que en el derecho me raspa un poco... meras tendencias políticas. Al igual que ayer, de cerca sigo viendo regular con las lentillas puestas llegando a causar un ligero mareo..., sin embargo de lejos veo perfecto, y la cosa de momento compresa (:p).

A la hora de quitármelas, el bata-blanca lo ha conseguido a la primera y ha entonado un "tienes los ojos muy sensibles". Ya sabéis, amigas, soy un tipo sensible... Hoy pocas lágrimas se derramaron, pero ponedme "My family" y os asombraréis ante el espectáculo.

Y eso es todo por hoy. Volví a mis detestadas gafas y a otra cosa. Mañana por lo visto me toca ponérmelas y quitármelas por mí mismo... Va a ser una jodida carnicería, amigos... ¡Santa Madonna!... Malditas sean mis córneas.

lunes, 22 de noviembre de 2004

Lo mío con las lentillas - Vol.1

Esta mañana experimenté por primera vez cómo me tocaban los... ojos (en ese aspecto era virgen).

De repente veía un dedo acercándose peligroso a mi retina... Y claro, el ojo tiende a cerrarse cuando algún individuo hurga en él... Juanan, debiste avisarme de lo incómodo del asunto... (Atención: inicio del chiste negro) Joder, ha habido funerales en los que he llorado menos (fin del chiste negro). Sobre todo en mi ojo derecho la cosa ha sido mortal... Unos lagrimones... Pero al fin ha logrado el tipejo colocarme los plásticos esos.

He de decir que transcurridos los primeros cinco minutos ya empezaba a merecer la pene. Es una gozada eso de verlo todo claro sin necesidad de gafas, :p. Luego para sacarlas la cosa ha sido mucho más fácil, cuestión de segundos.

Por cierto, Juanan, ¿tus lentillas de qué tipo son? De usar y tirar, de las mensuales, de las rígidas... Qué tonterías digo, tú contestando aquí... Va a ser que no.

En la óptica me han citado para la tarde de mañana. Os seguiré informando sobre tan apasionante asunto... ¿Acaso tenéis algo mejor que hacer antes que leer esto? Bah!

viernes, 19 de noviembre de 2004

Adictos al café (invitada especial: Marina)





Como viene pasando esta semana, quedo con Juan a las 5.30 para irnos a la biblioteca a estudiar después de mi clase... El caso es que la idea es buena, pero otra cosa es conseguirlo... Y más cuando eres un adicto al café.

Unos lo son a la cocaína, otros lo son a esnifar pegamento, incluso algunos al sexo. En efecto, Juan y yo nos declaramos adictos al café (lo del sexo está en proceso). Pero no sólo al café, sino al resto de mezclas presentes en todas las maquinitas esas de café que están repartidas por la universidad. Ya puede ser café solo, capuccino, capuccino con chocolate, chocolate, chocolate con leche, todo con azúcar, sin azúcar, no olvidemos el té... Diox, un día hasta nos pediremos leche sola... Pero es que es irresistible. Tienes una moneda de 50 céntimos en el bolsillo... La ranura de la maquinita te llama desde lejos... La cola de gente que tiene simpre será por algo... El caso es que allí estamos nosotros, aguardando para meter nuestras monedas. Nos conocemos ya unas seis cafeteras distintas, cada día cae un mínimo de dos cafés y siempre en distintos sitios... Es una jodida enfermedad. La gente nos saluda por la calle y siempre tenemos un vasito de plástico en la mano o una cuchara en la boca. Cuando Mochón sale de clase siempre nos pilla echándole una moneda a la máquina. Al despedirnos de la gente decimos "venga, que nosotros nos vamos a por un café". Mientras estamos estudiando en la biblioteca dejamos los ejercicios a medias para irnos a por un café. Cuando no sabemos qué hacer nos miramos y decimos "¿te hace un café?". Realmente asombroso. Si algún día no nos encontráis por la zona acudid a la máquina más cercana.

Cafeses aparte, como dato histórico diré que me encontré con Luis Carlos, antiguo compañero al que no veía desde hacía unos cuatro años... Y aparte de todo esto, hoy estuvimos en la biblioteca con Mochón (mmm... al cual envidio por sus prácticas con "Rafi"). Debo citar la coña bayera, ha estado bastante bien: estamos en la cuarta, nos montamos en el ascensor, Juan le da para que baje supuestamente a la panta baja (donde quería ir Moco), pero Neto no lo resiste y le da a la tercera, cuando el autobús (ahora llamo así a los ascensores) para Mochón se baja, se da cuenta de que no está en la planta baja, se gira para volver al autobús y ya se han cerrado las puertas. Descojone dentro.

Pero Mochón se las piró, así que recurrimos a la tercera planta y tomamos asiento en los ordenadores... Allí nos encontramos un ¡DIARIO! Mmm... Diox... Le digo raudo y veloz a Juan que lo meta en su carpeta, cosa que él no duda. Segundos después comprobamos que ¡Marina está a mi derecha! Resulta que está buscando pages con teléfonos para apuntarse a castings cinematográficos. Algún día bOqUE Producciones le dará el papel de su vida, no dudéis en ese aspecto. Comprobamos que en una película porno se cobrarían unos 2.000 leuros por participar en una escena (los tres dudamos sobre presentarnos a ese casting). El caso es que le regalamos a Marina el diario para que pueda apuntar los teléfonos de los castings... xD. El diario era de una tal Agatha (si quiere recuperarlo, pásese por recepción) y parecía que era extranjera. Llegamos a la conclusión de que es una "erasmusera". El caso es que a caballo regalao no se le mira el diente. Total, que a diario encontrao no se le busca el dueño.

Nos despedimos de Marina y acudimos a la parada del bus. No hay tiempo para otro café, pero mañana será otro día... ¿Os hace un café?

martes, 9 de noviembre de 2004

Sin anestesia, por favor




DOCTOR
Ya puede quitarse la bata. Túmbese y póngase cómodo, esto va para rato...

PACIENTE
¿Aquí?

DOCTOR
Sí.

PACIENTE

Ya está.

DOCTOR
Bien, vamos allá...

PACIENTE
Sin anestesia, por favor.

DOCTOR
¿Cómo dice?

PACIENTE
He dicho sin anestesia, por favor.

DOCTOR
Ya... ¿Sin anestesia? ¿Pero...?

PACIENTE
Sí.

DOCTOR
Pero...

PACIENTE
Ya me ha oído...

DOCTOR
Nunca... En veinte años ejerciendo... ¿Sabe lo que...? ¿Está usted loco?

PACIENTE
No. Simplemente no tengo sentimientos.

[...]

DOCTOR
Entiendo...

PACIENTE
Proceda...

lunes, 8 de noviembre de 2004

Sí que hacía, sí...

Caballeros, en mi escapada de la universidad de hoy me he encontrado con un par de celebridades que merece la pene nombrar:

- JUANDE (también conocido como John Diu): Estaba yo subiendo la avenida de Madrid (no preguntéis por qué) y me lo encuentro bajando. El saludo consiste en un "-hola -hola! -hasta luego! -adiós!", más que nada porque cada uno iba con prisas y nos hemos reconocido al pasar un rato, cuando ya estabamos de espaldas. El caso es que no le veía desde la orla. ¡Qué momentos en su casa con la tele por cable!

y

- DON FLORENTÍN (también conocido como "lamitosissss..."): Bien, a este puede que sólo lo conozcan Juanan (el cual va a leer esto, pero como es un cabrón no va a responder) (hey! te he insultado, ¡defiéndete! xD) y Juanete (el cual está más malo que un chupa-chus de acelgas). Don Florentín fue nuestro profesor de naturales allá por la década de los noventa... (somos unos putos viejos, amigos). Sigue igual que hace tantos años, las mismas arrugas y los mismos andares ¡menudo taponcete está hecho! Me lo he encontrado segundos despues de ver a John Diu.

Para mi vuelta a casa he subido en un autobús lleno hasta la bandera de "freakies", empezando por el conductor, mi querido "risitas 2" (el tío es calcao)... Mientras Risitas 2 nos llevaba camino a la perdición, yo contemplaba desde mi asiento: las discursiones a grito pelao de unos gitanos, la huída accidentada de una chica y... esto es buenísimo... ¡Veo a un viejo ligando con una tía! Le empieza a lanzar indirectas... que si dónde vive... que si él ha estado en Granada... que si ji, ji... que si ja, ja... Ella tenía gafas de culo de vaso, quizás no llegaba a ver las arrugas... La muchacha se va y el viejeras se queda desconsolado mirandose un pie... En esto que entra un tipo cuya cabeza está algo pocha... Hacía honor a la expresión msnera "o_O"... Me dieron ganas de empezar a gritar y saltar agarrándome a las barras superiores en plan mono, cuando llegó mi parada...

Sí que hacía tiempo que no vivía una situación tan surrealista...

PD: A los cazabaneros: ¿Qué fue de Ramón y de Carmen? Creo que son los únicos a los que no he vuelto a ver, junto con Alex.
PD2: A los jabalcuceros: ¿No echáis de menos a Bartolo? Creo que tengo bartolitis... ¡RA-MÍ-REZ!
PD3: Al resto: Últimamente se echa de menos a mucha gente...

Ahora más que nunca se puede decir: tiempos pasados siempre fueron mejores.